La Comisión Europea propuso este jueves que el sector privado pueda crear productos financieros para reagrupar los bonos de las deudas de la zona euro, una medida que busca limitar el riesgo financiero y a la que Berlín se opone.

“No creo que sea una buena idea (...) es una propuesta que no es convincente”, criticó el alemán Olaf Scholz, ministro de Finanzas de la primera economía del euro, a su llegada a una reunión con sus pares en Bruselas.

El ejecutivo europeo había señalado en un comunicado que instituciones privadas serían las encargadas de emitir estos bonos, por lo que, “por su propia concepción, no implicaría una mutualización de los riesgos y pérdidas”, entre los países cuya moneda oficial es el euro.

Bruselas descartaría así relanzar la idea de los eurobonos, que España ha defendido tradicionalmente y a la que siempre se ha opuesto Alemania.

“Sólo los inversionistas privados compartirían el riesgo y las posibles pérdidas” de este producto denominado bonos de titulización de deuda soberana (SBBS, por su sigla en inglés), que incluye títulos de todos los países de la eurozona en función de su peso económico.

Para sus defensores, si este producto hubiese existido durante lo peor de la crisis del euro, se habrían evitado muchas de las dinámicas perversas que se desataron en los mercados, donde los gobiernos más débiles no habrían perdido acceso a los mercados y los bancos no habrían tenido exposiciones tan elevadas a la deuda soberana de esos países.

El vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, defendió que los SBBS son “una propuesta pragmática que estimulará la absorción del riesgo privado (...) y reducirá el riesgo en el sector bancario, sin una necesidad de mutualización de los riesgos”.

El Parlamento Europeo y los ministros de Finanzas de la Unión Europea deben ahora pronunciarse sobre la propuesta de la comisión.

La propuesta llega en un momento político delicado para la eurozona. Por un lado, Francia y Alemania tratan de ponerse de acuerdo sobre una reforma de la Unión Económica y Monetaria que debería acordarse los próximos 28 y 29 de junio. Por el otro, la tercera economía del euro, Italia, va a ser gobernada por dos fuerzas políticas abiertamente antieuro.