El Banco de México (Banxico) dio a conocer cuatro medidas que buscan garantizar liquidez para los bancos y corporativos que incluso puedan requerir dólares estadounidenses ante el deterioro de las condiciones financieras mundiales, por la contingencia provocada por la propagación del coronavirus Covid-19.

Medidas que involucran el uso de los 60,000 millones de dólares que intercambiará Banco de México con la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos en la línea swap anunciada el jueves 19 de marzo.

La primera acción consiste en reducir el Depósito de Regulación Monetaria (DRM) que tienen las instituciones de banca múltiple y de desarrollo en el Instituto Central, por un monto de 50,000 millones de pesos.

El objetivo de esta medida es mejorar la liquidez y capacidad de otorgar créditos de los bancos, así como mantener o ampliar las líneas de crédito. Actualmente el monto total del DRM es de 320,000 millones de pesos, y el Banco de México esterilizará el impacto monetario de esta medida que entrará en funciones el 1 de abril de este año.

La segunda acción está también dirigida a la banca múltiple y supone el recorte del costo de créditos o reportos entre el banco central y las instituciones financieras, que actualmente fluctúa entre 2 y 2.2 veces el objetivo de la tasa de interés interbancaria a un día de Banxico. La medida consiste en bajar este costo a la mitad y ubicarlo a 1.1 veces el objetivo de la tasa. Esta medida recibe el nombre de Facilidad de Liquidez Adicional Ordinaria; está disponible desde 2008 y entrará en vigor el cambio a partir del 1 de abril.

La tercera medida anunciada por Banxico está encaminada a garantizar liquidez en dólares, y fue tomada por instrucción de la Comisión de Cambios donde también participa la Secretaría de Hacienda. Esta facilidad será financiada por el mecanismo de intercambio temporal de divisas, conocido como línea swap, establecido con la Fed por un monto de 60,000 millones de dólares.

Y la cuarta acción, es una colaboración con la Secretaría de Hacienda para fortalecer el Programa de Formadores de Mercado de Deuda Gubernamental que también entrará en vigor el 1 de abril.

Desalentar especulación

Si el Banco de México tuviera que recurrir a una intervención directa en el mercado cambiario, tendría 245,619 millones de dólares disponibles que podría utilizar para tratar de ordenar los movimientos bruscos del peso contra el dólar.

Esta cantidad resulta de sumar las reservas internacionales, que ascienden a 184,619 millones de dólares al 13 de marzo y 61,000 millones de dólares disponibles en la Línea de Crédito Flexible que tiene abierta México en el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Si estos recursos no fueran suficientes, gracias a la línea swap abierta con la Fed, Banco de México contaría con otros 60,000 millones de dólares disponibles.

De acuerdo con el Fundador y Coordinador del Centro de Modelística y Pronósticos Económicos (CEMPE) de la UNAM, Eduardo Loria, el Banco de México al incorporar en el paquete de medidas, las subastas de dólares provenientes de los recursos de la línea swap con la  Fed, se está enviando la señal de que el banco central cuenta con dólares para evitar que el tipo de cambio se mueva a gusto del mercado.

“Es dar un mensaje de que tenemos liquidez suficiente para evitar que nos pase como 1982, 1985 y 1994. La intención es desalentar actitudes especulativas contra el tipo de cambio, pues si demandan dólares y quieren sacarlos, el Banco de México tiene cómo ofrecer más para blindar entre comillas y evitar depreciaciones mayores”.

Mensaje recibido

Estrategas de BNP Paribás y la consultoría Pantheon Macroeconomics, admiten que las medidas adicionales anunciadas por Banco de México para reforzar lo más posible las medidas de liquidez, envían la señal de un banco central con robustos recursos.

Sobre la decisión de utilizar la línea swap para subastar dólares entre instituciones de crédito, el economista en jefe para México y Colombia de BNP Paribás, Joel Virgen, dice que es óptima para garantizar liquidez incluso en dólares.

Agrega que al dejar intactas las reservas internacionales y mantener abierta la Línea de Crédito Flexible, se manda el mensaje de que cuentan con un acervo amplio y sólido de recursos en dólares que pueden usar en caso de que el mercado lo amerite.

Desde Londres, el economista senior para América Latina en Pantheon Macroeconomics, Andrés Abadía, considera que estas medidas tienen por objetivo propiciar y mejor funcionamiento de los mercados financieros domésticos.

No obstante, subraya lo dicho por la propia Junta de Gobierno en el comunicado, para aseverar que se requiere también “la perseverancia en el fortalecimiento de los fundamentos macroeconómicos y en la adopción de las acciones necesarias tanto en políticas fiscales y monetarias para contribuir a un ajuste exitoso de los mercados financieros internos y de la economía en general”.

Ambos estrategas concuerdan en que la volatilidad mundial persistirá y como la próxima reunión de Banco de México está programada hasta mayo, hay una amplia posibilidad de que vuelva a presentarse un recorte adicional fuera de calendario.

ymorales@eleconomista.mx

kg