Neymar, Antoine Griezmann, Laurent Koscielny, entre otros. Cada vez se vuelve más recurrente en el futbol moderno que los jugadores se nieguen a entrenar con sus equipos para buscar ser vendidos a un nuevo club, sin importar realizar incumplimiento de contrato.

De estos tres casos solamente en uno (Griezmann) se concretó el fichaje, sin embargo, la situación actual indica que existe una amplia posibilidad de que los otros dos también cambien de equipo.

“Existen ciertos jugadores que tienen una forma de apalancarse muy fuerte. En este caso Neymar muchas veces ha comentado que no quiere estar en el PSG. Entonces al final el jugador debe jugar donde él quiera y no puedes obligarlo a estar en un lugar que él no quiere, ese es un principio legal elemental. Como directivo de un equipo, si te dicen que no quiere estar ahí, debes buscar una negociación por él, porque mantenerlo de esa manera no te sirve de nada”, comentó a El Economista Rodrigo Morales, director de la agencia de representación de jugadores Team Wass.

El brasileño tenía que presentarse a pretemporada con el PSG el pasado 8 julio y fue hasta el 17 que regresó a París para comenzar los entrenamientos a causa de que el conjunto francés comunicó a su padre, representante del jugador, que de no reportarse con su equipo, no podrían venderlo porque su carta se devaluaría y buscan ingresar una cifra cercana a los 222 millones que invirtieron por el jugador.

Sin embargo, a pesar de los deseos del futbolista, éste tiene responsabilidades pactadas con el equipo al que pertenece.

“Creo que es algo que ya ha pasado, pero antes no se ponían tanto en la luz pública. Estrictamente hablando un jugador tiene la obligación de presentarse a entrenar hasta el día que vence su contrato”, explicó a El Economista Ricardo de Buen, abogado en Derecho Deportivo.

Sobre Griezmann, el francés negoció su traspaso al Barcelona con el club catalán el pasado mes de marzo en el que se llegó a un acuerdo personal entre el club y jugador. Sin embargo, el acercamiento del Barcelona con el Atlético de Madrid fue hasta después del 1 de julio, cuando su cláusula de rescisión pasó de 200 millones de euros a 120. Por ello, los colchoneros exigen al Barcelona el pago de 80 millones a causa de negociar previamente con Antoine.

El abogado De Buen considera que el caso probablemente tenga que recurrir ante el TAS y obtenga resolución mediante la justicia española, por lo que prefirió evitar comentar al respecto.

¿Cómo aconsejar a un futbolista que quiere abandonar su club?.

Rodrigo Morales comenta que en Wasserman siempre se es muy respetuoso con los términos acordados entre el club dueño de la carta del jugador. Entonces, de haber contacto entre un futbolista y un nuevo equipo, consideran que la mejor opción es informar el contacto que existe y dar a conocer el interés del jugador con la intención de buscar que la negociación se lleve a cabo bajo los mejores términos para todas las partes involucradas.

Otro caso es el del francés Laurent Koscielny, quien sorprendió al Arsenal por negarse a viajar a Estados Unidos para realizar pretemporada. Unai Emery, director técnico del equipo, respondió en rueda de prensa: “Hablé con él hasta en tres ocasiones sobre su situación. Queríamos que viniera con nosotros, pero decidió quedarse. Ahora es un tema entre club y jugador”.

Lo que parece que será otro ejemplo de cómo la voluntad del jugador sobrepasa el contrato estipulado con su club.

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