La justificación recurrente para hospedar una carrera de Fórmula Uno es el posicionamiento del país como destino turístico, generación de recursos y promoción del deporte motor. en consecuencia, nueve ciudades de las que forman parte del actual calendario cuentan con un contrato que vence después del 2020.

Para otros, el ser anfitrión de una fecha de la principal categoría se convirtió, paulatinamente, en una carga. En Malasia decidieron renunciar a su último año de contrato, ante la baja asistencia; fue en el 2015 cuando firmaron la ampliación de contrato por tres años, era hasta el 2018. Cabe señalar que desde la primera edición contaron con el patrocinio de la compañía petrolera y de gas local, Petronas, también principal sponsor de la escudería Mercedes.

El gobierno malayo informó que anualmente destinó US71.9 millones; no obstante, las ganancias no correspondían con lo calculado y el costo de estar en el calendario de la F1 había incrementado 10 veces en comparación con el dinero destinado la primera ocasión.

Malasia tuvo un lugar en el calendario de la Fórmula Uno en Sepang desde 1999 (ya se había corrido en dos circuitos entre los años sesenta y principios de los noventa). Pero en aquel momento era la segunda sede en el continente asiático, después de Japón, nación en la que se ha realizado de forma sucesiva desde 1987 en una segunda etapa, ya que primero se compitió en 1976 y 1977. Si se compara con el calendario del 2017, el cual incluye carreras en el continente asiático en China, Bahrein, Singapur, Malasia, Japón y Abu Dabi.

Tan sólo en cuotas del año pasado de dichas carreras significó 399.7 millones de dólares y por las cuatro fechas en el continente americano generaron 114.1 millones de dólares, de acuerdo con los cálculos de Expansión (España).

El pasado mes de abril, el ministro de deportes de Malasia, Khairy Jamaluddin, indicó que la fecha celebrada en el Circuito Internacional de Sepang dejó de ser la novedad. Uno de los factores que jugó en su contra es la cercanía de la sede del Gran Premio de Singapur, menos de 300 kilómetros. En dicho territorio se decidió apostar por el Moto GP, por ser más barato y tener una mayor aceptación del público. El inmueble puede albergar a 120,000 aficionados y en el 2016 se vendió 37% de los boletos disponibles. El Gran Premio de Singapur registra una asistencia promedio de 84,990 personas por día —se tomó en cuenta del periodo del 2008 al 2017—, sede que se incluyó en el 2008 y su tercer contrato con la categoría vence en el 2021.

Otras naciones que renunciaron a ser anfitrión de una fecha de la F1 fueron India y Corea del Sur. El GP de la India se celebró del 2011 al 2013 en el Circuito Internacional de Buddh, para su edificación se destinaron en aquel momento 400 millones de dólares. El contrato lo tenían hasta el 2015. La anualidad la pagó Jaypee, empresa promotora, y en su momento solicitó apoyo gubernamental.

Corea del Sur, que tuvo a la principal categoría del automovilismo del 2010 al 2013, renunció por problemas financieros, que ascendieron a 170 millones de dólares. Su contrato era hasta la temporada del 2016.