Ésta es la historia de la tragedia más grande del futbol francés. Un relato que se resolvió en 20 segundos y donde el dolor quedó tan impregnado que obligó a la llamada revolución francesa del futbol.

El 17 de noviembre de 1993, previo al Mundial de Estados Unidos en 1994, los galos sufrieron la derrota más dolorosa de aquellas eliminatorias. Les bastaba el empate en su propia casa, en el casi inexpugnable Parque de los Príncipes para regresar a la Copa del Mundo. Desde 1986 no estaban y para un equipo considerado como gigante la ausencia de dos Copas del Mundo, el equivalente a ocho años sin competencia, ya era una tragedia.

Su rival era Bulgaria. Un equipo que había remontado en el último mes tres posiciones y necesitaba ganar como visitante para ir a Estados Unidos.

En aquel equipo de Francia seguramente les sonarán nombres como Bernard Lama (portero suplente de Barthez), Marcel Desailly, Laurent Blanc, Emannuel Petit, Didier Deschamps, todos ellos campeones en su torneo en 1998, cinco años después. Además, tenía a grandes jugadores como Eric Cantona y Ginola.

El partido fue para Francia en los primeros minutos y Cantonó anotó al minuto 32, pero Emil Kostadinov marcó la igualada al 37.

Del resto del partido hay poco que contar. Lo mejor llegó a 20 segundos del silbatazo final. Francia tuvo un tiro de esquina. La lógica indicaba que había que sólo tocar el balón.

El árbitro tenía ya el silbato en la boca para pitar el final. Pero llegó lo inesperado, le robaron el balón a Ginola y vino un pelotazo sin sentido que controló Kostadinov, condujo dos pasos y con todas sus fuerzas disparó para vencer a Lama.

El Parque de los Príncipes enmudeció y lo demás fue locura búlgara. La invencible casa francesa era ahora tomada por un equipo de gitanos.

Y todo cambió en Francia. Ese golpe fue letal para el balompié de aquella nación. La historia es conocida, en 1998 se coronaron con al menos cinco jugadores que habían fracasado en devolver a Francia a los mundiales.

De Bulgaria también conocemos su historia. En Estados Unidos 94 eliminaron a México en octavos de final y a Alemania en cuartos. Al final de la Copa del Mundo terminaron en cuarto, tras caer en semifinales ante Italia.

Era novimebre de 1993 y el sueño mundialistas de Francia se transformaba en pesadilla.

Casi 16 años después, Francia repitió una escena similar al llevar su clasificación hasta el último partido ante Irlanda, duelo en el que un gol de Thierry Henry en el que se ayudó con la mano para anotar.