Ya es natural, como ha sido en los últimos años, que Serena Williams sea la deportista mujer mejor pagada según la clasificación anual de la revista Forbes. Pero más allá de su primer lugar, una de las conclusiones del listado es que los 10 primeros sitios del ranking son ocupados por tenistas y no hay otra disciplina que esté a la par del dinero que ahora reciben las jugadoras que están en la gira de la WTA, ya sea por sus ganancias en los torneos o por sus ingresos en patrocinios.

Y no sólo eso, entre los 16 primeros sitios sólo hay tres mujeres que pertenecen a otra actividad: la futbolista Alex Morgan, la jugadora de bádminton P. V. Sindhu, y la golfista Ariya Jutanugarn.

Ahora mismo, las tenistas tienen más impacto mediático y no hay un deporte que les haga sombra. A principios de siglo fue el golf, con la mexicana Lorena Ochoa y su rivalidad con Annika Sörenstam. Ahora no hay otro deporte femenil que genere más audiencia global que el tenis. En promedio, según Sport Business, tienen entre 400 y 450 millones de televidentes durante el año. En el 2019 esa cifra sólo será superada por el Mundial de Futbol Femenil que se realizó en Francia, pero las jugadoras aún no capitalizan ese impacto en patrocinios o mejores salarios a nivel global.

El listado toma en cuenta para medir la riqueza anual de cada deportista dos parámetros: contratos comerciales o publicidad, y sus ingresos en premios por su actividad deportiva.

Serena, por ejemplo, este año ganará 29.2 millones de dólares, de los cuáles 25 son por contratos comerciales y el resto por los premios durante la gira de la WTA. La estadounidense tiene planeado retirarse el próximo año y está preparando su propia línea de ropa, así como joyería y productos de belleza que lanzará al mercado a finales del 2020.

El segundo sitio es para la japonesa Naomi Osaka, quien se ha vuelto protagonista en la WTA y en el mercado asiático es una mina de oro para la empresa Nike, que le robó la tenista a Adidas este año. De los 24 millones de dólares que ingresará en el 2019, 16 son gracias a sus contratos comerciales.

Forbes califica a Osaka de la siguiente manera: “Llegó al Abierto de Estados Unidos con un perfil bajo por ser la número 19 de mundo. Pero todo eso cambió con su llegada a la final y su memorable victoria sobre Serena Williams. Cuando Osaka respaldó el título del Abierto con una segunda victoria consecutiva de Grand Slam en el Abierto de Australia en enero, nació la próxima superestrella del marketing”.

El tercer puesto es para la alemana Angelique Kerber, que, caso contrario a Naomi y Serena, equilibra más sus ganancias entre lo que hace en la pista y lo que ingresa por sponsors: 5.3 y 6.5 millones respectivamente.

Quien alguna vez fue la atleta más rica —y por amplio margen— es la rusa María Sharapova, que después de su castigo por dopaje no ha podido recuperar su nivel deportivo, y aunque sigue siendo atractiva para las marcas ahora está en el puesto siete del listado, con ingresos de 7 millones de dólares.