Su momento recurrente para definir un pase al Super Bowl. El segundo en su tipo, otra vez, en tiempo extra. En el frío o en la lluvia, en el centro o en el sur de Estados Unidos; como hace cuatro años, un gol de campo de Lawrence Tynes le dio el triunfo a Nueva York Giants por 20-17 sobre San Francisco 49ers y así obtener el derecho de disputar el Super Bowl XLVI ante el mismo rival de la temporada 2007: Nueva Inglaterra Patriots.

En tiempo extra, un manotazo del apoyador novato, Jacquian Williams a Kyle Williams zafó el balón a éste tras una patada de despeje de Giants, hábil jugada del número 57 que facilitó la definición del partido por el título de la NFC. Posterior a ello, desde la yarda 24 de los locales, tres carreras de Ahmad Bradshaw y una más de Eli Manning ubicaron el ovoide para que desde 31 yardas Tynes reservara la presencia de los de la urbe de hierro a la disputa de su quinto super domingo.

Las defensas azul y gambusina frenaron los ataques de Manning y Alex Smith en gran parte del partido. El primero volvió a registrar dos pases de touchdown y rebasó las 300 yardas, de éstas, 142 fueron por medio del receptor Víctor Cruz y sus 10 atrapadas. Mientras que Smith tuvo una tarde-noche de 196 yardas y par de anotaciones.

Hace cuatro años, en Arizona, Nueva York doblegó 17-14 a Pats y se coronaba en el Super Bowl.

Cundiff falló y NE, al SB

Fue el más desafortunado de sus 175 intentos. En una distancia que se considera infalible para cualquier pateador, Billy Cundiff erró el gol de campo que a Baltimore le hubiese asegurado mandar la final de la Conferencia Americana a tiempo extra. Fallar a 32 yardas y, con ello, perder una posibilidad para disputar un Super Bowl es casi garantizar que Cundiff pierda su trabajo. Pero la única certeza es que Patriotas se impuso 23-20 y con ello obtuvo el beneficio de jugar su séptimo Super Tazón e intentar obtener su cuarto cetro de la NFL.

En Foxboro no existían motivos para pensar que Cundiff no concretara si 134 aciertos en su carrera le depositaban la confianza, máxime cuando en la campaña 2011 acertó una patada de 51 yardas.

Ravens ya había limitado a Tom Brady en 239 yardas, 22 envíos completos de 36 lanzamientos y par de intercepciones sin touchdown, además, detuvo a Patriots en los últimos minutos del encuentro.

La defensiva de Baltimore limitó a dos de los principales pertrechos aéreos de Pats: Rob Gronkowski (cinco atrapadas y 87 yardas) y Wes Welker (53 yardas en seis recepciones).

Joe Flacco tuvo su mejor jornada en una postemporada: 306 yardas, dos anotaciones y una entrega; preciso en 22 de 36 pases. En tanto, el ala abierta Anquan Boldin concluyó con 101 yardas en seis recepciones.