En el deporte no es obligatorio recibir la vacuna contra el coronavirus, pero cada vez más se convierte en un obstáculo para los atletas no inoculados tomar parte en las competencias debido a las crecientes restricciones que imponen las autoridades gubernamentales para acceder a algunos territorios o recintos cerrados. Por ende, los atletas también deben asumir las consecuencias económicas de perderse dichos compromisos.

El Economista realizó una revisión de las estrellas del deporte que abiertamente se han opuesto a recibir la vacuna contra el coronavirus en disciplinas y ligas como el tenis, el futbol, la NBA, la NFL y el beisbol, para conocer la gestión que realizan las ligas cuando los atletas no están de acuerdo con esta medida de salud.

Para eventos como Australian Open, el primer Grand Slam de tenis del año, es necesario estar vacunado contra Covid-19 o en su defecto recibir una exención médica válida para poder ingresar al país por sus restricciones de salubridad. En otras ligas como la NBA, que se practica en arenas cerradas, las ciudades de Nueva York y San Francisco obligan a que sus residentes cuenten con al menos una dosis de la vacuna para poder ingresar a estos recintos, por lo que si un basquetbolista se pierde sus compromisos laborales por no cumplir con las directrices Covid-19 locales, su salario por partido se ve reducido en 91.6 por ciento.

En el futbol, la Premier League es una de las ligas de futbol que más han batallado con la inmunización de sus atletas con sólo el 77% de sus jugadores completamente vacunados hasta la última semana de diciembre y el 16% sin una sola dosis. En la liga inglesa al momento no existen consecuencias económicas, pero los jugadores no vacunados deben comer, cambiarse y viajar separados de sus compañeros completamente vacunados y si están en contacto cercano con un caso positivo, deben aislarse durante siete días, sin entrenamiento ni disponibilidad para la selección aunque no estén infectados. En la NFL, los jugadores no vacunados están sujetos a pruebas diarias de Covid-19; deben usar máscaras en todo momento en las instalaciones; no pueden reunirse en grupos de más de tres jugadores; tienen prohibido congregarse, visitar o mezclarse con personas fuera del grupo de viaje en los partidos de visitantes y, entre otras situaciones, están sujetos a multas si infringen los protocolos Covid, lo que pude incluir desde no usar cubrebocas en las instalaciones, ir a un concierto en un recinto cerrado o asistir a una fiesta con más de 15 personas.

Tenis

Pese a su estatus de no vacunado, Novak Djokovic, tenista número uno del mundo recibió una exención para participar en el Abierto de Australia, donde buscará romper el récord por el mayor número de títulos de Grand Slam para un hombre. El caso de Djokovic fue llevado a la corte luego de que ser detenido a su llegada a Australia y confinado en un centro de detención migratorio en Melbourne debido a dudas en las pruebas con las que consiguió su exención. El lunes un juez ordenó su liberación y el tenista ya se encuentra preparando su participación, aunque el gobierno australiano advirtió que aún podría forzar su expulsión. Otros tenistas como el francés Pierre-Hugues Herbert, actual número 8 en dobles, o el estadounidense Tennys Sandgren, número 93 de singles, que no se encuentran vacunados contra la Covid-19 por elección personal, contrario al caso de Djokovic, asumieron que viajar al Abierto de Australia no era una opción para ellos. Para la modalidad de singles del Grand Slam australiano supone un premio por alcanzar la primera ronda de 65,000 dólares y ganarlo significaría un premio de 3.1 millones. En dobles, ingresar a la primera ronda garantiza embolsarse 18,000 dólares, mientras que los ganadores se llevan 577,000.

Basquetbol

En línea con los mandatos gubernamentales de estados como Nueva York y California, en los que son requeridas al menos una dosis de la vacuna contra el coronavirus para acceder a gimnasios bajo techo, la NBA y el sindicato de jugadores (NBPA) acordaron una rebaja de un 91.6% del salario por partido perdido a aquellos que por lección no pudieran cumplir con los mandatos locales sobre la Covid-19 y sus compromisos laborales.

Esta medida ha obligado a jugadores como el escolta de los Warriors, Andrew Wiggins, a recibir la vacuna antes del inicio de la temporada porque “las únicas opciones eran vacunarme o no jugar en la NBA”.

Wiggins había tratado de conseguir una exención a la vacuna al no estar de acuerdo con no poder decidir sobre su cuerpo. La estrella de los Brooklyn Nets, Kyrie Irving, tomó la decisión de no hacerlo, lo que ocasionó que la directiva lo inhabilitara durante los juegos y prácticas tanto de visitante como de local hasta que se convirtiese en un jugador elegible para participar de tiempo completo bajo los requisitos locales de vacunación Covid-19. Sin embargo, el equipo reactivó a la estrella en diciembre para los partidos fuera de casa debido la necesidad de jugadores que tenían ante la cantidad de contagios que azotó al equipo.

Al momento, Irving sólo ha participado en un compromiso de los 38 que ha disputado el equipo, pero el gerente general de los Nets, Sean Marks, confirmó que el base solo perdería su sueldo por 43 juegos de temporada regular: 41 en Barclays Center, más dos en MSG y otros dos juegos de pretemporada en Brooklyn, lo que supone un aproximado de 380,000 por juego. Por lo que al final de la temporada continuará percibiendo 17 millones de los 35 de su contrato.

Jugadores como el alero del Orlando Magic, Jonathan Isaac, que también ha decidido no vacunarse, está libre de restricciones de juego debido a que tanto San Francisco como la ciudad de Nueva York tienen exenciones que permiten a los jugadores visitantes participar en juegos en esas arenas incluso si no están vacunados. Además de que Orlando no tiene un mandato de Covid-19 en este momento, por lo que también puede participar en juegos en casa. Sin embargo, el jugador debe cumplir con restricciones como no compartir el cuarto de alimentos o la sección de vuelo con sus compañeros.

Futbol

El internacional alemán, Joshua Kimmich, se había negado a recibir la vacuna debido a las preocupaciones que tenía sobre los efectos a largo plazo. Ante tal declaración realizada en octubre, el Bayern Múnich, su actual equipo, señaló que apoyaba la vacunación de sus jugadores para protegerse contra la Covid-19 pero no era algo obligatorio dentro del club, sino una decisión individual. A pesar de su negativa inicial, el internacional alemán anunció en diciembre su disposición a recibir su dosis luego de perderse la actividad deportiva con la selección alemana y su equipo ligero por casi dos meses, debido a que su condición de no vacunado lo hizo entrar en cuarentena por haber estado en contacto con un contagio y después por resultar positivo a finales de noviembre, la infección le dejó secuelas que le impedían reincorporarse a los entrenamientos.

Pese al apoyo del club, información de Bild am Sonntag, recuperada por EFE, apuntó que el Bayern recortó el sueldo del centrocampista y de otros cuatro jugadores durante los días que estuvieron en cuarentena por un contacto con un contagiado, esto por el hecho de no estar vacunados contra el coronavirus. De acuerdo a una normativa que entró en vigor en Alemania en noviembre, un empresario no está obligado a pagar la nómina a todo trabajador que haya tenido que ingresar en cuarentena y no esté vacunado por decisión propia. A excepción de la Premier League, donde el índice de jugadores completamente vacunados es del 77%, las otras grandes ligas a su alrededor superan el 90% de esquemas de vacunación completa.

Futbol Americano

Aaron Rodgers, quarterback de los Green Bay Packers, se contagió en noviembre de Covid-19 y manifestó que no estaba vacunado. Posteriormente expuso a la audiencia de 1.6 millones de espectadores del Pat McAfee Show que creía “firmemente en la autonomía corporal y la capacidad de tomar decisiones sobre tu cuerpo”.

La NFL multó a los Green Bay Packers con 300,000 dólares, y al mariscal de campo y al receptor abierto Allen Lazard con 14,650 a cada uno, después de que en una revisión la liga encontró que el equipo y sus dos jugadores no seguían los protocolos al asistir cada uno a una fiesta de Halloween a pesar de no estar vacunados.

Beisbol

Mientras jugaba para los Cubs, Anthony Rizzo fue el primer jugador del equipo en declarar abiertamente su decisión de no aplicarse la vacuna. Rizzo dijo en una teleconferencia que fue una “decisión de vida” tomada por “razones personales”. Agregó que estaba “tomando más tiempo para ver los datos” sobre la vacuna. Sobreviviente de cáncer, Rizzo dijo que consultó con médicos y que fue una decisión personal.

Porcentajes de vacunación completa en las principales ligas deportivas:

  • 77% Premier League
  • 98% Serie A
  • 95% Ligue 1
  • 92% LaLiga
  • 92% Bundesliga
  • 94.6% NFL
  • 97% NBA
  • Menos del 85% MLB

Fuente: ESPN al 24 de diciembre

fernanda.vazquez@eleconomista.mx

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