El Clásico Regio ha dejado de ser tema de conversación exclusivo de Nuevo León desde hace algunas temporadas, pero aún le falta trabajo dentro y fuera de la cancha para convertirse en el nuevo Clásico Nacional en temas de engagement y audiencias.

De acuerdo con datos de Nielsen-Ibope proporcionados a El Economista, el choque entre Tigres y Rayados ha sido visto por 2.7 millones de personas en los últimos cinco años (de 2015 a 2020) en fase regular, mientras que 3.6 millones lo han visto en liguillas.

Sin embargo, este alcance sigue estando debajo del duelo protagonizado por América y Chivas, que ha tenido un alcance de 3.7 millones en torneo regular y de 4.3 millones en fases finales.

Este diagnóstico es a nivel nacional, ya que Nielsen-Ibope evalúa las audiencias más allá de Nuevo León, Jalisco o la Ciudad de México. El estudio resulta de quienes han visto al menos un minuto de dichos partidos en un universo de 28 ciudades del país, aclaran en su metodología.

Con esto, el Clásico Regio ya se encuentra a ‘solo’ un millón de televidentes de distancia del Nacional, tomando en cuenta las audiencias de fase regular; en liguillas la diferencia se reduce a 700,00 espectadores, es decir, un 16% menos.

El acercamiento en audiencias se debe al interés que cada vez más generan los equipos regios en cancha mediante dos argumentos: la contratación de fichajes caros y el conseguir títulos a nivel nacional e internacional. Esto provoca que los aficionados al futbol, aunque no sean fans de Tigres o Rayados, se interesen en ver el espectáculo.

“Cualquier aficionado que valora el buen futbol no se puede resistir a ver enfrentarse a dos plantillas que son de las tres o cuatro mejores de la Liga MX en los últimos años y que más inversión tienen. Siendo sensato y queriendo divertirse, el aficionado no se puede negar a ver a 22 jugadores estelares. Eso definitivamente pasa en la actualidad”, analiza Antonio Nelli, periodista deportivo de TUDN con más de 35 años de experiencia.

Tigres y Rayados han ganado 17 títulos entre Liga MX, Copa MX y Concachampions durante el presente milenio, superando los 16 de América y Chivas en conjunto. Este legado triunfador coincide con la inyección económica que han recibido los equipos regios de Cemex y Femsa, respectivamente, quienes entraron a ser accionistas a finales de los 90.

Destaca que los equipos regios han representado cinco veces a México y a la región de Concacaf en los Mundiales de Clubes de la última década, mientras que los protagonistas del Clásico Nacional solo lo han hecho en tres ocasiones, un hecho que impacta a la imagen internacional.

La consistencia de figuras es otro atractivo para el Clásico Regio: la rivalidad Gignac contra Funes Mori lleva cinco años, así como la presencia longeva de otras figuras de Tigres como Nahuel Guzmán (llegó en 2015) y de Rayados como Dorlán Pabón (llegó en 2013, con algunos intermedios breves en Europa).

En el plantel titular actual de América y Chivas no hay un solo jugador que tenga cinco años o más dentro de la institución, e incluso ha habido decepción de los aficionados por transferencias entre ellos, como la de Oribe Peralta en verano de 2019.

“Los fichajes estelares son pieza clave porque este es un tema de estrellas e ídolos a los que el aficionado quiere ver y el niño quiere imitar, en eso han acertado los equipos. En la medida que los personajes son admirados generan más atención y eso va a la audiencia, ya que cautivan a más gente a través de las pantallas y no solo en México, sino en diferentes lugares del mundo”, agrega Antonio Nelli.

Pero, a pesar de estos argumentos, los equipos regios aún necesitan ser más atractivos para niños y jóvenes en aras de superar a la afición de América y Guadalajara, que ya está identificada con estos clubes desde hace décadas.

“El proceso de generar nueva afición es generacional, no es algo que cambie de un año para otro. Hoy, por más que Tigres y Rayados tengan 10 años siendo exitosos, no es todavía el tiempo suficiente para generar afición, les falta tener más en otras ciudades fuera de Nuevo León y ese proceso de crecimiento tiene que pasar la prueba del tiempo. Tienen que ser muchos más años de seguir siendo equipos protagonistas”, explica el comunicador de TUDN a este diario.

Según la más reciente encuesta Mitofsky (2020), América y Chivas siguen siendo los número 1 y 2 en popularidad de equipos de futbol del país, con un 23.9% y un 21.6%, aunque Tigres y Monterrey ya se establecieron en el quinto y sexto lugar con 6.1% y 4.2%, detrás de Cruz Azul y Pumas.

De hecho, en 2019, el club de San Nicolás de los Garza se colocó, por primera vez, en el cuarto lugar nacional de preferencias, desbancando a los Pumas, en contraste con el año 2008, cuando peleaban el descenso y no rebasan el décimo puesto de popularidad.

América construyó su época de gloria deportiva en la década de los 80, ganando cinco ligas, mientras que Chivas se afianzó en el futbol mexicano entre 1956 y 1970, periodo en el que ganó ocho campeonatos de Primera División.

La historia exitosa de Rayados y Tigres empezó en 2003 y 2011, respectivamente, aunque sin ser tan dominantes como los títulos consecutivos de América y Guadalajara en torneos largos. Esa es la razón por la que aún tienen trabajo que hacer para atraer a más aficionados en los siguientes años, aunque su tendencia indica que sí van en ascenso.

Antonio Nelli concluye: “El Clásico Regio es un partido espectacular con dos equipos que han sabido entender este negocio y lo han sabido exponenciar. Ya no es aquella época de ‘vacas flacas’ donde el partido le salvaba la temporada a los clubes y a los técnicos, ahora hablamos de clásicos plagados de figuras, de finales de liga y Concacaf donde la rivalidad es el ingrediente que das por sentado y el punto es ver qué más se están peleando”.

fredi.figueroa@eleconomista.mx