El Abierto de Tenis de Los Cabos (ATC), de categoría ATP 250, no se escapa de los estragos económicos de la pandemia y con ese contexto vuelve a la vida en julio de 2021, tras suspenderse el año pasado. Su regreso ya estima una cifra de impacto financiero al confirmar que no tendrá público, aún si el semáforo epidemiológico lo permitiera.

Esto provocará que el torneo pierda una derrama económica de 103 millones de pesos, de acuerdo con la estimación que el propio director del evento, José Antonio Fernández, compartió a este diario:

“Empezamos en 84 millones de pesos y rebasamos los 100 millones (derrama económica en 2019, la última vez que se celebró), lo cual es muy bueno y esperamos el año entrante (2021) regresar y superar la barrera ahora de los 103 millones de pesos”, mencionó en mayo pasado, cuando el Abierto se tuvo que cancelar debido a la pandemia.

Apenas en marzo de 2021, Mextenis, la organización que hace posible este Abierto y el de Acapulco, había informado que sí habría público en Los Cabos, aunque sin definir el porcentaje limitado. Un mes después, los organizadores han confirmado que no habrá gente durante los cinco días de competencia.

“No hay posibilidad, es una decisión tomada, porque si por alguna razón Baja California Sur cambiara su semáforo epidemiológico ya no nos da tiempo de reaccionar ni a nosotros ni a los patrocinadores para llevar sus stands, crear área de comida o vender boletos; irá a puerta cerrada, ya es decisión tomada”, recalcó Fernández en conferencia de prensa virtual.

Baja California Sur es uno de los cinco estados que se mantienen mayores restricciones contra el Covid-19 en México. De acuerdo a la más reciente actualización gubernamental del semáforo epidemiológico, se encuentra en color naranja hasta el 25 de abril, al igual que la Ciudad de México, Estado de México, Chihuahua y Yucatán.

En los 13 meses que lleva la pandemia, Baja California Sur es el segundo estado con la mayor tasa de contagios por cada 100,000 habitantes, con un total de 4,148, solo detrás de los 7,048 de la Ciudad de México.

“Entendemos y apoyamos la decisión de la Secretaría de Salud de salvaguardar la salud de los aficionados y habitantes de Los Cabos. Nos enfocaremos en realizar el torneo con una gran cobertura digital para que nuestro público pueda seguir disfrutando del evento. Sin duda será un gran reto”, agregó Fernández.

En 2019, la última vez que se celebró el ATC, más de 20,000 aficionados estuvieron presentes y movilizaron industrias como la hotelería y gastronomía. Esa cifra representó un crecimiento del 6% con respecto a los espectadores de 2018.

La estimación para 2021 era de 24,000 espectadores, según explicó José Antonio Fernández a El Economista en mayo. Los aficionados habrían sido testigos de la nueve sede del torneo: el Cabo Sports Complex, una instalación multifuncional de más de 8,000 metros cuadrados que, hasta abril de 2021, tiene un avance de entre el 75 y 80% de su construcción.

De acuerdo con otra investigación de este diario, la taquilla ha representado entre el 30 y 35% de los ingresos totales del torneo durante las cuatro veces que se ha realizado, ya que nació apenas en 2016 y fue suspendido en 2020.

“Gran parte de los ingresos de un evento deportivo vienen de la asistencia del público. En este caso no vamos a contar con eso, pero la realización del torneo ya es un compromiso que tenemos con el Estado y sí vamos a tener una amplificación en cuestión de publicidad del destino (la ciudad de Los Cabos)”, justificó el director del ATC.

“Sí se pierde en algunos temas pero también se gana en otros. Con lo que hemos visto en el Abierto de Acapulco, la tendencia es que el retorno de inversión para el torneo y para las marcas va a ser mayor porque hay mayor expectativa y la gente lo sigue más detrás de un televisor y un teléfono. Además, ¿quién se puede dar el lujo de estar estrenando una sede? Somos pocos en el mundo y eso es algo que nos motiva mucho”.

El Abierto de Los Cabos vivirá su quinta edición entre el 19 y 24 de julio en el recién creado Cabo Sports Complex y contará con la transmisión de ESPN (con quien tiene un acuerdo por 10 años), así como a través de sus plataformas digitales en Facebook, Twitter, Instagram y Tik Tok.

Mantendrá una bolsa total en premios de 853,000 dólares que es sustentada por la ATP, especificó Fernández, ya que “no hay torneo que pueda aguantar sin público. Dependiendo el porcentaje que tengas de público es el apoyo del ATP, y los jugadores están conscientes de todo esto, se trata de abrocharnos el cinturón todos”.

Un obstáculo más para el ATC son los Juegos Olímpicos, ya que el torneo olímpico de tenis de Tokio se jugará entre el 24 de julio y el 1 de agosto, es decir, empieza el mismo día que concluye el campeonato de Los Cabos.

Ante esto, Fernández indicó que, a tres meses de iniciar, solo tienen confirmados a tres tenistas: el búlgaro Grigor Dimitrov (actual ranking 17 de ATP) y los estadounidenses Taylor Fritz (30) y John Isner (38).

“El tema de Tokio es algo que llena de incertidumbre a los jugadores y todavía no saben si sus delegaciones van a participar, entonces hasta el último momento vamos a saber quiénes van a participar en Juegos Olímpicos y, de ahí, se desprenderán seguramente jugadores que hoy no tenemos en el radar”.

El director del ATC argumentó a este diario que las cifras de pérdidas tras la pandemia “son confidenciales”, aunque señaló que desde que Mextenis decidió empezar con el evento, calculó que su punto de equilibrio económico iba a ser hasta el año siete u ocho. Por ahora llevan cuatro.

También señaló que los patrocinadores “han sido parte fundamental para que esto siga, ya que han mostrado su total apoyo”.

De acuerdo con el sitio web del evento, hay 22 patrocinadores respaldando la edición 2021, entre los que se encuentran el Ayuntamiento de Los Cabos, Caliente, Emirates (aerolínea internacional), Banca Mifel (que tiene el naming right del torneo) y Solaz Resort (el hotel donde se hospedan los tenistas).

fredi.figueroa@eleconomista.mx