Aunque los organizadores de los Juegos Olímpicos han anunciado recortes de staff para evitar aglomeraciones en tiempos de pandemia, los observadores de antidopaje han asegurado su presencia con equipo completo.

"El Comité Olímpico Internacional entendió muy bien que no se puede bromear sobre algunas de las funciones clave que se necesitan en los Juegos y afortunadamente, no nos afectó tanto", señaló Ben Cohen, director general de la Agencia Internacional de Control (ITA, por sus siglas en inglés).

El directivo aclaró que más de 25 expertos viajarán a Tokio en calidad de Observadores Internacionales (IO) de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), por lo que la vigilancia antidoping contará con el personal suficiente para evitar sobresaltos en un tema delicado que ha derivado en la sanción de naciones enteras, como Rusia en la actualidad.

"Teníamos una serie de acreditaciones para expertos de diferentes agencias nacionales que queríamos invitar a participar en la ejecución del programa y las que fallaron, pero para el equipo central de ITA, afortunadamente, esto se mantuvo Tenemos el equipo que se decidió desde el principio, más de 25 en el sitio".

Una de las tareas más complejas de ITA es revisar toda la información disponible de los atletas que tengan posibilidades de participar en Juegos Olímpicos, por lo que su cuerpo de trabajo se compone también de especialistas de las Federaciones Internacionales y de las organizaciones nacionales antidoping de los cinco continentes.

La situación de pandemia ha hecho que ITA redoble esfuerzos de observación en comparación con los más recientes Juegos Olímpicos.

La organización emitió 26,000 recomendaciones de pruebas a atletas desde diciembre de 2020, casi el doble de las que emitió previo a Río 2016 (1,500), además de que en aquella ocasión lo hizo cuando solo faltaba un mes para competir.

“Creo que la complejidad en torno al Covid-19 será si podemos circular. En unas Olimpiadas normales, el 90% de los atletas están en la Villa, por lo que es más fácil probarlos antes de la competencia; va a ser un desafío para nosotros”, enfatizó Cohen a la agencia Reuters.

Según los informes que han revelado los organizadores de Tokio 2020 hasta el momento, los atletas llegarán a la Villa Olímpica hasta cinco días antes del inicio de la competencia, el 23 de julio.

Aunado al corto periodo de tiempo, los atletas estarán aislados dentro de la Villa, en un intento del COI por evitar aglomeraciones y riesgo de contagios. Eso hará que el ITA ajuste la realización de sus pruebas en días en que no compitan.

“Confiamos en que el equipo de observadores internacionales podrá cumplir con su importante papel de manera efectiva, dentro de lo que será un conjunto único de circunstancias este año”, declaró un directivo de la Agencia Mundial Antidopaje.

Antes de Río 2016, un total de 118 atletas rusos fueron suspendidos de la competencia por casos de dopaje detectados por los observadores. Además, las pruebas en días previos arrojaron positivos de antidoping en deportistas de otras naciones como la nadadora china Chen Xinyi y los halteristas Adrian Zielinski, de Polonia, y Silvia Danekova, de Bulgaria.

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