El Economista charló con dos expertos en economía, con una infectóloga y un especialista en mercadotecnia deportiva, para conocer los beneficios y las desventajas de la realización de los Juegos Olímpicos de Tokio, enmarcados por cifras récord en gastos y aportes de patrocinios, así como un contexto de pandemia y la falta de público en las tribunas.

Puntos positivos 

1. Mayor conocimiento de la prevención del coronavirus

“Lo que hemos aprendido, como el hecho de hacer diagnóstico temprano o de cortar cadenas de transmisión a través de realizar pruebas que al principio de la pandemia no teníamos, como las pruebas rápidas, o hacer más diagnóstico molecular a través de PCR no solamente a los casos, sino a los contactos, nos permite detectarlos a tiempo y hacer los aislamientos necesarios”, explicó Isabel Villegas Mota, jefa de la Unidad de Enfermedades Infecciosas y Epidemiología en Instituto Nacional de Perinatología.

Entre las medidas sanitarias que se adoptarán en Tokio 2020 está la aplicación de pruebas de detección de Covid-19 antes y después del viaje de las delegaciones; durante su estadía en Japón serán sometidos diariamente a tests de antígenos. Los organizadores excluyeron al público y adoptaron un formato de burbuja. El uso de cubrebocas es obligatorio, existen limitaciones de movilidad en zonas comunes y transporte público. Así mismo, se ha emitido la recomendación de vacunarse antes de viajar a Japón.

2. Sin público, menor riesgo de contagios

“Dentro de los temas de riesgo, está evidentemente el que muchas personas estén juntas, mientras más contactos entre personas tengamos, más riesgo va a haber de transmisión. No hay público, esto disminuye mucho el riesgo”, explicó la especialista Isabel Villegas Mota.

En marzo, Tokio 2020 cerró las puertas al público extranjero, mientras que el 8 de julio, luego de declararse el cuarto estado de emergencia en la capital nipona, el Comité Olímpico Internacional (COI) llegó a la resolución de que no se permitiría la entrada de espectadores a ninguna sede de Tokio durante los Juegos.

3. Aprender a convivir con el virus

“(En caso de que los Juegos Olímpicos resulten sin contagios) Nos pueden dar mucha luz de la manera de convivir con el virus, en lo que hay que invertir para poder convivir y reactivar la economía. Va a valer mucho la pena que se documenten estos resultados con metodología científica, que se publique, se estudie y se difunda", explicó la especialista Isabel Villegas Mota.

Luego de la pausa por coronavirus que provocó un parón deportivo, la NBA fue una de las primeras ligas deportivas en regresar, lo hizo bajo el esquema de una burbuja y siguiendo a cabalidad la “Guía de protocolo de salud y seguridad”, un documento de 134 páginas. El torneo se desarrolló sin ningún caso positivo de Covid-19, marcando el rumbo de las ligas y eventos deportivos para reactivar su industria. Ahora Japón se convierte en un micro universo de estudio para aprender a lidiar con el virus a mayor escala.

4. Mejoras en infraestructura no deportiva

“Cuando piensas en el legado económico, este puede tomar muchas formas: en turismo, en traer el espíritu de interés político alrededor de rehacer tu ciudad de maneras diferentes, por ejemplo, construir un nuevo aeropuerto o nuevos caminos. Todas estas cosas pueden tener implicaciones económicas a largo plazo”, explicó Robert Baade, profesor de Economía y Negocios  de Lake Forest College.

Con la adquisición de la sede olímpica, Japón inició un proyecto de remodelación urbana en la que se incluyeron proyectos como la renovación de la estación de metro de Shibuya y del área que la rodea, el traslado del mercado de pescado de Tsukiji, la prueba piloto de nuevos sistemas de movilidad y un parteaguas en la transición a una ciudad sostenible.

5. Efecto de ventaja de localía para Japón

“Si te gusta ver a tu equipo ganar en los olímpicos, entonces (Japón) tiene más oportunidades de ganar cuando se es hospedador. Esto pasa en los Olímpicos y en la Copa del Mundo, la ciudad que alberga el evento generalmente tiene una ventaja por alguna razón y ganan más medallas de lo que normalmente se espera", explicó Victor A. Matheson, profesor de Economía en el Colegio de Holy Cross.

Antes de Tokio 2020, Japón acumula 439 medallas olímpicas, siendo el décimo primer país con más medallas. La edición de los Juegos en la que más medallas cosechó fue en Río de Janeiro 2016, donde obtuvo 41; sin embargo, en Atenas 2004 y Japón 1964 se adjudicó más oros (16); en dichas ediciones culminó con 37 y 29 medallas en total, respectivamente.

6. Generación de ingresos por transmisión y patrocinios

“(Los Juegos Olímpicos) Son un evento lo suficientemente grande como para generar 5,000 o 6,000 millones en derechos internacionales de televisión, y de generar considerables miles de millones de dólares en licenciamiento y de sponsors, todo eso junto es un evento que usualmente genera entre 6,000 y 9,000 millones de dólares en ingresos para los organizadores”, explicó Victor A. Matheson.

Los Juegos Olímpicos de Tokio tienen el récord de mayores ingresos por concepto de patrocinios. Cuentan con 69 alianzas comerciales, 20 más de las que tenía Río 2016, y que están aportando más de 3,000 millones de dólares; esto sin contar el monto aportado por los patrocinadores TOP, Toyota, Bridgestone y Panasonic, quienes tienen acuerdos por separado con el COI por cientos de millones de dólares, según reportó Palco 23.

7. Beneficios a corto plazo para los ciudadanos 

“Considerando a la industria de la construcción, esos son potenciales beneficiarios de albergar los Juegos Olímpicos. Cuando tratas de convencer a un público escéptico, lo que tratas de decir es: tal vez no nos damos cuenta de un gran retorno cuando los juegos estén en marcha, pero piensen en el número de turistas que viajarán a nuestro país y ciudad como consecuencia de albergar los Juegos Olímpicos”, explicó Robert Baade, profesor de Economía y Negocios  de Lake Forest College.

El Instituto de Investigación Daiwa calculaba antes de las medidas de restricción de público, que los beneficios económicos durante los Juegos se situarían en los 520,000 millones de yenes, de los que 70,000 millones (635 millones de dólares) vendrán del gasto de las delegaciones deportivas y de los espectadores (si los hubiera), y 150,000 millones (1,360 millones de dólares) vendrán de las unidades familiares que sigan las competiciones a distancia.

8. Reconocimiento al trabajo de atletas e inversionistas

“Es un reconocimiento al esfuerzo, constancia y dedicación de los atletas, cancelarlos quizá hubiera sido lo más fácil y simplista. (...) Y mantener el compromiso con la gente, es decir, recordemos que los Juegos Olímpicos no sólo suponen la parte de las competencias como tal, sino que hay una serie de cosas que están asociadas a los Juegos; hay mucha gente que a lo mejor tiene un trabajo temporal gracias a estos, hay voluntarios, hay gente que tiene que ir a la sede olímpica a desarrollar sus actividades promocionales o comerciales. En ese sentido, fue no sólo un respeto a los deportistas, sino también un respeto a los patrocinadores”, explicó Francisco San José, catedrático de mercadotecnia deportiva de la escuela de Ciencias del Deporte de la Universidad Anáhuac.

Alrededor de 11,500 atletas se darán cita en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y cerca de 4,400 en los Juegos Paralímpicos. El mega evento deportivo cuenta con una presencia histórica de 69 patrocinadores.

9. Parteaguas en la comunicación y consumo de los Juegos Olímpicos

“Japón es un país muy tecnológico y en ese sentido esto impulsa para que de ahora en adelante, la idea que tengamos de los Juegos Olímpicos sea muy distinta de la que había sido en las ediciones anteriores. Que la parte de las redes sociales cada vez tome más preponderancia, la parte incluso de estos videos cortos tipo TikTok, o transmisiones a través de Twitch, que eran plataformas impensables hace unos años y que  hoy tienen un auge impresionante”, explicó Francisco San José.

Para compensar la falta de aficionados en las tribunas y generar interacción entre aficionados y deportistas, el comité organizador creó las plataformas Share the passion, y Fan Zone. A su vez, el Comité Olímpico Mexicano lanzó la campaña “Comparte la pasión'', en la que invitó a los fans a mandar videos de apoyo a los atletas de la delegación mexicana portando la bandera nacional.

10. Beneficio político

“Tener que cancelar los Juegos Olímpicos es, tal vez, peor que cualquier cosa que puedas imaginar relacionada a los Juegos. Piensa en las implicaciones políticas, de cómo habría sido percibido como ineptitud y las partes políticas no pueden permitir eso (...) Mejor prometer algo razonable con el riesgo que implica, que hacer grandes tratos, promesas sobre lo que los Olímpicos pueden traer y después hacer del entendimiento del público que esas grandes promesas no van a hacer, ese tipo de decepción y expectativas frustradas son muy dañinas", explicó Robert Baade.

Si todo hubiera salido como estaba previsto cuando Japón presentó su candidatura, estos tenían que haber sido los “Juegos de la Recuperación” para el país, una imagen importante en año de elecciones generales, las cuales deben ser convocadas por el primer ministro de Japón, Yoshihide Suga, a más tardar en octubre. La realización de los Juegos olímpicos sin contratiempos, también sería un símbolo de autoridad sobre la némesis, China, que albergará los Juegos Olímpicos de Invierno el próximo año.

Puntos negativos:

1. El movimiento propiciará la expansión de las nuevas cepas

“Definitivamente el conglomerado de personas va a generar más contagios. El movimiento entre aviones, países, cepas diferentes del virus porque en este sentido sí se van a dar estas mezclas e intercambio de cepas entre poblaciones, va a hacer que al retorno de todos ellos, lleguen a sus países con contagios de otras cepas, llevándolos a los lugares en los que a lo mejor no las hay”, comentó Isabel Villegas Mota.

Entre las nuevas variantes de la Covid-19, la Delta ha sido una de las más preocupantes. Fue detectada en India en octubre de 2020 y hasta ahora ha llegado al menos a 96 países, en algunos de estos se ha vuelto la variante dominante, como en el caso de Singapur, Reino Unido y Portugal. Se trata de una variante más transmisible que otras y, al día de la decisión sobre la restricción de público en los estadios, representaba alrededor del 30 por ciento de los casos en Japón.

2. Japón en cuarto estado de emergencia

“Si bien estamos en un repunte, o en el país (México) por ejemplo, entrando en la tercera ola, hay países en los que están entrando casi en la quinta ola, que están teniendo estas presentaciones con picos, con elevaciones, con disminuciones, es decir, en cada país ha tenido un comportamiento predeterminado y que tiene que ver con muchos factores, pero lo que sí sabemos ahora es cómo cuidarnos más, al principio de la pandemia lo desconocíamos”, explicó la especialista Isabel Villegas Mota.

El lunes 12 comenzó un nuevo estado de emergencia en la capital de Japón debido a la evolución de la pandemia del coronavirus. Estará en vigor hasta el 22 de agosto. La capital nipona registró el jueves 15 de julio 1,308 nuevos casos de Covid-19, la cifra más alta en seis meses. Por otra parte, el 17 de julio se registró el primer caso de Covid-19 dentro de la Villa Olímpica, la cifra ha ido en aumento.

3. Las vacunas son insuficientes y no ofrecen protección al 100%

“Las vacunas son totalmente insuficientes a nivel mundial para decir que se puede tener una protección. Incluso si todas las personas que viajan a los Juegos están vacunadas, eso no asegura que estén 100% protegidas, porque sabemos que hay casos de transmisión entre personas vacunadas con la primera dosis o incluso con el esquema completo de segundas dosis”, explicó la especialista Isabel Villegas Mota.

El 20 de mayo, el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Thomas Bach, garantizó que el 80% de atletas y funcionarios estarán vacunados antes del día de la inauguración, el 23 de julio. En mayo, el COI llegó a un acuerdo con Pfizer y BioNTech para que las empresas donaran dosis de la vacuna contra el coronavirus a los participantes de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos.

4. Es más costoso un repunte en casos de covid que la cancelación de los Juegos

“De hecho, y esta es una cosa interesante considerando el covid, dado el estado de la industria médica japonesa, un evento super-esparcidor puede resultar en un daño económico para Tokio y Japón que excedería las pérdidas que pudiera provocar la cancelación de los Juegos Olímpicos”, explicó Robert Baade.

El Instituto de Investigación Nomura (NRI, por sus siglas en japonés) advirtió a finales de mayo, que cancelar los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio de este verano podría tener un coste para Japón de 16,105 millones de dólares, mientras que el primer estado de emergencia a principios de 2020 provocó una pérdida económica de alrededor de 58 millones de dólares y el segundo entre enero y marzo de 2021, tuvo un impacto de 57.2 millones.

5. El costo es más alto que los ingresos 

“Si este es un evento super-esparcidor, abrumaría a la industria médica japonesa, tendría implicaciones para la economía japonesa para el tiempo por venir y esos costos con el costo de construir toda esta infraestructura, es altamente improbable que estos Juegos puedan ser rentables para Japón”, explicó Robert Baade.

“Es un evento muy caro y se ha vuelto mucho más caro recientemente. Incluso antes de la pandemia, los Olímpicos en Tokio se fueron de 7,500 millones de dólares en costo a 15,000 millones y muchas personas creen que el costo de hecho está cercano a 25,000 millones.” (Ph.D. Victor A. Matheson)

Tokio pasará a la historia no sólo por la pandemia, sino por ser los más caros hasta ahora. De acuerdo a la Universidad de Oxford, Tokio gastará 15,840 millones de dólares (Baade estima que son hasta 22,000 millones), superando a los Juegos Olímpicos de Londres de 2012, que fueron los Juegos de verano más caros hasta la fecha con 14,950 millones de dólares.

6. Tokio era un desastre económico anunciado

“Es cierto que el covid terminó incrementando su muerte e incrementando el déficit de los juegos por algo alrededor de 5,000 o 6,000 millones de dólares, pero el evento ya estaba alrededor de 15,000 millones”, explicó Victor A. Matheson.

En comparación, Matheson señaló que los Juegos Olímpicos de México 1968, ajustados a la inflación, tuvieron un costo de 1,300 millones de dólares, incluso menos que el costo de la sola construcción del Estadio Nacional, cuyas 65,000 gradas permanecerán vacías. Los Juegos Olímpicos de Río en 2016 costaron 13,100 millones de dólares de acuerdo a AP.

7. Factor retraso elevó el costo

“La Covid los ha hecho más caros porque ahora deben realizar pruebas y procedimientos mucho más difíciles para los atletas; retrasaron los Juegos un año lo que significa que tienen que permanecer las estructuras temporales por otro año, lugares que habían rentado por seis meses ahora los rentaron por 18 meses, construcciones que estaban pensando en vender como condominios, tuvieron que retrasarlo por otro año y renegociar con la gente que ya había comprado y convencerla de retrasar sus planes por otro año, así que el estimado de estos gastos evidentes son de aproximadamente 3,000 millones de dólares”. (Ph.D. Victor A. Matheson)

El 24 de marzo de 2020, Japón y el COI acordaron posponer los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 por la pandemia un año. Seis días después, anunciaron el acuerdo sobre las nuevas fechas para los Juegos Olímpicos de Verano de 2020, que comenzarían el 23 de julio de 2021 con la Ceremonia de Apertura, y concluirían el 8 de agosto con la Ceremonia de Clausura.

8. No están generando un sentimiento de bienestar

“Los olímpicos están haciendo todo lo que pueden para hacer a la gente enojarse en vez de estar feliz con ellos, en este punto la mayor parte de los japoneses no quieren a los Olímpicos ahí, no es una gran fiesta, sino un potencial esparcimiento de enfermedad”. (Ph.D. Victor A. Matheson)

En mayo, las encuestas revelaron que el 80% de los japoneses encuestados se oponían a la celebración de los Juegos Olímpicos. Con el tiempo, el sentimiento de aprobación ha incrementado hasta un tercio, sin embargo, la mayoría sigue prefiriendo su cancelación o aplazamiento a causa de la pandemia.

9. Ausencia de público

“Casi todos los beneficios de turismo desaparecen, tendrán cero beneficios de gente viniendo, todos tus ingresos de tickets se fueron y una gran parte de tus ingresos de patrocinios se van también. Es difícil saber exactamente cómo los patrocinios renegociarán si no hay fans, pero algunos de los torneos de tenis, por ejemplo, aunque se transmitieron por televisión, el dinero por patrocinios cayó alrededor del 30% porque no hubo fans en las gradas. Si los olímpicos estaban contando con 5,000 o 6,000 millones de dólares por patrocinios y licencias, sin fans presenciales no es ilógico asumir que los números caerán por 1,000 millones o 2,000 millones”, comentó Victor A. Matheson.

El 8 de julio el Comité Olímpico Internacional (COI) informó que no permitirá el acceso a espectadores a los eventos que se organizarán en Japón. De acuerdo a las estimaciones del Instituto de Investigación Nomura (NRI), celebrar los Juegos Olímpicos sin la presencia del público generaría unos ingresos de 18,100 millones de dólares, unos 1,600 millones de dólares menos que si se celebrase con la presencia de espectadores del país.

10. La infraestructura deportiva no tiene un beneficio a largo plazo

“Hablando de la infraestructura deportiva que típicamente se crea para los Juegos Olímpicos, raramente tiene un retorno económico, incluso cuando se planea cuidadosamente algunos usos para los estadios y las arenas. La infraestructura deportiva y la economía de las ciudades no disfrutan mucho de una relación simbiótica significativa”, dijo explicó Robert Baade.

Tokio 2020 contará con 43 sedes (incluida la Villa olímpica), de las que 8 son de nueva construcción y tendrán carácter permanente, 25 son instalaciones que ya existían y 10 son temporales. Entre ellas resalta el Nuevo Estadio Nacional donde se llevarán a cabo las ceremonias de apertura y clausura, así como todos los eventos relacionados con el atletismo el economista Victor Matheson indicó que su costo fue de 1,400 millones de dólares, “tan sólo ese estadio costó más que la totalidad de los Juegos olímpicos de 1968.”

Las fuentes son:

Dra. Isabel Villegas Mota, Jefa de la Unidad de Enfermedades Infecciosas y Epidemiología en Instituto Nacional de Perinatología.

Ph.D. Victor A. Matheson, Profesor de Economía en el Colegio de Holy Cross, editor en el Journal of Sport Economics y co-autor de libro The Economics of Sports.

Robert Baade, Profesor de Economía y negocios Lake Forest College. Autor de Going for the Gold: The Economics of the Olympics, en el Journal of Economic Perspectives.

Francisco San José, catedrático de mercadotecnia deportiva de la escuela de Ciencias del Deporte de la Universidad Anáhuac. Autor de la columna Marcas y Marcadores.

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