—¿Cuál es el estado de Dodge en México en lo que va del 2021? 

—Al cierre del mes de octubre la marca tuvo un crecimiento de 12% respecto al año pasado. Hay que recordar que en 2020 teníamos 3 productos más que desafortunadamente han salido de la línea que son Neón, el anterior Journey y Grand Caravan. Este año durante los primeros 10 meses la firma ha tenido solo la parte de muscle car, Durango y Attitude, mismo que se ha comportado muy bien con un crecimiento de 20% respecto al año pasado. La Dodge Durango desde que se lanzó su última actualización a finales de 2020 como model year 2021, ha funcionado muy bien con un crecimiento de casi 75%, y muscle car está bastante “flat” con respecto a 2020, sobre todo muy afectado por la situación de microchips que hoy en día tenemos en la industria automotriz.

—¿Cuál es tu expectativa para Dodge en este 2021 a unos meses de que concluya el año? 

—Para el cierre del año lo que estamos esperando es consolidar este crecimiento con la llegada del nuevo Journey que será el producto pilar de la marca en este último trimestre pero igualmente a partir de 2022, lo que nos va a permitir potenciar aún más el crecimiento. 

—¿Cómo afecta la falta de microprocesadores a la llegada de Journey? 

—La disponibilidad de microprocesadores será un tema a observar para toda la industria porque no solo es una tema de contar con ellos para fabricar autos sino que toda esa tensión en la cadena de suministro está afectando también a proveedores que no consiguen construir partes, que no tienen chips y que les afectan en sus planes de producción. 

Tenemos además mucha tensión en la cadena logística con motivo de la falta de partes de Asia, Latinoamérica e incluso de Europa por restricciones de Covid. Digamos que toda la cadena de suministro se encuentra en una tensión extrema. Con Journey tenemos por el momento una situación muy positiva de fabricación de acuerdo al plan, pero no estamos desprovistos de tener el día de mañana una situación compleja como el resto de competidores y del resto de productos del propio Grupo Stellantis.

—Journey es un producto originario de China y del grupo GAC, ¿Cuál es el nivel de confianza de la marca en este modelo? 

—El nuevo Journey se manufactura en China por nuestro socio de negocios que fabrica los Jeep, lo que te está demostrando que si el Grupo Stellantis deposita su confianza en uno de los grupos más premiadas en China, para la manufactura y la construcción de estos autos es porque cumple con todos los requisitos de calidad necesarios y es por eso que estamos más que convencidos del nivel de calidad de los productos que vamos a lanzar. Tenemos hoy en día gran parte de los proveedores que nos ayudan a construir elementos importantes de los autos, hoy en día esos proveedores están integrados de forma completa en la fabricación del nuevo Journey. 

Así que se trata de un producto que respeta todas las normas y procesos de seguridad, de calidad, como cualquier otro producto, ya sea que venga de Estados Unidos, China, Latinoamérica. Estamos confiados primer lugar, en segundo contamos con esa proveeduria de clase mundial y en tercero estamos hablando de un auto que es un éxito en calidad en el mercado asiático, un producto certificado con 5 estrellas en los estudios NCAP, se trata de un producto que es top 5 calidad por J.D. Power, en un mercado como el estadounidense que vende 1.5 millones de unidades al mes. 

—¿Cuáles fueron los valores del modelo anterior en los que pusieron la atención para adaptarlos en el actual? 

—En un análisis que hicimos de cuáles son las principales razones de compra de las familias en el segmento y encontramos que entre los principales atributos están el espacio y el confort, y Journey presenta una de las principales propuestas en estos ámbitos así como de calidad de ensamble y de materiales, así como de diseño enfocado a proporcionar una simplicidad en las líneas, un espacio muy importante así como un bienestar que hoy en día ninguno de nuestros competidores está en grado de proporcionarlos. 

—¿Cuál es garantía a la que pueden acceder los propietarios de Journey? 

—La cobertura de garantía estándar de la marca de 3 años o 60 mil kilómetros junto con la protección vehicular Mopar que se extiende a 6 años o 120 mil kilómetros, muestran el compromiso de Dodge y de Stellantis de asegurar la tranquilidad y la cobertura de sus productos a los clientas que los adquieren.

marcos.martinez@eleconomista.mx