Lectura 6:00 min
Tras décadas de sequía, el INEHRM se transforma en nuevo Centro Público de Investigación
La gran mayoría de los Centros Públicos de Investigación que operan actualmente en México, como el CIDE o el Ciesas, fueron creados durante el sexenio de Luis Echeverría (1970-1976). Los últimos en abrirse, en los últimos 20 años, fueron el Colegio de San Luis Potosí y el Colegio de Michoacán; en entrevista, Felipe Arturo Ávila Espinosa, director del INEHRM, explica esta transición y su desafío.

Sede del INEHRM en San Ángel, Ciudad de México.
Tras décadas sin la apertura de un nuevo Centro Público de Investigación (CPI) en el país, el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM) protagonizará una transformación institucional. Mediante un decreto firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el Instituto deja la Secretaría de Cultura para integrarse como un organismo público descentralizado a la nueva Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), sumando a sus funciones de investigación "la tarea de la docencia con perspectiva crítica y un enfoque teórico-práctico".
En entrevista para El Economista, el director general del INEHRM, Felipe Arturo Ávila Espinosa, detalló los alcances de esta metamorfosis, el reto de cumplir con altos estándares de calidad, la oferta académica inédita y la ingeniería financiera para iniciar clases este mismo año.
De acuerdo con el también historiador, la expansión y el espíritu original de los Centros de Investigación públicos en México —cuya mayoría se fundaron durante el periodo del presidente Luis Echeverría— han sufrido un progresivo desgaste bajo las políticas de administraciones anteriores.
"Durante esa etapa, los presupuestos de las instituciones de educación pública se redujeron, lo que limitó la absorción de la demanda estudiantil y propició el auge de opciones privadas con escaso rigor académico". Asimismo, el paradigma tradicional de vinculación social, debate colectivo y cercanía con los movimientos populares fue sustituido por enfoques de corte empresarial orientados al libre mercado, la eficiencia de costos y los indicadores netamente cuantitativos, lo que terminó por divorciar los planes de estudio de las realidades y necesidades del día a día del país.
Buscar los altos estándares
La transformación del INEHRM en Centro Público de Investigación (CPI) adscrito a la Secihti formaliza su reestructuración institucional, marcando la apertura de un nuevo centro de esta categoría. Este cambio jurídico y normativo faculta al instituto para incorporar la docencia de alta especialización a sus funciones originales de investigación histórica y difusión.
Convertirse en un Centro Público de la Secihti implica alinearse a las exigencias de un sector de alta especialización científica y humanística. Ávila Espinosa enfatizó que esta transición busca "revertir el modelo educativo de corte empresarial e individualista que imperó en las ciencias sociales durante el periodo neoliberal", el cual "divorció" el conocimiento de las luchas populares y las necesidades comunitarias.
"El INEHRM asume la responsabilidad directa de moldear a los nuevos especialistas bajo una perspectiva crítica y de alto nivel. Buscamos promover un pensamiento reflexivo y un mayor compromiso social en estudiantes que reciben educación gratuita por parte del Estado", afirmó el director.

Felipe Arturo Ávila Espinosa, director del INEHRM.
Además dijo a este medio que para garantizar el rigor académico que demanda la Secihti y la Secretaría de Educación Pública (SEP), el Instituto ya ha concluido el diseño de sus planes de estudio y pondrá en marcha un estricto proceso de selección para su planta docente. Una fracción de las 200 plazas científicas recientemente anunciadas por la Secihti se asignará al nuevo Inehrm, complementándose con una convocatoria para profesores de medio tiempo con las más altas credenciales.
Un modelo "clínico" para la administración pública
Al ser cuestionado sobre si la institución busca convertirse en una "cantera ideológica" del Gobierno federal, Ávila Espinosa atajó la duda señalando que el objetivo es técnico y profesional, respetando la autonomía científica. Explicó que por ejemplo, la nueva licenciatura en Administración Pública y Buen Gobierno atacará el actual déficit formativo donde los egresados universitarios aprenden a operar el Estado mediante costosos "ensayos y errores".
"Queremos una educación teórico-práctica similar a la de los médicos: que desde los primeros semestres los estudiantes conozcan cómo funciona un programa social, cómo se hace una licitación o cómo se contesta una auditoría. No formaremos administradores de empresas, formaremos administradores públicos con una profunda ética de servicio", detalló.
¿Cómo arrancarán en dos meses?
El INEHRM trasladará su actual sede, en San Ángel, al inmueble de Guatemala 80, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, y operará bajo un formato híbrido. En el mes de julio se publicará la convocatoria oficial, con miras a iniciar el ciclo escolar en septiembre.
Frente a las políticas de austeridad del Gobierno federal, integrar un nuevo centro educativo y de investigación representa un desafío mayúsculo. No obstante, el director del Inehrm aclaró la fórmula financiera que dará viabilidad al proyecto: el Instituto conservará intacto su presupuesto actual de 37 millones de pesos para sus tareas habituales, y recibirá una ampliación presupuestal de otros 37 millones de pesos —ya autorizada por la Comisión Intersecretarial de Gasto Público, Financiamiento y Desincorporación — exclusivamente para la nueva estructura académica.
"Es un presupuesto chiquito, de 74 millones de pesos en total. Si lo comparamos con otras dependencias, es un gasto que no es oneroso. Estamos maximizando recursos y trabajando con lo indispensable para garantizar gratuidad y excelencia sin derroches", precisó.
Respecto al apretado calendario logístico de menos de dos meses para seleccionar alumnos, contratar docentes y adecuar la sede, Ávila Espinosa aseguró que no parten de cero. El proyecto ejecutivo se ha trabajado con meses de anticipación. Además, para soportar la matrícula digital en su plataforma Moodle, el Inehrm concretó una alianza estratégica con la Universidad Rosario Castellanos, la cual proveerá asesoría, capacitación y soporte tecnológico.
Finalmente sobre el nuevo mandato que asume Ávila Espinosa, dijo sentirse listo para el reto: "Para mí es una enorme satisfacción y una gran responsabilidad. Es aportar un granito de arena al fortalecimiento de la educación superior de calidad y al proyecto de transformación que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum".
Los programas aprobados son:
- Licenciaturas: Historia, Ciencias Sociales y Humanidades, y Administración Pública y Buen Gobierno.
- Maestrías: Humanismo Mexicano, Estudios de Género y Feminismos, y Movimientos Sociales y Rescate de la Memoria Histórica.
- Especialidades: Comunicación Política y Enseñanza de la Historia.
- Diplomados: Educación, agrarismo, salud, migración, ecología, inteligencia artificial y sociedad, violencias y derechos humanos, entre otros.


