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Arte e Ideas

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Patentes con rostro humano: apuesta la UP por transformar la ciencia en bienestar social

Con 32 títulos concedidos y 18 proyectos en curso, la Universidad Panamericana se posiciona entre las principales universidades del país en desarrollo de patentes vinculadas a soluciones en salud, agroindustria y tecnología; “Lo trascendental no es cuántas patentes tenemos, sino cuántas de ellas responden a lo que la industria y la sociedad realmente necesitan”, afirma Juan Alberto González Piñón, director corporativo de Innovación y Transferencia de la institución

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Vaso linfático artificial, orientado a pacientes que han sufrido afectaciones tras tratamientos contra el cáncer.Cortesía / UP

J. Francisco De Anda Corral

En un contexto en el que las métricas de innovación suelen centrarse en el número de patentes concedidas, la Universidad Panamericana impulsa una visión centrada en la generación de valor social. Para la institución, una patente no representa el destino final del conocimiento, sino el punto de partida para transformar la investigación en soluciones con impacto tangible para las personas, la industria y la sociedad.

"El propósito es lograr que el conocimiento se transforme en soluciones concretas a favor de las personas”, afirma el doctor Juan Alberto González Piñón, director corporativo de Innovación y Transferencia de la institución.

Desde esta óptica, cada desarrollo tecnológico es resultado de un proceso que combina investigación rigurosa, formación académica y, sobre todo, una profunda sensibilidad social. “Lo que hay detrás no es la numeralia ni el prestigio institucional; es la intención de contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas”, subraya.

Investigadores: ciencia impulsada por la experiencia humana

De acuerdo con González Piñón, la innovación no surge en el vacío, sino en la experiencia cotidiana. “Los investigadores, igual que cualquier persona, se enfrentan a problemas reales; la diferencia es que tienen las herramientas metodológicas para estructurar soluciones viables”, explica.

Esta formación científica se complementa con una motivación personal que resulta decisiva:

“Más allá de ser expertos, son personas que se sienten llamadas a formar parte de la solución a problemas que afectan a otros”.

Esa dualidad —rigor técnico y empatía— da origen a proyectos que, además de ser técnicamente sólidos, responden a necesidades urgentes de la sociedad.

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Juan Alberto González Piñón, director corporativo de Innovación y Transferencia de la UP.Cortesía / UP

De la experiencia personal al desarrollo tecnológico

Uno de los ejemplos más representativos es el desarrollo de un vaso linfático artificial, orientado a pacientes que han sufrido afectaciones tras tratamientos contra el cáncer.

La iniciativa nació de la experiencia directa de la investigadora:

“No tenía en mente hacerse millonaria, sino cómo ayudar a personas con las que convivió durante su propio proceso médico”.

En el ámbito agroalimentario, la universidad impulsa el desarrollo de una tecnología de empaque activo basada en compuestos naturales de origen biológico, diseñada para prolongar la vida útil de los productos alimenticios sin alterar sus propiedades sensoriales ni recurrir a concentraciones más altas de conservadores convencionales.

“Esta investigación surge de la búsqueda de alternativas más sostenibles para la conservación de alimentos, ya que los activos sintéticos disponibles hasta el momento pueden desencadenar reacciones de hipersensibilidad (alergias o intolerancias), efectos tóxicos y alteraciones metabólicas”, relata el directivo.

"La tecnología integra sistemas avanzados de liberación controlada que permiten incorporar agentes naturales directamente en los materiales de empaque, lo que contribuye a preservar la calidad y la frescura de los alimentos durante más tiempo”.

Otra innovación destacada es una deshierbadora ergonómica, diseñada para reducir el desgaste físico de los trabajadores agrícolas.

Un investigador del campus Aguascalientes identificó uno de los desafíos más persistentes del sector agrícola: la necesidad de realizar el deshierbe manual de cultivos de alta densidad, una actividad intensiva en esfuerzo físico, tiempo y costos.

“Como respuesta, el inventor desarrolló una máquina deshierbadora capaz de eliminar maleza de forma eficiente entre hileras de cultivo y de adaptarse a distintas geometrías de siembra. Esta innovación permite reducir significativamente los tiempos de trabajo y mejorar las condiciones laborales de los agricultores, al tiempo que incrementa la productividad y competitividad de las explotaciones agrícolas”, afirma González Piñón.

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Deshierbadora desarrollada en UP Aguascalientes.Cortesía / UP

"La mayoría de nuestros proyectos de desarrollo de patentes tienen detrás una historia personal, de personas que viven una experiencia y desean poner en marcha sus conocimientos para ayudar a mejorar la vida de otras personas", resume.

Sectores estratégicos y vinculación con la industria

La UP enfoca su desarrollo tecnológico en áreas clave como salud, agroindustria, aeronáutica e industria 4.0. Más del 90% de sus proyectos se alinea con sectores estratégicos globales, lo que ha facilitado la colaboración con empresas nacionales e internacionales.

Un elemento diferenciador, según González Piñón, es la operación de órganos colegiados y políticas que nos permiten:

“Dar certidumbre a las empresas para colaborar con plena confianza en los procesos de licenciamiento, creación de spin-offs e investigación colaborativa”

Posicionamiento nacional

En términos cuantitativos, la Universidad Panamericana cuenta con 32 patentes concedidas y 55 activos en total. Estos resultados en el 2025 la ubicaron en el décimo lugar nacional en concesiones de patentes entre instituciones de educación superior, y como la segunda universidad privada más relevante en este ámbito en México.

Sin embargo, el directivo insiste en que el indicador clave es otro:

“Lo trascendental no es cuántas patentes tenemos, sino cuántas de ellas responden a lo que la industria y la sociedad realmente necesitan”.

Una visión que trasciende la tecnología

Entre 2021 y 2026, la UP ha consolidado cerca de 40 invenciones como parte de su productividad científica aplicada. Este avance no sólo refleja capacidad técnica, sino una filosofía institucional centrada en el impacto.

“La Universidad Panamericana impulsa la gestión de la propiedad intelectual como un proceso estratégico que transforma la creatividad de nuestros investigadores y estudiantes en soluciones reales para la sociedad”, afirma el doctor González Piñón.

Y concluye con una definición que resume la visión institucional:

“Más que generar patentes, buscamos generar cambios reales en la vida de las personas”.

En un contexto donde la innovación se mide frecuentemente en cifras, la Universidad Panamericana propone una lectura distinta: cada patente es, ante todo, una historia de compromiso humano que busca traducir el conocimiento en bienestar tangible.

J. Francisco De Anda Corral

Es editor de la sección Arte, Ideas y Gente en El Economista. Licenciado en Ciencias de la Comunicación y maestro en Filosofía Social, por el ITESO. Especialista en periodismo de arte, arqueología, antropología, educación, patrimonio cultural, religiones y responsabilidad social. Colaboró anteriormente en Público-Milenio Jalisco; Radio Universidad de Guadalajara; Noroeste, de Culiacán; y Radio Metrópoli, en Guadalajara.

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