En comparación con la proteína de la espiga de versiones anteriores del coronavirus SARS-CoV-2, la de la preocupante variante Delta penetra mejor en las células pulmonares y puede fusionarlas, según investigadores.

"La propagación por fusión de célula a célula permite que el virus se extienda más rápidamente en las personas infectadas y se oculte parcialmente del sistema inmunitario", dijo Markus Hoffman de la Universidad Georg-August de Göttingen, en Alemania, uno de los autores de un informe publicado el miércoles en bioRxiv antes de la revisión por pares. (https://bit.ly/3A2bGIH)

"Por ejemplo, si una célula infectada por la variante Delta se ve obligada (por la proteína espiga) a fusionarse con una célula vecina que aún no está infectada, esto permite que el virus entre en la nueva célula mucho más rápido" que si las partículas del virus tuvieran que liberarse primero de una célula previamente infectada, explicó.

Al propagarse a través de la fusión entre células, el virus reduce el riesgo de encontrarse con células del sistema inmune que podrían atacarlo e inactivarlo, añadió Hoffman.

Estas "habilidades" podrían hacer que la variante Delta -identificada por primera vez en la India y que ahora circula en muchos países- sea más transmisible, y que la enfermedad resultante sea más grave, dijeron los investigadores.

Los investigadores también descubrieron que, aunque la variante Delta puede evadir los anticuerpos, no es completamente resistente.

"Es posible que la variante Delta pueda infectar a las personas vacunadas (especialmente si sólo se ha administrado una de las dos dosis hasta el momento), pero la vacunación es muy eficaz para prevenir la enfermedad grave", dijo Hoffman.