En una mesa redonda, coordinada por el exrector de la UNAM Juan Ramón de la Fuente, en el coloquio Ciencia y Humanismo, se propuso ayer la creación de una secretaría de Estado que se ocupe de los temas cultura, ciencia y tecnología.

En la mesa Para qué queremos la ciencia… y las humanidades , participaron, además del mencionado De la Fuente, la filósofa Juliana González, el médico y funcionario de diversas organizaciones nacionales e internacionales de salud Adolfo Martínez Palomo y el físico y presidente de la Academia Mexicana de Ciencias (y como tal, anfitrión del evento), Arturo Menchaca Rocha.

NO MÁS SEPARACIÓN DE CULTURAS

Juan Ramón de la Fuente inauguró la mesa buscando dar término al enfrentamiento entre lo que Charles Pierce Snow bautizó las dos culturas .

La tesis de Snow […] fue que la ruptura entre las ciencias y las humanidades era uno de los principales obstáculos para la resolución de muchos problemas mundiales. Es decir, iba más allá del hecho -que él mismo había comprobado, por cierto- de que los humanistas no pudieran enunciar la segunda ley de la termodinámica, del mismo que los científicos no hubiesen leído alguna obra de Shakespeare , expuso De la Fuente.

Sin embargo, De la Fuente dijo que el tema ya no es tanto la ruptura sino la conciliación entre estas visiones que se está dando a través de las nuevas y poderosas tecnologías de la información…, aunque citó al poeta T. S. Eliot:

¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido con el conocimiento? ¿Dónde está el conocimiento que hemos perdido con la información? .

Y concluyó su introducción con otra cita, esta del recientemente fallecido, expresidente de la República Checa y formidable dramaturgo Václav Havel: ‘Hay que hacerle más caso a los poetas y menos, mucho menos caso a los corredores de bolsa’ .

A LOS CANDIDATOS PRESIDENCIALES

En su participación, el doctor Menchaca retomó la propuesta que a finales del año pasado hizo la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) a los candidatos presidenciales, que además de pedir más atención a la educación básica y a la formación de recursos humanos de alto nivel, e indicar que actualmente México compra 96% de la tecnología que usa, destaca el hecho de que cuando se desaparecieron del organigrama de la SEP, en el 2005, las palabras ciencia y tecnología, estos temas pasaron a la Secretaría de Economía, pero sin que se les creara una subsecretaría o dirección general.

Por ello, se pide en el documento a los candidatos que haya atención gubernamental e institucional a la ciencia en, por ejemplo, una secretaría de Estado.

LIBRES PERO INÚTILES

La filósofa Juliana González se mostró alarmada por la dependencia tecnológica de México y convino en que no se puede seguir así, pero ella iba a defender otra causa, no sólo las que llamó las ciencias sociales y ciencias humanas, sino la de cosas en apariencia inútil:

Qué servicio puede prestar que nos dediquemos, por ejemplo, a estudiar el Primero sueño de Sor Juana y discutir si fue inspirada por la filosofía aristotélica o si tiene, más bien, elementos neoplatónicos y entender todo su lenguaje. ¿Para qué hacerlo? ¿O para qué estudiar todas cosas extrañas y oscuras que tiene el cosmos? , dijo González Valenzuela.

La filósofa no está de acuerdo con esta idea de que unas son las actividades, libres poéticas, desinteresadas, inútiles y otras son útiles y llevan a la producción , con este afán dicotomizante, esquizofrénico, diría De la Fuente que nos obliga a escoger entre lo uno o lo otro… como la de la separación entre cuerpo y el alma, como el mundo físico y el de las ideas que dijo Platón, aunque luego, más maduro lo matizó.

Marx dijo que no basta con observar el mundo, que hay que transformarlo. Estoy de acuerdo en que hay que transformarlo, pero también podemos decirnos que ya basta de estarlo manoseando, explotando, maltratando, vamos a ver el mundo y a resolver todas nuestras otras necesidades que no son materiales.

Eso es resolver la necesidad de ser humanos. Somos Homo sapiens, es más sapiens sapiens, pero sin sapiencia , y es sabiduría lo que necesitamos para superar el empobrecimiento, la injusticia, la desigualdad.

UNA O DOS, PERO SECRETARÍA

En la ronda de preguntas, este reportero inquirió la pregunta de si no sería conveniente incluir con claridad esas actividades libres e inútiles en la propuesta de creación de una secretaría de ciencia y tecnología añadiendo el término cultura, a lo que la doctora González contestó enfática:

Absolutamente. No sé si deban ser dos secretarías o una sola buena secretaría, pero la cultura, el arte, la filosofía, tienen que estar ahí, no tiene sentido que esté a nivel de Consejo en el Conaculta o si quieren que lo conserven .

EL APOYO A LA CIENCIA, A RANGO CONSTITUCIONAL

En su ponencia, el doctor Diego Valadés, investigador de la UNAM y miembro del Colegio Nacional, dijo que en la Constitución mexicana sólo se contempla a la ciencia para dar libertad de investigación, a diferencia de otros ejemplos en el constitucionalismo contemporáneo.

Por lo mismo, dijo: Considero conveniente una adición constitucional en los siguientes términos, como último párrafo del Artículo 25:

La investigación, la innovación y el desarrollo técnico son una prioridad para el aprovechamiento de los recursos naturales, la solución de los problemas nacionales, el crecimiento económico, el bienestar social y el progreso cultural. El Estado promoverá la cooperación internacional, apoyará las instituciones públicas de investigación y de enseñanza superior, financiará los proyectos que considere adecuados por su calidad [...] y contribuirá a la formación de capital humano .

HACIA UNA SOCIEDAD DE CONOCIMIENTOS

El doctor León Olivé, matemático y filósofo, en su ponencia Hacia una sociedad del conocimiento en el México multicultural , comentó sobre cómo desde hace unos años se habla con frecuencia del valor del conocimiento y de la necesidad de avanzar hacia la creación de sociedades del conocimiento.

Pero el concepto usual no es el que mejor nos sirve para diseñar políticas públicas en el México multicultural , dijo, por lo que sería conveniente usar el término sociedad de conocimientos, en plural.

Actualmente vivimos una revolución de la magnitud e importancia de la Revolución Industrial, una revolución, aquella que sí generó más riqueza, pero distribuida de forma desigual e injusta .

Necesitamos plantear, agregó, que la revolución del conocimiento nos lleve a una sociedad de conocimientos, justa, democrática y plural.

Entendiendo la pluralidad como que no hay un concepción única de lo que es una buena vida , pero ésta se debe buscar en todas sus acepciones.

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