Este martes Rusia anunció el registro de la primera vacuna contra la Covid-19 y la nombró Sputnik V, en honor al primer satélite artificial lanzado al espacio en la historia.

Como si se tratara nuevamente de una carrera para ganar, el presidente Vladimir Putin confirmó la aprobación de una vacuna “con suficiente eficacia” y que otorga “una inmunidad duradera”, dijo el presidente ruso, quien aseguró que incluso una de sus hijas había sido vacunada con la Sputnik V, revelaron agencias internacionales.

De acuerdo con el Registro Nacional de Medicamentos y en voz del ministro de Salud, Mijail Murashko, se confirmó que la producción de la vacuna a gran escala comenzará en septiembre y las campañas masivas de vacunación empezarían a partir de octubre en aquel país, los grupos prioritarios estarían conformados por personal médico, profesores y otros grupos de riesgo; y posteriormente sería distribuida a toda la población el 1 de enero de 2021.

Falta rigurosidad, dice la OMS

A pesar de este anunció tan prometedor, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pedido cautela, pues hasta el momento Rusia no ha actualizado su documentación y no hay ninguna prueba científica pública de su efectividad.

El organismo aseguró que falta un riguroso proceso de precalificación para garantizar su efectividad y seguridad en el uso humano ya que el Instituto Gamaleya, organismo científico ruso que desarrolló la vacuna junto con la Universidad de Sechenov y el Ministerio de Defensa ruso, todavía no ha realizado pruebas de fase 3, que consiste en una larga lista de voluntarios en ensayos controlados, este hasta ahora este es el único método que garantiza que una vacuna es segura y eficaz.

“Acelerar los progresos no debe significar poner en compromiso la seguridad”, señaló a medios el portavoz de la OMS, Tarik Jasarevic.

Hasta el momento la OMS registra el proceso de 139 vacunas candidatas que se encuentran en una fase preclínica y 26 en evaluación clínica, la vacuna rusa hoy se encuentra catalogada en Fase 1, por no haber notificado sus resultados ante el organismo internacional.

Incluso a principios de agosto, la Asociación de Organizaciones de Ensayos Clínicos a través de una carta al ministro de Salud del país, Mikhail Murashko, manifestaban su preocupación al señalar que menos de 100 personas habían recibido oficialmente la vacuna contra la epidemia y su uso generalizado podría ser peligroso.

La comunidad científica y el mundo, escépticos

También científicos dentro y fuera de Rusia se han mostrado escépticos, por ejemplo, el  doctor Anthony Fauci, experto en enfermedades infecciosas en Estados Unidos ha cuestionado la premura con la que Rusia ha anunciado el hallazgo, su posible efectividad y el hecho de anunciar una campaña masiva sin haber terminado las pruebas a mayor escala. “Cualquiera puede decir que tiene una vacuna y fabricarla, pero hay que demostrar que es segura y efectiva, lo cual dudo que lo hayan demostrado”, declaraba el especialista a medios estadounidenses.

Con base en las fases y estudios que las vacunas deben aprobar para poder administrarse al público y de acuerdo con las estimaciones, estaríamos accediendo a una vacuna para Covid-19 en 2021.

Investigadores y compañías farmacéuticas en otros países, como Estados Unidos, el Reino Unido, Japón y China también están tras el desarrollo de vacunas. AstraZeneca Plc, Moderna y Pfizer ya han comenzado las pruebas de fase final y los resultados iniciales de algunos de sus ensayos en humanos se esperan para octubre.

Otros dirigentes y especialistas del mundo han reaccionado con escepticismo y prudencia al anuncio de Rusia de que ha desarrollado la primera vacuna “eficaz” contra el coronavirus, que reapareció en Nueva Zelanda después de tres meses, se está agravando de manera preocupante en España y ya ha infectado a más de 20 millones de personas.

El ministerio alemán de Salud emitió sus dudas sobre la “calidad, la eficacia y la seguridad” de la vacuna rusa.

“No existen datos conocidos sobre la calidad, la eficacia y la seguridad de la vacuna rusa”, dijo una portavoz del ministerio, recordando que en la Unión Europea, la “primera de las prioridades es la seguridad de los pacientes”.

El experto francés François Balloux, de la University College de Londres, calificó la iniciativa de “decisión irresponsable e imprudente”, reporta la AFP.

México acumula casi medio millón de casos de coronavirus

México tiene en puerta cuatro protocolos de vacuna para fase 3

México cuenta con un “memorándum de entendimiento” con tres empresas; una de Estados Unidos y dos de China, para que en nuestro país se realice la fase 3 del protocolo clínico de la vacuna contra el covid-19, dio a conocer el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard.

En conferencia de prensa matutina, el canciller expuso que estos entendimientos se llevan a cabo conforme a las normas de la Secretaría de Salud y de Cofepris, además de que tienen como objetivo que a México se garantice el acceso a la vacuna correspondiente.

Entre las empresas que realizan las pruebas está Janssen Pharmaceuticals, de Estados Unidos, con la cual se busca un protocolo acelerado con Cofepris, ensayos clínicos y garantía de acceso a la vacuna.

Al igual que CanSino Biologics y Walvax Biotechnology Co, ambas de China, con las cuales se pretende un proyecto de plataforma de producción regional de la posible vacuna, “con eso tendríamos entre septiembre y enero cuatro protocolos clínicos fase 3 en México”, detalló en Palacio Nacional.

Asimismo, informó que también se trabaja, por indicaciones de la Secretaría de Salud, con 15 diferentes empresas, en busca de alcanzar entendimientos.

Por lo que, en síntesis, hasta la fecha existen cuatro protocolos con entendimiento para que se lleven a cabo en México la fase 3 de estudios clínicos para la vacuna del Coronavirus.

En tanto, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseveró que nuestro país cuenta con el presupuesto suficiente para adquirir la vacuna contra esta enfermedad respiratoria. (Con información de Maritza Pérez)

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