La escritora y periodista Elena Poniatowska se hizo presente la noche del pasado miércoles en la sede de la fundación que lleva su nombre para entregar personalmente el Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska, que en su XII edición le fue otorgado al poeta y ensayista Luis Felipe Fabre por su primera aventura reconocida como novela: Declaración de las canciones oscuras (Sexto Piso, 2019).

En ese contexto, la ganadora del Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes 2013 compartió su postura sobre el clima de violencia de género y el incremento de feminicidios y desapariciones de mujeres y niñas que han ensombrecido la vida pública en el país.

“Es algo sumamente doloroso que nos daña a todos: pensar que tenemos hijas y nietas que van a salir a la calle y les puede suceder algo. En México hemos visto casos, como el de Fátima, que han sido aterradores. No podemos vivir en un país espantoso, en contra de las mujeres. Tenemos que construir un país en el que nos cuiden y nos quieran”.

Consultada por El Economista, la autora de obras como La noche de Tlatelolco (1971) y La piel del cielo (2001) opinó sobre las pintas en los monumentos con consignas que exigen a las instituciones frenar las violencias sistemáticas contra las mujeres.

“Yo soy muy antigua. No me gusta que se destruya algo. Si se cae un plato, me da tristeza que se rompa. Y creo que todos tenemos esa reacción inmediata en contra del descuido. Sin embargo, finalmente, como lo he dicho antes, ningún monumento puede valer lo que vale una mujer a la que se le ha partido la vida. Este acto de denuncia (de las mujeres) ya es un avance. Recuerdo que en mi época las mujeres decían que no iban a los juzgados porque se burlaban de ellas, se hacían chistes de una crueldad inaudita. Ahora ha cambiado porque la gravedad del hecho nos atañe a todos”.

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