Como lo viene haciendo desde el 2017, este martes el Módulo de eventos culturales seleccionados (Modecult), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicó los resultados de la encuesta sobre la asistencia del público mayor de 18 años a actividades culturales presenciales, tales como teatro, música en vivo, danza, exposiciones y proyecciones de películas, en el transcurso de 12 meses hasta el pasado mes de mayo.

En esta encuesta se refleja la severa baja en la actividad cultural presencial causada por las restricciones de la emergencia sanitaria en el país. De manera general, a partir del mes de junio de 2020, que coincide con el levantamiento de la Jornada Nacional de Sana Distancia, hasta el mes de mayo de 2021, la asistencia a este tipo de eventos culturales fue de 17.3%, lo cual significa una reducción significativa con el reporte del año 2019: 57.8 por ciento.

Es necesario exponer que la encuesta del módulo se aplicó a una muestra de 2,336 viviendas en 32 ciudades del país durante los primeros 20 días de mayo. Se trata de la primera vez que se refleja por completo el impacto de la pandemia en los 12 meses que considera el estudio.

De manera excepcional, el año pasado los resultados no se presentaron en mayo sino septiembre, por lo que aquellos resultados englobaron lo sucedido en los seis meses previos a la pandemia y los primeros seis de la emergencia sanitaria, lo cual arrojó un resultado poco cierto sobre el impacto de la crisis en la actividad cultural.

Las actividades más golpeadas

Es de considerar que aunque la reducción de la visita a exposiciones solamente sufrió una baja de 9.5 puntos porcentuales en comparación con los resultados de septiembre, esta fue bastante significativa si se toma en cuenta la dimensión de esta actividad presencial: la asistencia era de 15.2% en los resultados de 2019 y pasó a 12.5% en septiembre de 2020, a 3% en los últimos resultados. Lo anterior quiere decir que entre mayo de 2019 y mayo de 2021 la reducción de visitas a exposiciones fue de prácticamente el 80 por ciento.

No se diga de las actividades escénicas, que también fueron severamente golpeadas. La asistencia al teatro pasó de 12.3% en 2019 a 2.8% en este último resultado, es decir, una reducción del 77.2%. Y la presencia del público en danza pasó de 13% en 2019 a 1.5% en la reciente encuesta, lo cual significa que hubo 88% menos público para este arte escénico.

Y no solo eso, la danza y el teatro fueron las dos actividades que menos frecuencia de asistencia tuvieron por persona encuestada. El 67.8% y 66.6%, respectivamente, declararon asistir solamente una vez en el lapso de 12 meses. En el caso de la danza solamente el 10.6% declaró haber asistido a esta actividad cultural tres veces o más.

Las visitas a exposiciones también fueron de las actividades menos favorecidas en cuanto a frecuencia de visitas. El 56.8% de los encuestados respondió que visitó una exposición en un año y solamente el 10.5% lo hizo en más de tres oportunidades.

La asistencia a proyecciones de películas o cine fue de 23.9 puntos porcentuales menos en comparación con los resultados de septiembre pasado. Y la reducción proporcional de asistencia comparada con el resultado inmediato sin pandemia fue de 73%. La reducción en la asistencia a conciertos o presentaciones de música en vivo fue de 86.3% menos, en gran parte por la imposibilidad casi absoluta para llevarse a cabo.

Contrastes del acceso a la cultura según el grado escolar

Es necesario hacer énfasis en que a mayor nivel educativo, mayor ha sido el interés, la capacidad o la accesibilidad del público para atender de manera presencial las actividades culturales consideradas dentro de esta encuesta y pese a las restricciones. Estos indicadores pueden ser reflejo de cómo varios sectores de la actividad cultural son asimilados como de élite o bien no accesibles y, por lo tanto, no prioritarias para los sectores de la población sin educación básica terminada o incluso con algún grado de educación media. Esto puede deberse en gran parte a la manera y las vías por las que se difunden estas actividades.

Pero este patrón no es nuevo. Se ha venido replicando con los años. Por ejemplo, antes de la irrupción de la pandemia, en 2019, de la población encuestada que no contaba con una educación básica terminada solamente el 24.9% acudió al menos a uno de los eventos culturales seleccionados, frente al 79.2% de las personas con un grado de educación superior. Y en pandemia únicamente el 5.7% de los encuestados sin educación básica terminada asistió a alguna actividad, frente al 26.7% de aquellos con educación superior.

“Esto debe seguir siendo un foco de atención en cuanto a que se debe acercar, promover y dar fácil acceso a toda la población a estos eventos”, insta el estudio.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx