Directivos de The Nature Conservancy y Humane Society International reflexionan sobre la crisis del agua y el maltrato animal en México, y llaman a hacer conciencia de cuidar el medio ambiente: “Si los ecosistemas se pierden, todo colapsa”

Es Día Internacional de la Madre Tierra y quiero celebrarlo por tres cosas: la primera, obviamente, por Gaia en sí misma, y si en el día a día nos la estamos acabando, al menos por 24 horas agradezcamos y hagamos conciencia; la segunda, es porque finalmente, encontré respuesta a una pregunta que siempre me causó curiosidad “¿el agua es/está mojada?" La respuesta me la dio Paulo Petry, científico senior de Agua de América Latina de The Nature Conservancy con quien platiqué acerca de la situación del agua; y tercera, porque en estos días Ralph, el conejo protagonista de un corto de Humane Society International, volvió a poner el tema de maltrato animal en la agenda pública de México, y conversé con Anton Aguilar, director ejecutivo de Humane Society International-México, al respecto. Dignos temas para tratar en el contexto de la pachanga de Pachamama.

Curiosamente –o no– ambos coincidieron en que ecosistemas sanos, biodiversidad plena, y salud, calidad y disponibilidad de agua, están intrínsecamente relacionados con el cambio climático y con consecuencias sociales, de salud pública, económicas y culturales.

Empezamos por lo básico, como dijo Cantinflas en su show de dibujos animados dedicado al agua: “Olviden eso de que agua que no has de beber, déjala correr, no joven, agua que no has de beber cuídala, y no la dejes correr porque se desperdicia”.

–Dr. Petry, el Día Internacional de la Madre Tierra...

–Es muy importante que la población en general entienda las conexiones, cómo es que todo está interrelacionado y cómo es que una parte de la cadena influencia las otras, hay que darle su debida importancia a cada una de ellas, manteniendo una visión integral, total. Es una visión más holística, más sistémica, de toda la coyuntura relacionada con el agua; una parte es la perspectiva utilitaria que es el agua para las casas, la comida, la industria, bañarse, y la otra es mantener los ecosistemas, porque son el soporte. Si los ecosistemas se pierden, todo colapsa.

–Mtro. Aguilar, ¿Cuál es la importancia de llevar una vida y relación sana con los animales, porque es importante valorar la biodiversidad?

– La relación que tenemos con los animales y con el medio ambiente se hizo muy patente con la pandemia que estamos viviendo. Se detiene el mundo y la economía se ve afectada por un virus que se origina en un mercado húmedo, que son mercados de fauna silvestre donde reúnen a muchos animales en espacios reducidos, en condiciones insalubres, ahí los matan y es un foco de infecciones, y de ahí viene el problema de la pandemia.

Ambas respuestas resonaron en una reflexión que nos devuelve inequívocamente al inicio de todo: la naturaleza y sus conexiones sistémicas. Pachamama funciona por sí misma, el humano, somos parte de esas conexiones; si queremos ser conscientes y tratar de reducir nuestra huella ecológica entonces debemos entender desde los fundamentos, dejando los billetes verdes de lado. Debemos aprender a respetar y convivir en paz, dando y recibiendo con la naturaleza de la forma más sostenible y sustentable posible.

Platiqué primero con el científico del agua, porque el agua es vida y sin eso, no habría animales, y qué formas de vida.

–Dr. Petry, ¿cuál es la situación del agua en México?

–La Ciudad de México tiene una situación peculiar porque es una cuenca cerrada, es un sistema endorreico donde el agua drena hacia adentro; para mantener a la población de la ciudad el agua disponible de la cuenca no es suficiente, entonces hay que acarrear agua y eso genera estrés significativo tanto en la cuenca como en el lugar de donde se extrae para traerla.

–¿Cuál es la calidad de agua que sí tenemos en la ciudad de México?

–Varía bastante, pero diría que en general, el agua que llega a los sistemas de tratamiento no es de mala calidad, simplemente por la tecnología que está utilizando, pero el agua pasa por un proceso de remoción de sedimentos y desinfección –, contestó el Dr. Petry.

–¿Los ciudadanos qué podemos hacer? Le pregunto, más allá de bañarse en menos de dos minutos, utilizar una cubeta en la regadera para ahorrar agua, no lavar el coche...

–Lo que mencionaste es lo que está en la punta final. Todo es una cadena de custodia del agua desde el momento en que empieza a llover, y crear presiones en los gobiernos y en los tomadores de decisiones para que empiecen a invertir en el origen del agua. Esta concentración del régimen de lluvia en periodos más cortos, si tú tienes un paisaje que puede recibir el agua y filtrarla, almacenarla por un periodo, entonces la sequía es menos intensa, pero si cambias el paisaje para distintos usos, se pierde el almacenaje y hay que suplirla buscando más lejos. Es muy importante hacer consciente a la gente que el agua no aparece por arte de magia, viene de algún lugar, y que lo que ellos reciben es el último estadio de custodia del agua.

–Pensando en la Ciudad de México, ¿cuánta agua necesita al día una persona? –, pregunté sin miramientos.

–La Organización Mundial de la Salud establece el estándar de 150 litros diarios per cápita como medio para mantener la salud. Yo creo que en América Latina, quizás con excepción de Lima de forma normalizada, el consumo es superior a 300 litros por día, y eso es el doble. La abundancia del agua no era un problema cuando la Ciudad de México tenía 7 o 10 millones de personas, la infraestructura estaba diseñada para eso, hoy somos el doble. Hay que pensar en la adecuación de la infraestructura cotidiana, ahí cada ciudadano puede disminuir el uso del recurso –, contestó con voz de preocupación el científico de The Nature Conservancy.

–¿Cómo está relacionado el estrés hídrico con las pandemias o desastres naturales?

–Son conexiones sistémicas. Si tienes un cambio en la disponibilidad de agua, hay mecanismos de ajuste que van a ocurrir, y generalmente están relacionados con el desplazamiento de la fauna, la flora, y de los vectores de enfermedades. Por ejemplo, yo crecí en el sur de Brasil donde hasta la década de los 80 no había fiebre amarilla, pero con el cambio del régimen térmico, el mosquito expandió su área de distribución, eso causó focos endémicos de fiebre amarilla que llegan casi hasta Argentina. Son cadenas de propagación autónoma. Muchas veces es una combinación de efectos, es el cambio de temperatura que está relacionado con el cambio de temperatura del aire, con el padrón de lluvia, y todo eso se traduce en efectos que no tenemos cómo estimar, como es el caso del Covid-19 y muchos otros que pueden surgir en función del desbalance y la expansión de ocupación del paisaje por gente. Si falta una fuente de sangre para el mosquito que está acostumbrado a suplirse con monos u otros animales, y si no lo tiene, pues va a picar al otro mono –, concluyó Petry, quien también se mostró animado porque hay nuevas técnicas de estimación de la disponibilidad de agua, cómo se comporta en relación con el clima o al cambio de uso de tierra, aunque detalló que ahora la comunidad científica, académica y política deben convertir esos datos en inteligencia.

La experimentación en animales

Hablando de animales –los monos, no los políticos–, Save Ralph, es un cortometraje creado en stop motion, escrito y dirigido por Spencer Susser, que fue trending topic en México apenas unos días antes del Día Internacional de la Madre Tierra, que forma parte de una campaña de conciencia a nivel mundial llamada Be cruelty free, de Humane Society International, que tiene más de una década impulsando la prohibición de la experimentación cosmética en animales. Platiqué con Antón Aguilar, director ejecutivo de la organización en México:

–¿Qué hace especial a esta historia?

– La narrativa es paradójica. Ralph se trata de convencer a sí mismo y a quienes lo están viendo, que lo que hace tiene sentido pasar por todas estas experiencias dolorosas, cuando es muy evidente que no. Es impactante. Es un personaje muy noble y generoso. Un color distinto de labial no es un fin superior, cuando ya llevamos décadas experimentando con animales y hay toda una serie de alternativas tecnológicas para no seguirlo haciendo, queda muy manifiesto que ya es innecesario.

El mismo Antón Aguilar publicó en Animal Político que anualmente más de 500 mil animales, incluidos ratones o conejos, son utilizados para este fin, provocándoles irritaciones, convulsiones, ceguera, inflamaciones e incluso la muerte. Hizo hincapié en que no suelen usarse analgésicos.

–¿Por qué una campaña dirigida al maltrato animal a través de pruebas de productos o ingredientes?

–Las pruebas en animales son innecesarias, muy crueles y por supuesto, muy impopulares; son innecesarias porque ya hay métodos alternativos para medir la seguridad de los ingredientes de manera más precisa, también son crueles porque se hacen pruebas deliberadamente a cientos de miles de animales y se les mata, y son impopulares porque los consumidores cada vez se alejan más de ese tipo de productos.

–El ruido que generó el conejo Ralph, ¿cómo se traduce en acciones que ayuden a los animales?

– En México se presentó una iniciativa para reformar la Ley General de Salud y prohibir las pruebas cosméticas en animales, la presentaron los senadores Ricardo Monreal y Jesusa Rodríguez y que pasó en marzo de 2020 por unanimidad en el Senado; estamos en espera de que la Cámara de Diputados apruebe también el dictamen y la iniciativa correspondiente. El periodo legislativo concluye este mes así que tenemos poco tiempo para que la Comisión de Salud, que preside la diputada Miroslava Sánchez, haga este dictamen y lo apruebe, por eso estamos muy contentos con la recepción y la visibilidad que adquirió el tema con el lanzamiento del video. Esperemos que la iniciativa se vuelva ley en todo el país, respondió contundentemente, e invitó a la gente a apoyar firmando la petición digital en Change.org.

–¿Qué pasará con los animales de los laboratorios una vez que se apruebe la ley en la Cámara de Diputados?

–La ley prevé un periodo de transición de dos años para que la industria pueda cumplir con la ley. Una vez que pase la iniciativa –si así sucede–, la autoridad regulatoria, en este caso la Cofepris, tiene 180 días para omitir una norma oficial mexicana sobre el tema. Específicamente el destino de los animales que ya están en estos laboratorios lamentablemente es la muerte, no sobrevivirán, y no se pueden dar en adopción por temas de bioseguridad; pero se salvarán muchas generaciones de animales que ya no sean utilizados en el futuro.

–¿Qué puede hacer la gente en su rutina diaria para vivir en armonía con los animales?

–Hay muchas formas. Hablamos hace un momento de consumo responsable, más allá de los cosméticos, si reducimos nuestro consumo de productos origen animal también contribuimos al bienestar de los animales. Esa fauna pasa casi toda su vida confinada a espacios muy reducidos, que son estresantes, que no son condiciones óptimas de bienestar. Podemos elegir productos como el huevo libre de jaula, debidamente certificados, donde la crianza de los animales tiene regulaciones. No comprar fauna silvestre y mucho menos como mascota. Hay una investigación que hizo Defenders of Wildlife donde encontraron que por cada perico que llega al punto de venta, en México está prohibida la compraventa de pericos y guacamayas, se mueren ocho en el proceso de captura, transporte, etcétera. En el turismo no nadar con animales, no retratarse con grandes felinos. Si tenemos un animal de compañía, darles los cuidados necesarios.

–¿Qué tipo de consecuencias tiene el maltrato animal a menor y mayor escala?

–Es muy claro que el maltrato animal tiene ramificaciones más allá del sufrimiento de los animales, que en sí mismo es muy importante. Una relación poco sana con los animales va más allá de la pandemia, pero es un ejemplo claro. También tiene consecuencias ecológicas, problemas de salud pública, económicos, sociales, problemas incluso de violencia.

Pachangueemos con Pachamama en el Día Internacional de la Tierra, pero es algo que debemos hacer con acciones responsables todos los días. Ya lo decía Mario Moreno “Cantinflas” en su show de dibujos animados en los años 70: “el árbol es el rey del reino vegetal, el más noble de la naturaleza...” Festejemos a la Madre Tierra todos los días.

Ah! La respuesta a la pregunta del millón, del Dr. Petry: “El agua no es mojada, las superficies que están bajo la influencia del agua son mojadas o secas dependiendo de la cantidad de agua que tengan. Algo seco hace referencia a la carencia o ausencia de agua”.

Call to action:

The Nature Conservancy y Humane Society International y otras organizaciones están generando diferentes acciones, involucrémonos.

La ONG Te Protejo tiene un directorio de marcas libres de crueldad animal en el siguiente link: https://ongteprotejo.org/mx/marcas-cruelty-free/

Cortometraje Save Ralph: https://youtu.be/cmlITg5xIb0