Lomas del Carril en Temixco, Morelos era tierra de nadie con violencia en sus calles, paredes y avenidas en el abandono que la convertían en una zona de riesgo.

Sin embargo, en el 2013, comenzó el programa Ingenios Culturales, una intervención psicosocial basada en una metodología diseñada para prevenir la violencia, promover los derechos humanos y generar espacios de paz a partir de reconstruir el espacio público e hilar programas gubernamentales que buscan el empoderamiento de los grupos vulnerables.

Danza aérea, teatro guiñol, reciclado de llantas, modas, grafiti, y otros talleres promueven los temas preventivos para generar contextos de paz. Para esta intervención fue el taller de grafiti con el que nos encargamos de recuperar la imagen urbana mediante la pinta legal; esta acción ha generado un corredor que se extiende a lo largo de la calle principal, donde se observan murales en fachadas, negocios y muros descarapelados , describe Samuel Mesinas, encargado del proyecto.

Ingenios Culturales es apoyado por el Sistema DIF Morelos y el Programa Nacional para la Prevención del Delito.

Hemos realizado una serie de acciones en conjunto con los habitantes, para cambiar la percepción de los vecinos sobre su colonia y sobre sí mismos , agregó.

Para Yeimi Contreras, una de las mujeres del comité vecinal explicó que hoy me siento parte de aquí, antes sólo vivía, sin tener contacto con los demás .

El trabajo en dicha colonia inició con un diagnóstico que detectó los elementos de riesgos que enfrenta la niñez, los jóvenes y mujeres de esta colonia: abandono de espacios públicos, nula participación ciudadana; adicciones, embarazo adolescente, maltrato infantil, violencia contra las mujeres entre otros problemas.

A partir de esto, un grupo interdisciplinario, artistas, psicólogos, comunicadores y pedagogos, diseñaron un programa, el cual, mediante dinámicas y actividades transfieren, a los beneficiarios, contenidos preventivos necesarios para la comunidad.

La metodología de Ingenios Culturales activa la vida comunitaria a través un trabajo en red con secretarías como Cultura, Desarrollo Social, Instituto de la Juventud y el mismo DIF, mediante actividades culturales-artísticas, recuperación de espacios resilentes, capacitación para el trabajo, asistencia social, ferias de servicios, escuela abierta, entre otros , explicó Mesinas.

Caligrafías Urbanas promueve no estigmatizar la expresión juvenil, mediante la capacitación de los adolescentes de la colonia, orientándolos hacia la pinta legal y contribuyendo a que su comunidad cambie su imagen.

Reconocidos artistas morelenses, Yeer, Wind, Boser y Noise trabajaron con los adolescentes y jóvenes de la localidad, intervinieron doce muros de casas, tortillerías, jarcierías, tiendas, con mensajes de respeto, diversidad, así como el reconocimiento de tradiciones y personajes locales.

El grafiti comunitario es una categoría desarrollada por nosotros; se trata del proceso social en el que inscribimos la práctica del grafiti-mural.

Buscamos al grafitero de la zona para que capacite a los más jóvenes del barrio y los oriente hacía la legalidad; durante el taller las señoras, vecinos y demás población, aprenden a respetar y valorar el trabajo de estos jóvenes; finalmente lo aprendido lo devuelven cuando pintan en la calle con consentimiento de los dueños; tenemos una lista larga de solicitudes para que pintemos su casa, los artistas son queridos y apoyados , dijo Samuel Mesinas.

Nelia Martinez es la encargada de una de las tortillerías intervenidas por los artistas que participan en el proyecto, y dice que se siente muy emocionada de llegar ahora a su trabajo y encontrarla con una fachada llena de color.

Todos nuestros clientes dicen que quedó lindo, se acercan más y nos preguntan si cobran. Es una bella imagen para nosotros y para aquellos que pasan todos los días por aquí y mejora el aspecto de nuestra fuente de trabajo y de la comunidad .

Sí, la cultura puede llevar paz a zonas de alto riesgo y ayuda a reconstruir el tejido social del país.

vgutierrez@eleconomista.com.mx