“Nos reunimos hoy, todavía con tristeza por la gran pérdida de vidas humanas que ha ocasionado la pandemia de Covid-19, con la conciencia de que el peligro sigue presente y de que aún falta por recuperar la normalidad en nuestras vidas”, introdujo Raúl Padilla en la ceremonia inaugural de la edición 35 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL Guadalajara), de la cual es presidente, misma que inició con la lamentable noticia sobre el fallecimiento de la escritora española Almudena Grandes.

Por ello, Padilla López expresó su pesar por la muerte de la autora de obras como “Las edades de Lulú”, “El corazón helado” y “Los aires difíciles”, “gran amiga de esta FIL, a quien extrañaremos y honraremos”, dijo para solicitar un minuto de silencio.

En esta ceremonia, que tuvo sede presencial en la Expo Guadalajara, el presídium estuvo integrado, además, por Andrea Gisela Ortiz Perea, ministra de Cultura de Perú; el escritor nicaragüense Sergio Ramírez, Ricardo Villanueva Lomelí, rector general de la Universidad de Guadalajara; Diamela Eltit, ganadora del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2021; Lorenzo Córdova, presidente del Consejo del Instituto Nacional Electoral, y Marisol Schulz Manaut, directora de la feria, así como Juan Luis Arzoz Arbide, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial (Caniem) y autoridades locales.

Ahí, Raúl Padilla dio la bienvenida a Perú como país Invitado de Honor por segunda vez en el haber del encuentro editorial y dijo que “este año en que volvemos a reunirnos asumimos lo aprendido. La naturaleza de la FIL es presencial, pero la vía digital es y seguirá siendo su ventana al mundo”.

“Han intentado suprimir su vínculo con la universidad”

El presidente de la feria declaró que este encuentro “ha tenido que encarar el asedio del poder público, desde intentar suprimir su vínculo con la universidad y convertirla en una feria del estado o proscribir libros y autores con ideas incómodas, hasta recortar apoyos al programa cultural en ocasiones totalmente, como es el caso de este año”.

Dijo que la feria es símbolo de la autonomía universitaria, “y esa autonomía es sinónimo de independencia ante el poder público y de libertad de pensamiento. Quienes pretenden socavarla se alían con el oscurantismo y el despotismo, van en contra de la ley y de la sociedad misma (…) podrán tachar párrafos, arrancar páginas, acallar escritores o despedir de su cargo a quien defienda la lectura por mero placer, pero lo que no conseguirán es controlar lo que leemos, impedir que las letras despierten el pensamiento, estimulen la inteligencia y enciendan la crítica”.

Asimismo, en una ceremonia en la que destacó la ausencia de autoridades federales, Padilla López dijo: “posiblemente se hablará en las siguientes horas o días de presencias o ausencias en esta ceremonia inaugural o en esta edición de la feria, aunque celebramos y agradecemos a los presentes y lamentamos las razones que nos impiden la concurrencia de los ausentes, estas no dejan de ser anécdotas. Lo que nos convoca aquí son las palabras, las ideas, lo que nos permite a los seres humanos trascender nuestras diferencias y cultivar lo mejor de nuestro espíritu”.

Por su parte, el rector de la UdeG expresó: “como institución académica hemos estado abiertos al diálogo por encima de señalamientos, de acusaciones, de recortes, incluso de lamentables ofensas directas del gobernador del estado. En verdad no nos gusta pelear, a mí no me gusta pelear, siempre he preferido construir que destruir, pero como universitarios estamos obligados a defender nuestra autonomía. Esto es para todos nosotros, los universitarios de hoy y del pasado, una responsabilidad histórica”.

Añadió que la libertad de pensamiento “hoy está bajo acecho, hoy la libertad está en peligro y hay que decirlo claramente. Siempre han existido quienes quieren hacernos creer que son dueños de la verdad. Eso no es nada nuevo. Que quienes no se doblegan ante ellos son los villanos de la historia, que hay que elegir entre el blanco o el negro, que hay que elegir entre el bueno y el malo. No hay nada más falso que esta dicotomía, porque, de inicio, todos los seres humanos somos buenos y malos al mismo tiempo”.

La presente edición de la FIL Guadalajara cuenta la participación de más 600 escritores de 46 países, así como la representación de 37 naciones con más de mil profesionales y 1,500 editoriales que exhibirán más de 24,000 títulos, así como un programa ampliado a dos sedes más, el Pabellón Metropolitano y el Centro Cultural Universitario de la UdeG.