Una tumba de tiro intacta, custodiada por la escultura de un chamán de rostro alargado, fue hallada en la ciudad de Villa de Álvarez, Colima, por investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El espacio funerario corresponde a una cámara subterránea que tiene una antigüedad de más de 1,500 años. Además se suma a una serie de tumbas cistas de piedras descubiertas con anterioridad, informó el INAH a través de una comunicado.

La figura del chamán que acompaña la tumba mide 50 centímetros de altura, detalló al comentar que en el hallazgo participaron el arqueólogo Marco Zavaleta Lucido, del Centro INAH Colima, y la antropóloga física Rosa María Flores Ramírez.

En el comunicado, el arqueólogo Zavaleta Lucido comentó que la escultura fue matada de manera ritual, de ahí que el personaje sólo porte el mango de su arma y le falten algunos detalles.

Además de la tumba de tiro, durante las labores de salvamento arqueológico lideradas por Zavaleta también se encontraron tres metates utilizados como sello de un pozo vertical con forma rectangular de 1.50 metros, mismos que corresponden a la entrada de la tumba de tiro.

El espacio subterráneo se distingue de los anteriormente hallados, debido a que se encontró con capa dura de toba volcánica denominada tepetate .

Rosa María Flores Ramírez comentó que en ambos lados de la bóveda se encontraron acumulados huesos de individuos: el entierro principal se encontró en una capa inferior a la excavación, aunque también fueron hallados restos óseos de individuos que probablemente fueron removidos para colocar a otro personaje.

La tumbas también contiene huesos de infantes y cánidos, así como un entierro infantil. Asimismo, se halló una ofrenda compuesta por seis ollas de tamaño variable y un tecomate, expuso el INAH.

Lo anterior explicaría la tradición funeraria de las tumbas de tiro, tradicional en el Occidente de México y que abarca el sur de estados como Zacatecas, Jalisco, Nayarit, Colima y parte de Michoacán, en la que los espacios funerarios sirven para depositar los restos de un clan familiar, indicó el instituto.

A decir de los especialistas, los espacios funerarios se asocian a la elite, ya que sólo este grupo contaba con el poder y los recursos para erigir este tipo de construcciones.

Paralelo a los descubrimientos, profesionistas de la Universidad de Colima (Ucol) acudieron a realizar un levantamiento en tercera dimensión del hallazgo. Con ello, será la primera ocasión que una tumba de tiro cuente con un modelo virtual.

El director general de Recursos Educativos de la Ucol, Alejandro Sánchez Rodríguez, y el coordinador del Laboratorio de Realidad Virtual, Salvador Mata, comentaron que esto será posible gracias un controlador de juego, un equipo de cómputo y un software especializado de fotogrametría, que permite la captura de la geometría de la bóveda en tiempo real y en tercera dimensión.

Durante abril del año pasado, Zavaleta también localizó otra tumba de tiro al oriente de la ciudad de Colima y los restos de 35 personas adultas, entre mujeres y hombres, así como tres menores de edad.

nlb