Con más de 101,000 muertes y 1.04 millones de mexicanos infectados con coronavirus al 23 de noviembre, la recomendación del distanciamiento social entre las personas se ha vuelto obligatoria en espacios de gobierno y aquellos de la vida cotidiana, como centros educativos, comerciales y oficinas de trabajo, entre otros.

La infección del nuevo virus se propaga rápidamente a través del contacto físico de personas a persona. Por esta razón, la reducción del contacto y la separación de dos metros entre una persona y otra ayuda a prevenir los contagios en momentos en que las familias reinician gradualmente sus actividades.

En México se estableció la Jornada Nacional de la Sana Distancia desde el 23 de marzo pasado, como una primera manera de evitar más infecciones de coronavirus.

De acuerdo con la Secretaría de Salud, el distanciamiento social en lugares cerrados y al aire libre es una forma de disminuir la propagación del virus.

El distanciamiento es parte de la prevención, cuando una persona, por distinta situación, debe tener contacto con otra que no habita en su hogar o que no hace parte de su grupo cercano. Por ello es que la sana distancia ayuda a disminuir la propagación del nuevo virus.

La Secretaría de Salud recomienda también el autoaislamiento, cuando perciba síntomas asociados al Covid-19, como pudieran ser cansancio, fiebre y dificultad para respirar. De ser así, un médico recomendará la realización de una prueba para determinar la existencia del virus SARS-CoV-2 en su cuerpo.