El canal de televisión de la Universidad Nacional Autónoma de México vive uno de los mejores momentos de su historia. TV UNAM logró hace muy poco hacerse con una concesión de un canal digital abierto en la capital del país y pudo montarse en la parrilla del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPRM), con lo que amplió su cobertura de alcance nacional hasta, al menos, 26 plazas.

Todo muy distinto a hace una década, cuando esta señal enfrentó una serie de dificultades técnicas, financieras y legales que le complicaron en varias ocasiones mirarse nítidamente en las pantallas, mientras que, por ejemplo, el Canal Once avanzaba su camino entre las audiencias y se granjeaba prestigio por una barra de inclusión programática, así como por notables mejoras técnicas en la difusión de su señal.

En cambio, los comentarios del ahora ex director general del canal de la Universidad publicados el martes en la prensa, generan polémica sobre qué tanto TV UNAM es cercana e incluyente de los públicos, según especialistas, luego que Nicolás Alvarado, jefe en la televisora desde principios de año, utilizó términos peyorativos para referirse sobre un personaje de la cultura popular mexicana que pueden terminar por afectar a la imagen de TV UNAM, pese a que los comentarios fueron publicados a título personal del funcionario.

Al respecto de la desaparición física del artista Juan Gabriel ocurrida en el fin de semana, Nicolás Alvarado expresó su desagrado por la música del cantante, al que calificó como un letrista torpe del que tampoco, dijo, es seguidor de su vestimenta no por jota , sino por naca .

Estoy seguro que debe haber mucha gente que piense como él. Pero la diferencia es que la visibilidad de un funcionario en una institución como la UNAM es mucho mayor a la de un ciudadano o a la de un comentarista en los medios. Es en este sentido que se antoja la prudencia y la auto-reflexión a fin de decir lo que se piensa sin entrar en una polémica que, a fin de cuentas, es estéril , comenta Felipe López Veneroni, ex director de Radio UNAM.

Los comentarios personales de Nicolás Alvarado no tendrían por qué afectar a TV UNAM, la que, por cierto, hace poco transmitió un programa especial sobre Juan Gabriel como fenómeno de interés social y cultural en México.

Pero en un contexto en que el jefe del Ejecutivo es señalado por haberse apropiado de las ideas de terceros para su tesis de titulación y en momentos en que grupos conservadores intentan echar abajo iniciativas como el matrimonio igualitario, la imprudencia del entonces director del canal de la Universidad crecen el mal sabor de boca entre la sociedad sobre sus líderes y en sectores muy particulares de ésta.

Vale la pena recordar, insisten los expertos, que durante la campaña presidencial del 2012 en el equipo que ahora despacha en Los Pino hubo quienes tildaron a la sociedad de prole , por lo que la expresión de naco escrita por Nicolás Alvarado no cae nada bien.

Las lamentables declaraciones vertidas en una columna no son un tema de libertad de expresión; cada quien es libre de expresar lo que quiera de sus gustos musicales. Pero viniendo esto de un director de una televisora pública que a su vez pertenece a la máxima casa de estudios del país, parecerán para algunos sectores palabras discriminatorias por el tono de 'naco' o 'jotas', porque están en contra de los principios de los objetivos de la misión de la radiodifusión pública, que tienen que estar basados en la tolerancia, respeto y defensa de los derechos humanos. Por eso estos comentarios no se toman del señor Nicolás Alvarado, sino del director de una televisora pública, de la UNAM , argumenta María Elena Meneses, especialista sobre contenidos en medios de información del Tecnológico de Monterrey.

Nicolás Alvarado, como intelectual es muy mediano. Tiene poca producción y muy poco conocida. Se le identifica más por sus espacios en el Canal 22 y en Televisa. Entonces se ve más como un recomendado que como alguien capacitado para dirigir un canal universitario. Se mostró como es: carece de talento y de mediación. Un comunicador evalúa el tiempo y el momento para externar una opinión. La suya es homofóbica y carente de ideas. Las opiniones son válidas siempre que tengan ideas y no juicios de valor de alguien que desprecia la cultura popular , externó Claudia Benassini, profesora-investigadora de la Universidad La Salle.

Nicolás Alvarado estudió ciencias de la comunicación en la Universidad Iberoamericana; su trayectoria profesional la ha fincado en los ámbitos del espectáculo y la cultura. Por su amplio conocimiento en temas culturales ha participado en los programas La dichosa palabra del Canal 22; en Reverso , una coproducción de Televisa con la televisión pública. Y hasta hace unos meses dejó de colaborar en el matutino Primero Noticias para dirigir TV UNAM a solicitud del actual rector Enrique Luis Graue, según comentó el mismo Nicolás Alvarado días antes de asumir su nueva posición.

Desde su llegada a TV UNAM, la gestión de Nicolás Alvarado ha dado noticias. Por un lado, el canal dio un siguiente paso en los medios digitales con la renovación de la plataforma online de TV UNAM para hacer más accesibles los contenidos de esta señal. Por el otro, ha sido señalado por los trabajadores del canal y por sectores de la comunidad universitaria como lejano a los intereses de la señal de la Universidad en televisión.

Claudia Benassini recuerda que, en el corto periodo de gestión de Nicolás Alvarado, se conoce poco que el canal haya dado más espacios para la difusión de la basta cartera de actividades educativas, científicas y culturales que genera la UNAM.

Alvarado se enfocó más hacia la parte externa, es decir, fuera de la UNAM. Puede ser importante para el equilibrio de los contenidos. Pero creo que la cultura universitaria debe ser prioritaria, igual que la difusión de la ciencia y de la investigación. En ese sentido considero que Alvarado no le ha atinó a la construcción de un proyecto televisivo universitario que recupere la esencia de la UNAM , dice la investigadora de la Universidad La Salle.

TV UNAM no sólo está dirigido a una comunidad de aproximadamente 410,000 personas entre universitarios, académicos y trabajadores administrativos que integran la UNAM, sino que es parte integral de la televisión pública que educa, forma conciencia y ahora llega más lejos, por lo que la tolerancia y respeto a la diversidad son principios fundamentales en los medios públicos. El director de la televisora de nuestra máxima casa de estudios debe actuar en consecuencia y más desde una ineludible presencia pública que tiene por su cargo y su trayectoria , explica Gabriel Sosa Plata, académico experto en radiodifusión de la UAM Xochimilco.

Entre julio y agosto pasados, la UNAM logró que el Instituto Federal de Telecomunicaciones le renovara los permisos para transmitir señales de televisión digital a través del canal 20 XH-UNAM y además permitió al Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano a multiplexar una serie de canales a lo largo del país, con lo que TV UNAM puede ahora ampliar su presencia en 22 estados de la República, a cerca de 600 ciudades entre abierto y en modalidad de paga.

Esto en contraste con el escenario de hace algunos años, cuando la UNAM tuvo la posibilidad de operar el Canal 60 pero sólo dentro del área de Ciudad Universitaria.

Lo anterior obliga a que los dirigentes de TV UNAM se conduzcan prudencia y un proyecto de televisión que divulgue la misión de la UNAM, acercando entonces a los mexicanos a su señal, explican Felipe López Veneroni, ex director de Radio UNAM y Aleida Calleja, coordinadora del Observatorio Latinoamericano de Regulación Medios y Convergencia.

El problema, dice Felipe López Veneroni, es que hay que experimentar con formatos y fórmulas que permitan, a un tiempo, cumplir con esa función sustantiva pero hacerlo de modo tal que, poco a poco, más gente se acerca a estos medios. Ahí está el reto. Canal Once y Canal 22, que tienen más tiempo funcionando como medios al aire, han encontrado diversas fórmulas para generar una televisión a un tiempo entretenida y fiel a la función cultural. TV UNAM apenas está comenzando a explorar y enfrentar el reto de transmitir al aire".

Más que calificar a Nicolás Alvarado por sus dichos hay que calificarlo por su desempeño , añade Aleida Calleja, que tendría que basarse en el proyecto comunicacional de un canal público como TV UNAM y que cumpla a cabalidad con lo que la ley dice debe ser un medio público, algo que hasta el momento no hemos visto claramente. Hasta ahora su desempeño no mostró grandes avances como para ubicar un proyecto de la Universidad para el país; que la convierta en una TV de verdadero servicio público y ese el problema: no hay una apuesta al pluralismo, sino al elitismo .