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Llaman a no sacrificar equidad y funcionalidad por reforma
Uno de los “irreductibles”, señalado por las ONG, es blindar el financiamiento público y rechazar su eliminación total para evitar la captura de la política por grupos de poder.
Frente a una inminente reforma electoral, diversas organizaciones sociales señalaron los “irreductibles” que debe contener una iniciativa de este tipo, como lo es mantener la estructura institucional; no eliminar la representación proporcional y blindar el financiamiento público ante el riesgo del dinero ilícito.
Según lo planteado por las organizaciones que integran el Observatorio Permanente de Integridad Electoral (OPINE), para esta reforma es necesario hacer un análisis con rigor técnico y profundidad analítica, en el que se consideren de forma seria y con prospectiva las implicaciones de las modificaciones propuestas al andamiaje democrático del país.
Asimismo, hizo énfasis en el tema de las elecciones judiciales; en especial sobre la necesidad de una legislación que regule de manera específica este proceso; la no concurrencia con las elecciones intermedias o procesos de participación ciudadana, así como poner reglas más claras.
Las organizaciones recordaron que entre las propuestas está la extinción de los OPLE, lo cual, señalaron, ocasionaría una carga organizativa y presupuestal al INE.
“El argumento de un ahorro es cuestionable en dos vías: por un lado, los presupuestos de los OPLE obedecen al ámbito estatal, en donde no tiene injerencia el presupuesto de la federación. Por otro lado, las funciones locales se habrán de seguir realizando por el nuevo ente nacional quien habrá de asumir los costos de las 32 entidades, llevando incluso a la posibilidad de priorizar los asuntos federales por las necesidades específicas de elecciones distritales o municipales”, agregó.
También se dijo que otro de los temas que ha sido parte del debate es el relativo a la reducción de la Cámara de Diputados de 500 a 400 o 300 integrantes, eliminando 100 o hasta las 200 diputaciones elegidas por el principio de Representación Proporcional o plurinominales.
De igual forma, se estipuló como uno de los “irreductibles” el blindar el financiamiento público y rechazar la eliminación total del financiamiento público para evitar la captura de la política por grupos de poder, incluyendo el crimen organizado.
Finalmente, se enfatizó que “la democracia mexicana requiere ajustes para ser más eficiente y menos costosa, pero estos no deben realizarse a costa de su funcionalidad técnica ni de la equidad que ha permitido la alternancia pacífica del poder en las últimas décadas”.