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¿Impuesto a endulzantes? Mejor IVA generalizado
Luego del rompimiento que se dio entre representantes de la industria de alimentos industrializados, específicamente los miembros de ConMéxico, con los de la industria refresquera, en particular Coca-Cola, que se ha mantenido firme en no aceptar lo que considera un impuesto desequilibrado, el ambiente de malestar se intensificó ya no sólo en el sector del azúcar y endulzantes, sino en toda la cadena de alimentos industrializados, aparte de los del tequila.
Pero, pese a toda la tensión en la industria, que causó la propuesta de la Anprac, la realidad es que sí lograron subir a la batalla prácticamente a toda la industria alimentaria. Todos ya están a la defensiva y le entrarán a la campaña generalizada en contra del impuesto a la obesidad. Hasta los que no tienen alimentos endulzados, porque los de las botanas (que no tienen azúcar, pero sí grasas y harinas) no podían ya hacerse de la vista gorda.
El equipo del secretario Luis Videgaray en Hacienda no ha dado ni una respuesta a las contrapropuestas que ha presentado la industria. Pero si recauda más, cómo no les va a gustar. En términos presupuestarios es mil veces mejor recaudar 2 pesos por cada kilo de todo tipo de endulzante (incluidos los edulcorantes), en vez de recaudar 1 peso por las bebidas endulzadas únicamente.
¿Quién de Hacienda va a hacerle el feo a esta súper idea? Y entre los legisladores también tuvo muy buena entrada. Los edulcorantes no tendrían por qué incluirse, si de lo que se trata es de desincentivar el consumo de calorías; más bien, al contrario, habría que incentivar su consumo.
Aunque viéndolo bien, si se trata de subir impuesto a todos y los propios legisladores no quieren asumir tampoco el costo político de enfrentarse con las empresas -cuyo cabildeo es abrumador, como ya denunciaron los perredistas- pues mejor regresamos a la discusión previa de poner IVA generalizado, incluidos alimentos y medicinas, y el asunto es menos complejo en todos los sentidos.
Porque si de por sí ya hay inconformidad en la industria de alimentos, eso no va a cambiar si lo que se aplica es el IVA en lugar de un Impuesto Especial (IEPS). Y por IVA en medicamentos no habrá reclamos de ninguna industria, ni de la productora de fármacos.
En este sector, el IVA ya lo vienen esperando desde hace años y ya no repelan, lo asumen como algo necesario que beneficiará al país. Aquí el asunto es que los políticos tampoco quieren asumir el costo electoral, pero finalmente el costo lo tendrán por uno u otro impuesto. Sería preferible que se pongan a discutir sobre el IVA sin exenciones y ahí, en lugar de reclamos del sector privado, habría apoyo y hasta podrían ayudarle con todo lo que gastan en cabildeo.
El problema es que el tiempo se agota. Hoy mismo, en las comisiones de las cámaras ya empiezan a dictaminar y ojalá la cuenta regresiva tan acelerada no les obligue a definir al vapor.
¿Casa Saba dejará la distribución?
Sorprendió el anuncio ayer a la Bolsa de parte de Grupo Casa Saba, que lleva Manuel Saba, de que está analizando varias medidas y estrategias para fortalecer su negocio, sobre todo en lo relativo a que podría desinvertir del ámbito de distribución de medicamentos al mayoreo. Pero tendría mucha lógica, si en donde está yéndole muy bien es en la venta de fármacos al menudeo.
Está por abrir su farmacia número 1,000 y se esperan anuncios positivos por ese lado.
mrcoronel@eleconomista.com.mx