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Opinión

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El lado malo de El Buen Fin

Por tercer año consecutivo la iniciativa privada mexicana, el gobierno federal y varios medios de comunicación promueven en el país El Buen Fin, un fin de semana en el que se incentiva a los consumidores a salir a comprar. Se trata, dice el sitio oficial de El Buen Fin, de: un fin de semana entero de descuentos extraordinarios en las tiendas de todo el país .

Para el gobierno federal, El Buen Fin forma parte de estrategias fundamentales para reactivar la economía nacional , según declaró el viernes 15 de noviembre el Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal, al dar el banderazo oficial a la tercera edición de El Buen Fin.

El gobierno federal ha hecho algo más que avalar un programa impulsado por los empresarios mexicanos. En esta ocasión la secretaría de Hacienda, que encabeza Luis Videgaray Caso, otorgará 74,500 premios hasta por diez mil pesos a los consumidores que participen en el sorteo con el comprobante de sus compras, además de adelantar 40% los aguinaldos de la burocracia federal, con el objetivo abierto de animarlos a consumir.

Pero contrario a los propósitos de los promotores y del gobierno federal, este programa ha tenido consecuencias negativas al promover el endeudamiento de las familias mexicanas, según admiten instancias oficiales como la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef). En un comunicado del 11 de noviembre lanzó varias recomendaciones para que El Buen Fin no se convierta en un mal inicio que pueda afectar tus finanzas personales . En ese mismo comunicado la Condusef hizo notar el aumento de la cartera vencida en poseedores de tarjeta de crédito y que la deuda derivada de las compras a meses sin intereses ascendió a 16,185 millones de pesos, que representa el 8.8% de la cartera vencida total de tarjetahabientes.

Para la agrupación El Poder del Consumidor el programa El Buen Fin perjudica a los clientes al promover el sobreendeudamiento . La agrupación reveló que durante El Buen Fin de 2012 el uso de tarjetas de crédito creció 55% respecto al año anterior y que en 2012, 70% de los compradores consideró que solamente ofrece se facilidades de pago y que 68% de los consumidores en 2012 no adelantó sus compras decembrinas, lo que significa que volvió a las tiendas el fin de año .

Pero hay otro aspecto aún más negativo del programa de El Buen Fin: es un programa dirigido a las grandes cadenas, asociadas a los bancos quienes obtienen grandes ventajas de las compras a mensualidades, al conseguir aumentar a los deudores cautivos.

Los bancos conceden el pago a plazos de 3, 6, 9, 12, 18, 24 y hasta 48 mensualidades a las grandes cadenas sin el pago de comisión correspondientes, por el poder de negociación que tienen las grandes tiendas; sin embargo a los establecimientos más pequeños les cobran hasta 10% del costo total de la compra por ofrecer el pago a mensualidades, según testimonios de pequeños empresarios de Guadalajara.

Al concentrarse las compras en las grandes cadenas El Buen Fin se ha traducido en una baja de ventas de hasta 40% para estos negocios en las dos ediciones previas de este programa. Por si fuera poco, al adelantar las compras navideñas, El Buen Fin tiene el efecto negativo de afectar el nivel de ventas que muchos pequeños establecimientos tenían durante la temporada navideña.

Tenemos entonces un programa que propicia el sobreendeudamiento, que afecta a pequeños negocios, y cuyas posibles ventajas están concentradas en las grandes cadenas y en los bancos al incentivar la compra mediante tarjetas de crédito. Un programa así, que además promueve un consumismo desenfrenado, debería reevaluarse o de plano cancelarse.

rubenmartinmartin@gmail.com

Twitter: @rmartinmar

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