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Afores, uno de los motores para la inversión y estabilidad
Hoy las administradoras de fondos para el retiro manejan cerca de 8.4 billones de pesos, lo que representa el 23% del Producto Interno Bruto (PIB) de México.
Las afores son uno de los principales inversionistas en proyectos de larga maduración, como las carreteras.
Riviera Maya.- Las Administradoras de Fondos para el Retiro (afores) juegan un papel fundamental como el principal motor de inversión y estabilidad en el mercado de valores mexicano, dijeron directivos del sector.
En el marco del 15º Foro de Emisoras celebrado en la Riviera Maya, el director General de Afore XXI Banorte, David Razú, dijo que las afores se han convertido en la joya del sistema financiero mexicano por su visión de largo plazo y su impacto macroeconómico.
Aseguró que son la principal fuente de ‘capital paciente’. “Por la naturaleza de los fondos que administran, las afores son el inversionista ideal para proyectos de infraestructura que requieren largos periodos de maduración (como carreteras, hoteles o energía). Al gestionar recursos que no se moverán en décadas, pueden esperar a que estos proyectos den frutos, a diferencia de la banca comercial”.
Son consideradas como un pilar de estabilidad macroeconómica. Hoy administran cerca de 8.4 billones de pesos, lo que representa el 23% del Producto Interno Bruto (PIB) de México.
Razú estimó que para 2030 alcancen el 30% y para 2050 superen el 50% del PIB, convirtiéndose en el principal capital para financiar el desarrollo del país.
Para Vinicio Álvarez, presidente del Comité de Financiamiento de la Asociación Mexicana de Intermediarios Bursátiles (AMIB), las afores son inversionistas sumamente sofisticados que no basan sus decisiones únicamente en las calificaciones crediticias.
Djjo que en el mecado hay más demanda por parte de los portafolios de las afores que oferta de papeles corporativos. “Los fondos buscan empresas con perspectivas positivas y estabilidad a largo plazo (emisiones de hasta 12 años), pero no hay suficientes emisores que cumplan con sus estándares”.
Fernando Guerrero, presidente de la Asociación Mexicana de Agencias de Inteligencia de Mercado y Opinión (AMAI) coincidió en que los requisitos de las afores son de un nivel de excelencia tal que sirven como validación para otros inversionistas.
Gabriel Ramírez, vicepresidente de Comité de Emisoras de la Bolsa Mexicaa de Valores (BMV), dijo que las afores han evolucionado de comprar solo deuda gubernamental a CKDs, CERPIs y fondos de capital privado.
Buscan nuevas oportunidades
Durante el panel, “Conectando empresas con capital: cómo financiar el crecimiento desde la Bolsa”, los expertos resaltaron que las Pymes representan el 70% del empleo en México, pero prácticamente no tienen acceso a capitales institucionales.
Propusieron soluciones que van desde la innovación en la estructuración financiera hasta reformas regulatorias que cierren la brecha de financiamiento.
David Razú dijo que falta creatividad para crear “pools de riesgo” o estructuras que agrupen a estas empresas para hacerlas atractivas a grandes inversionistas.
Fernando Guerro propuso fomentar instrumentos como los certificados de capital que permitan a personas con ahorros desde 500,000 pesos invertir en proyectos productivos o de tecnología, democratizando así el acceso al financiamiento que antes era exclusivo para grandes capitales.
Sugirieron retomar esquemas donde el gobierno otorgue beneficios de deducción o exenciones a las empresas que decidan ser públicas, compensando así el costo de revelar su información financiera y someterse al escrutinio del mercado.
Coincidieron que es vital conectar el capital privado con el mercado público para que existan rutas claras de salida (como las OPI), permitiendo que el dinero invertido originalmente en una Pyme pueda reciclarse hacia nuevos proyectos
Relación estrecha
Para vincular eficientemente a las empresas con el capital a través de la BMV, los expertos sugirieron una estrategia que combine la profesionalización empresarial, la innovación en vehículos financieros y la flexibilización regulatoria.
El objetivo es conectar el enorme flujo de capital de los inversionistas institucionales (principalmente las afores) con las necesidades de crecimiento de las compañías.
“Implementar estructuras transparentes con integrantes independientes que vigilen la salud del vehículo de inversión”, afirmó Ramírez.
“Para que las empresas prefieran la Bolsa sobre otras alternativas, el mercado debe ser más atractivo y menos costoso”, consideró David Razú.
Capital privado gana confianza entre inversionistas
El capital privado ha experimentado una transformación y profesionalización profunda y dejó de ser una opción alternativa para convertirse en una fuente importante de financiamiento.
Durante el panel “Conectando empresas con capital: cómo financiar el crecimiento desde la Bolsa”, en el Foro de Emisoras 2026 de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), en Cancún, expertos consideraron que este sector ha ganado terreno gracias a su capacidad de adaptación y a la confianza que ha generado entre los inversionistas institucionales.
David Razú, director general de Afore XXI Banorte, dijo que en los últimos años, el capital privado se ha sofisticado significativamente, adoptando estándares internacionales de operación de los que antes carecía.
“Esta profesionalización provocó que un mayor flujo de fondos se dirija hacia este sector, ya que muchos inversionistas lo perciben ahora como una opción más confiable y sólida para el crecimiento de las empresas en comparación con los mercados públicos”, afirmó.
“Mientras que antes salir a Bolsa se consideraba la ‘graduación’ de una empresa, hoy el capital privado ofrece una alternativa donde las compañías pueden obtener financiamiento sin enfrentar los altos costos del escrutinio público y las rigideces regulatorias”, aseveró.
Vinicio Álvarez, presidente del Comité de Financiamiento Corporativo de la AMIB, aseguró que fondos internacionales de capital privado participan en proyectos en México con horizontes de 10 años, pero no existe una ruta clara de salida con Ofertas Públicas Iniciales (OPI) en el mercado local.
“Sin un mercado público dinámico que permita estas salidas, el capital corre el riesgo de tener que buscar liquidez fuera”, advirtió. Expertos identificaron que un área de oportunidad en la creación de “pools de riesgo” para pequeñas y medianas empresas.
“Aunque el capital privado es robusto para grandes proyectos, las Pymes siguen sufriendo un gap de financiamiento”, dijo Álvarez.
Los especialistas consideraron que el mercado mexicano requiere cambios estructurales, regulatorios y culturales para ganar profundidad y dinamismo. Destacaron que el mercado de capitales necesita profundidad, ya que hoy se percibe como pequeño o de “élite”, con un número limitado de emisoras (alrededor de 140) comparado con otros mercados de la región como Brasil.