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¿Cómo impactará el tapering a la renta variable en 2014?
Han surgido rumores en torno a que en la próxima reunión del FOMC de diciembre o enero, podría arrancar un programa de retiro paulatino de medidas de relajación cuantitativa.
El acuerdo alcanzado por el congreso estadounidense es positivo por distintas razones. El gasto estatal se va a situar por encima de las previsiones en 2014 y 2015 lo que favorece al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB). El acuerdo también sirvió para terminar con la incertidumbre política de cara al próximo año.
Ayer surgieron rumores en el marco del acuerdo presupuestario que, en estos días, la Reserva Federal (Fed) está considerando la posibilidad de arrancar el programa del retiro paulatino de medidas de relajación cuantitativa en su reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de diciembre o enero, una fecha anterior a la del consenso, que situaba el inicio en el mes de marzo.
¿Qué será del tapering para la renta variable en 2014?
El retiro de estímulos no debería tener grandes consecuencias. Vale recordar que la disminución de activos depende de los datos, lo que significa que la Fed no va a comenzar a disminuir las medidas de relajación cuantitativa hasta que no esté convencida de la evolución de la economía. Por lo tanto, el tapering sólo llegará cuando los signos de progresión en la economía se vean reforzados por un incremento de las ventas y de los beneficios de las compañías.
La teoría de que el tapering va a suponer una distorsión ya que las medidas de relajación cuantitativa sirven para bombear dinero al mercado de renta variable es completamente equívoca. La Fed no puede inyectar efectivo en las acciones ya que una transacción tiene su origen en un comprador y en un vendedor que intercambian dinero entre ellos.
Lo que puede hacer la Fed es comprar acciones directamente en pujas más altas para impulsar el precio del activo. Pero ni siquiera la Reserva Federal se ha puesto a hacer algo tan tonto como eso. Las medidas de alivio cuantitativo son en esencia un programa de swap de activos en el que se compran títulos de deuda estadounidense en el mercado secundario con lo que las tasas de interés bajan con la esperanza de que se incremente la demanda agregada.
Con o sin la retirada paulatina de medidas de relajación cuantitativa seguimos siendo optimistas respecto de la evolución general de las acciones en 2014. Consideramos que continuarán arrojando signos positivos, con un mejor comportamiento relativo que el crédito. Sin embargo, no creemos que la renta variable vaya a hacer gala de la enorme rentabilidad que ha ofrecido a los inversores en 2013 ya que las valoraciones se sitúan mucho más cerca de los niveles históricos en términos de múltiplos forward, como muestra el siguiente gráfico del S&P 500.
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