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Delegar, el reto del liderazgo: solo 19% de los nuevos jefes lo consigue
Solo 19% de los nuevos líderes cuenta con habilidades sólidas para delegar, una práctica que ayuda a reducir el estrés, desarrollar talento y mejorar el desempeño de los equipos.
Un buen líder no es aquel que le dedica mucho tiempo a la organización, sino el que empodera a los colaboradores y delega; sin embargo, sólo 19% de los nuevos lideres tiene solidad habilidades para delegar, de acuerdo con DDI. Desarrollar líderes capaces de delegar es clave para impulsar el crecimiento de las organizaciones y reducir el agotamiento laboral.
De hecho, el Global Leadership Forecast de DDI revela que 71% de los lideres dicen tener un aumento en los niveles de estrés y solo el 30% afirma contar con el tiempo suficiente para desempeñar sus responsabilidades.
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La consultoría explica que delegar permite a los líderes enfocarse en prioridades estratégicas, desarrollar a sus colaboradores e impulsar la innovación.
“Aprender a delegar puede ser un reto, sobre todo para los líderes de alto rendimiento que ascendieron gracias a su propia experiencia; sin embargo, el éxito del liderazgo no se mide por la cantidad de trabajo que un líder puede realizar personalmente, sino por la eficacia con la que desarrolla a otros”, señala Matt Hodges, psicólogo organizacional.
¿Por qué cuesta tanto delegar?
Existen diversos factores que llevan a los lideres a no delegar. Por ejemplo, cuando son nuevos en el cargo y llegaron luego de muchos méritos o cuando un colaborador es promovido y debe dirigir a quienes antes eran sus compañeros, situación que puede generar incomodidad al ejercer autoridad.
El perfeccionismo también juega un papel importante. Algunos líderes prefieren hacer las tareas ellos mismos porque creen que nadie las ejecutará con el mismo nivel de calidad o porque les cuesta confiar en el equipo.
Los líderes de alto rendimiento a veces son perfeccionistas y les cuesta delegar las tareas operativaspara centrarse en la visión general”, puntualiza Matt Hodges.
Los líderes también pueden tener dificultades para mostrar vulnerabilidad, al sentir que deben tener todas las respuestas; sin embargo, reconocer que el equipo también puede aportar soluciones fortalece la confianza. A pesar de ello, la confianza en los gerentes directos disminuyó del 46% al 29% en tan solo dos años.
El costo de no delegar
El no delegar tiene un alto costo, pues los lideres aumentan su nivel de estrés, puesto que el 54 % está preocupado por el agotamiento, y el 40% ha considerado abandonar su puesto debido a ello.
El impacto también alcanza a los colaboradores, quienes pueden sentir que no tienen autonomía ni oportunidades para aportar valor o desarrollar nuevas habilidades. Cuando los líderes concentran las decisiones y las tareas estratégicas, limitan el crecimiento del equipo y reducen su compromiso.
De acuerdo con DDI, los colaboradores que reciben responsabilidades significativas son 3.9 veces más propensos a generar resultados creativos, 4.2 veces más propensos a tomar la iniciativa y 2.2 veces más propensos a ser considerados empleados de alto desempeño.
¿Cómo delegar de forma efectiva?
El primer paso es confiar en el equipo y asignar responsabilidades con un propósito claro. Delegar tareas relevantes permite que los colaboradores desarrollen nuevas competencias, ganen confianza y se preparen para asumir mayores responsabilidades.
Los empleados con alto potencial tienen 3.7 veces más probabilidades de abandonar la empresa si su jefe no les ofrece regularmente oportunidades de crecimiento y desarrollo”, destaca Matt Hodges.
Delegar tampoco significa transferir todo el trabajo, por ello es importante distribuir las responsabilidades de manera equilibrada para evitar la sobrecarga de un mismo colaborador. Además, hay decisiones que no deben delegarse, como las relacionadas con compensaciones, evaluaciones de desempeño o aquellas que, por normatividad, corresponden exclusivamente al líder.
Antes de asignar una tarea, conviene responder algunas preguntas: ¿cuál es el resultado esperado?, ¿quién tiene las capacidades para realizarla?, ¿cómo se medirá el desempeño?, ¿qué retroalimentación recibirá durante el proceso?
Una delegación efectiva reduce la sobrecarga de trabajo, fortalece el compromiso del equipo y libera tiempo para que los líderes se concentren en decisiones estratégicas.
"Una delegación eficaz ayuda a los líderes a ampliar su impacto mediante la creación de equipos más sólidos y capaces", finaliza Matt Hodges.