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Delegar, el desafío que enfrentan los emprendedores
Para un emprendedor aprender a delegar le permite tener un mejor control de la vida personal y el trabajo.

Resistirse a delegar afecta tanto a el emprendedor como a los colaboradores porque limitan su potencial y creatividad.
En las primeras etapas de un emprendimiento es común que una o dos personas asuman toda la operación, una dinámica que resulta insostenible a largo plazo. Pero cuando contratan personal por primera vez, se presenta el siguiente reto; delegar adecuadamente.
En este sentido, no solo se trata de asignar tareas, sino soltar labores para que los emprendedores se enfoquen en otros aspectos; sin embargo, no es un proceso fácil, ya que, en muchos casos, se resisten a delegar.
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Es un tema psicológico, en el que la identidad del emprendedor se mezcla con la empresa, y esto genera que se sientan inseguros al no estar al mando”, explica Mercedes Jahn, cofundadora de Jahn Institute.
Las consecuencias al no delegar
Coloquialmente se dice que los emprendedores tienen que ser “todólogos”, pero a largo plazo son más propensos a sentirse agotados, estresados y sin un balance entre la vida personal y el trabajo.
Asimismo, cuando se evita delegar, en realidad los emprendedores están agotando el tiempo que podrían aprovechar para desarrollar el negocio, como la expansión, menciona Consuelo Zermeño, consultora en cultura organizacional en CZ más Liderazgo de corazón.
“¿Cuál es el costo de no delegar? Ocupas el tiempo en tareas repetitivas y no te permite enfocarte en tomar mejores decisiones”, añade.
La resistencia a delegar no sólo afecta al emprendedor, sino también al equipo, al generar micromanagement o el exceso a la supervisión, cuellos de botella y un deterioro en el rendimiento.
Errores más comunes al delegar
Las especialistas comentan que delegar es una de las primeras acciones dentro del liderazgo, por lo que los emprendedores se encuentran con un camino desconocido y con ello, cometen más errores.
Entre los errores más comunes están: evitar nuevas ideas y operar bajo un solo método; el del emprendedor.
Los emprendedores hacen esto porque sienten miedo de perder el control. Esto provoca que haya demasiadas revisiones, las tareas se atrasan y se genera una codependencia de los trabajadores con el emprendedor”, puntualiza Mercedes Jahn.
Otro error es no identificar qué áreas o acciones pueden delegarse, el cual se traduce en una falta de estructura interna y la ausencia de objetivos claros.
¿Cómo delegar sin morir en el intento?
Cuando se delega adecuadamente, la sensación de saturación disminuye y los emprendedores se sienten más tranquilos. Pero para llegar a este estado, se recomienda comenzar a delegar pequeñas acciones.
“Puedes empezar con un análisis y reflexionando sobre qué tareas podrías delegar a los demás, porque el factor tiempo es muy importante en las empresas”, reitera Consuelo Zermeño.
Por ello, la capacitación es clave para comenzar a delegar, debido a que permite identificar áreas de mejora en los colaboradores y evaluar el proceso.
Las especialistas hacen hincapié en que los emprendedores deben dar retroalimentación a los colaboradores durante el proceso, compromiso para comenzar a capacitar y paciencia para evitar caer en malos tratos.
Es por lo que, delegar no es perder el control, sino una habilidad para mejorar el negocio, fortalecer al equipo y permitir que el emprendedor se concentre en la estrategia y el crecimiento.



