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Mundial 2026 exhibe el reto ambiental de la CDMX entre basura, emisiones y falta de infraestructura
Estudios recientes advierten que la capital enfrenta rezagos en infraestructura urbana y desafíos para reducir el impacto ambiental que dejan los eventos masivos
Basura generada durante los festejos por los partidos de la Selección Mexicana de Futbol
El Mundial de Futbol 2026 ha puesto bajo presión la capacidad ambiental de la Ciudad de México, ya que con la llegada de miles de aficionados y la intensa actividad económica se ha reavivado el debate sobre el manejo de residuos y el impacto que generan los eventos masivos.
Durante los recientes festejos por los encuentros de la Selección Mexicana, zonas como el Ángel de la Independencia, Paseo de la Reforma y el Centro Histórico acumularon alrededor de 40 toneladas de residuos por día. De acuerdo con The Place Institute, estos episodios evidencian las dificultades de la ciudad para manejar los desechos durante concentraciones masivas.
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La organización atribuye parte del problema a la reducción de infraestructura para depositar basura en la vía pública, pues señala que cerca de 80% de los botes de basura instalados sobre Paseo de la Reforma desaparecieron durante los últimos tres años, una situación que, asegura, favorece la acumulación de residuos y el taponamiento de coladeras durante la temporada de lluvias.
"No podemos esperar que la gente tire la basura en su lugar si en muchos puntos de la ciudad no hay dónde hacerlo. Durante años se han retirado botes de basura de distintos espacios públicos y hoy vemos las consecuencias en calles más sucias, coladeras tapadas y problemas que se agravan cada temporada de lluvias", afirmó Guillermo Bernal, director ejecutivo de The Place Institute.
El costo ambiental también llega a las empresas
El manejo de residuos representa solo una parte del impacto ambiental que acompaña al Mundial. DUA NetZero Consulting estima que el torneo podría generar alrededor de 7.8 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO₂e) como consecuencia del incremento en vuelos comerciales y privados, los traslados entre sedes y la operación de sectores como turismo, hotelería, transporte, alimentos y logística.
La consultora considera que este escenario implica un reto para las empresas, ya que muchas de esas emisiones forman parte de su cadena de valor y reciben cada vez mayor atención de inversionistas, reguladores y mercados financieros. Por ello recomienda medir la huella de carbono asociada al evento, reducir vuelos no esenciales, fortalecer la selección de proveedores con criterios ambientales y disminuir el uso de empaques de un solo uso.
"El Mundial no tiene que convertirse en una contradicción entre negocio y sostenibilidad. Puede ser una oportunidad para demostrar que el crecimiento comercial también puede gestionarse con disciplina financiera, trazabilidad ambiental y responsabilidad frente al capital", indicó Fátima Montiel, directora de DUA NetZero Consulting.
Para The Place Institute, el desafío comienza con infraestructura suficiente para que los residuos no terminen en calles y coladeras y para DUA NetZero Consulting, la respuesta también pasa por incorporar estrategias que permitan reducir emisiones y hacer compatible la actividad económica con criterios de sostenibilidad.