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Capital Humano

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No eres tú, es la inflación: El impacto del estrés financiero en la productividad

La inflación no sólo "se come" el bolsillo de los trabajadores, también su desempeño laboral al detonar estrés financiero que desgasta el cerebro y desencadena errores, falta de concentración y merma en la productividad. 


Si no te puedes concentrar en tu trabajo, te equivocas con más frecuencia y te la pasas pensando en las deudas y en qué cocinar para recortar gastos porque los precios están por las nubes, la inflación y el estrés financiero podrían estar consumiendo no sólo tu sueldo sino también tu salud mental y "destruyendo" tu productividad y rendimiento laboral.

El repunte de la inflación en México no sólo golpea el bolsillo de los trabajadores sino también repercute en su salud mental provocando un estrés financiero que pasa factura en su desempeño laboral y en los resultados de la empresa.

“La inflación provoca estrés financiero en los trabajadores que se traduce en una preocupación constante sobre si podremos cubrir los gastos de la vida cotidiana comida, pasajes que puede hacerse crónico, y no sólo nos impacta en la salud física y mental, sino también se ve reflejado en nuestro desempeño laboral”, advierte Marisol Vásquez Sánchez, coordinadora del HUB de Psicología de Afforhealth México.

La inflación general alcanzó una tasa anual de 4.63% en la primera quincena de marzo, con lo que se ubica fuera del rango objetivo del Banco de México (3% +/- punto porcentual), entidad encargada de mantener una inflación baja y estable.

Esto se refleja en el alza de precios de productos de primera necesidad como los alimentos, por ejemplo: el jitomate alcanzó un precio máximo al mayoreo de 55 pesos por kilo en la Central de Abasto de Ecatepec. Mientras que el tomate verde registró un precio máximo al mayoreo de 55.50 pesos por kilo en el Centro de Distribución y Abasto de Gómez Palacio, Durango, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía.

En un periodo de un año, los consumidores perciben menos posibilidades de comprar alimentos, ropa, zapatos y otros bienes. El indicador bajó 1.6 puntos en su comparación anual y 0.9 puntos respecto a enero 2026, de acuerdo con los indicadores complementarios del Índice de Confianza del Consumidor.

Estrés financiero: ¿Qué es y cómo afecta la productividad?

Un 37% de los mexicanos reporta sentir un alto estrés financiero, y 35% un nivel moderado, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera.

Ese estrés financiero tiene un impacto no sólo en el bolsillo sino en las diferentes esferas de la vida de una persona, incluido el trabajo y genera, en el mundo laboral, el “presentismo financiero”.

“El colaborador está en el trabajo físicamente, pero su mente está tratando de resolver, preocupándose, desgastándose por las deudas, buscando fuentes alternativas de ingreso y eso va a destruir la productividad”, explica Erika Villavicencio Ayub, psicóloga y directora de la consultoría DserOrganizacional para Latam.

Estas situaciones desgastan al trabajador, que además puede tener problemas de sueño por estar en alerta al percibir las alzas de precios como una amenaza a su estabilidad y vivir en la preocupación constante por las deudas, el cubrir los gastos diarios.

Voy a tener un trabajador enfermo, con padecimiento cardiovasculares, con problemas musculo-esqueléticos, con trastornos de sueño y mentales”, añade Villavicencio, investigadora y profesora de la Facultad de Psicología de la UNAM.

Esto se convierte en una bola de nieve para la mente del trabajador: preocupación por el alza de precios, por cumplir con el trabajo, por los problemas de salud.

Agotamiento por estrés financiero "truena" el desempeño laboral

Una bola de nieve que provoca una sobrecarga cognitiva, es decir, no sólo pensar, por ejemplo, en los pendientes laborales, sino en los asuntos financieros.

“Una mente preocupada está parcialmente ocupada en resolver estos problemas financieros, lo que genera una sobrecarga mental o una carga cognitiva que se traduce en menor productividad, errores, dificultad para concentrarse”, explica Marisol Vasquez, especialista en implementación de la NOM-035.

Estos efectos en la mente y desempeño de los trabajadores ocurren por un cerebro que activa su estado de alerta ante la amenaza de las dificultades financieras. La amígdala, zona cerebral que procesa las amenazas, se activa y desencadena el mecanismo de huida o parálisis. Esto ocurre automáticamente y debilita tanto el cuerpo como la mente, describe Villavicencio, especialista en salud ocupacional.

“El cerebro se está desgastando, segrega sustancias como cortisol y adrenalina que llevan al agotamiento crónico. No dejas que el cerebro se relaje y se enfoque a sus funciones. Está activado el sistema de vigilancia, produciendo todas estas estos neurotransmisores que lo van a tronar”, explica Villavicencio.

¿Cómo evitar que el estrés financiero merme el desempeño?

El alza de precios se estima que no dé tregua al menos en el corto plazo. Para el primer trimestre de 2026, el pronóstico de la inflación general subió de 4% a 4.1%; para el segundo, de 3.8% a 4% y para el tercero, de 3.6% a 3.7%, de acuerdo con las estimaciones de Banxico.

En febrero pasado, la percepción de los consumidores en México sobre cómo se comportarán los precios en los siguientes 12 meses bajó 0.6 puntos respecto al mismo mes de 2025, de acuerdo con los indicadores complementarios del Índice de Confianza del Consumidor. Es decir, que perciben alzas, en la comparación anual del indicador.

Estas alzas de precios es algo que escapa del control de los trabajadores e incluso de las organizaciones, pero ambas partes pueden tomar acciones y responsabilidad para enfrentar el estrés y presentismo financiero que generan, así como sus impactos negativos en el trabajo.

“Los consejos serían a nivel organizacional y también a nivel individual. Aquí las empresas también tenemos un reto. Tenemos que reconocer principalmente el estrés financiero como un factor de riesgo psicosocial. Hay que identificarlo y atenderlo”, sugiere Vásquez Sánchez. 

Entre sus recomendaciones para la empresa menciona las siguientes: 

  • Hablar de estos temas en espacios seguros.
  • Intervenir con programas de apoyo emocional.
  • Impulsar la psicoeducación sobre cómo manejar situaciones de estrés financiero.
  • Educación financiera.
  • Otorgar beneficios de flexibilidad, por ejemplo en los horarios y esquemas de trabajo.Distribuir las cargas de y trabajo para no sumar más estrés laboral al financiero.
  • Si es posibile, beneficios como vales de despensa, de transporte, de gasolina, que puedan ayudar al trabajador a mitigar sus gastos y se administre mejor.
  • Las áreas de Recursos Humanos, bienestar, salud ocupacional son las que pueden intervenir para generar estas prácticas de bienestar en los trabajadores ante el estrés financiero provocado por la inflación.

De acuerdo con los indicadores complementarios de la confianza del consumidor, hay una caída anual de 2.8 puntos en las posibilidades actuales de ahorrar alguna parte de sus ingresos, aunque en la comparación mensual, hubo una recuperación de 1.4 puntos porcentuales.

Por su parte, Villavicencio recomienda que desde lo individual también se tomen acciones como las siguientes:

  • Primero, trabajar en la propia educación financiera.
  • No comprar por emoción, esperar unos días antes de adquirir un producto o servicio.
  • Informarse para ahorrar.
  • Realizar un presupuesto para tener claridad de nuestros gastos e ingresos.

“Atender el estrés financiero requiere de un enfoque integral y no sólo implica la contención emocional, sino también es un esquema que engloba todo nuestro bienestar y productividad. Ajustarlas las condiciones laborales nos hará más ligera esta situación económica”, llama Vásquez Sánchez.

Periodista multiplataforma con experiencia y pasión en temas económicos, negocios y mundo laboral. Ahora reportero en Capital Humano.

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