Las universidades públicas y privadas de México deben formar parte de la red blockchain que en este momento está desplegando el gobierno mexicano para observar cómo funciona esta tecnología en el sector de las compras gubernamentales, de acuerdo con los ingenieros Nicolás Pineda y Raúl Cruz, creadores de este prototipo, para quienes esta acción daría confiabilidad a este blockchain mexicano. La Universidad de West Virginia, en Estados Unidos, ya cuenta con un nodo de esta red, lo mismo que la infraestructura del gobierno federal, y hay una convocatoria abierta para que las universidades mexicanas se conviertan también en nodos.

“Lo que nosotros como ingenieros del proyecto quisimos fue hacerle ver al gobierno que para que la red fuera confiable debía contar con nodos externos a la infraestructura gubernamental, para dejar claro que no es una red del gobierno sino una red mexicana”, dijo Nicolás Pineda, en entrevista con El Economista.

La intención del equipo Asimov, que resultó ganador del BlockchainHACKMX durante Campus Party 2017, era hacer más transparente un proceso gubernamental que suele ser opaco para la sociedad mexicana en general, por eso decidieron implementar este prototipo en el rubro de las compras gubernamentales.

“Decidimos que no queríamos hacer solo un registro, como casi siempre se hace con blockchain, sino que queríamos utilizar contratos inteligentes (smart contracts) para hacer más transparente un proceso de gobierno que muchas veces es muy opaco”, dijo Nicolás Pineda.

Cuando llegaron a Campus Party, ni Nicolás ni Raúl, ni los otros dos integrantes de Asimov, que ya no pudieron continuar en el desarrollo del prototipo, tenían un equipo. Es más, los cuatro jóvenes no se conocían entre sí y tampoco sabían nada de la tecnología blockchain. Aún así fueron los ganadores del BlockchainHACKMX, organizado por la Unidad de Gobierno Digital de Coordinación de la Estrategia Digital Nacional, y presentarán los resultados de su investigación en Talent Land, que se llevará a cabo en Guadalajara, Jalisco, los próximos 5 y 6 de abril.      

“Cuando llegué a Campus Party desconocía completamente el blockchain; soy ingeniero en sistemas y había escuchado algo sobre criptomonedas, pero hasta ahí. Durante el transcurso del evento tuvimos que hacer una intensa investigación para saber qué era blockchain y cómo lo podíamos implementar en un uso gubernamental y ahora sabemos qué podemos hacer para ofrecer un beneficio social”, dijo Raúl Cruz, en entrevista con El Economista.

El prototipo de red blockchain que diseñaron Nicolás y Raúl busca generar un sistema de contrataciones basado en la utilización de esta tecnología y en el  Estándar de Adjudicaciones Abiertas del gobierno federal. Usa como base el sistema Ethereum y sirve para gestionar las licitaciones gubernamentales a través de contratos inteligentes, sin tener que hacer uso de una criptomoneda.

El proyecto pretende integrar las cinco etapas del proceso de contrataciones públicas gubernamentales: planeación, licitación, implementación, adjudicación y contratación y agregar una sexta fase de evaluación. Actualmente, el caso de uso del proyecto se encuentra en el desarrollo de los contratos inteligentes para la etapa de adjudicación y en el despliegue del aseguramiento de calidad para esta misma etapa.

Tanto Nicolás Pineda como Raúl Cruz tuvieron que aprender sobre blockchain en una semana y desde noviembre, cuando la Secretaría de la Función Pública se puso en contacto con ellos para acompañarlos en el desarrollo del prototipo, han tenido que hacer una profunda investigación para implementarlo. 

“Lo desarrollamos a partir de noviembre, estamos apretados de tiempo, pero lo vamos a presentar en Talent Land 2018. No hay muchos programadores de blockchain en México, entonces tenemos que aprender, vencer esa curva de aprendizaje y desarrollarlo”, dijo Nicolás Pineda.

De acuerdo con los ingenieros, tampoco hay mucha documentación sobre esta tecnología y la que hay, se encuentra en otros idiomas, por lo que han tenido que asistir a meetups y conferencias en las que han conocido a personas que los han orientado en el desarrollo del prototipo.

El proyecto cuenta también con un Consejo Consultivo integrado por autoridades, como Víctor Lagunes, jefe de la Unidad de Innovación y Estrategia Tecnológica de la Presidencia de la República; empresas como la trasnacional Consensis y académicos de la Universidad de West Virginia. La maestra Yolanda Martínez Mancilla, titular de la Estrategia Digital Nacional, también ha acompañado a estos jóvenes mexicanos en el desarrollo del proyecto desde que este comenzó.    

“Ahora sé que el objetivo de blockchain es democratizar el acceso a la información, es una herramienta para ofrecer un beneficio social”, dijo Raúl Cruz.    

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx