Falta menos de un año para que termine la administración del presidente Enrique Peña Nieto y los resultados de la Estrategia Digital Nacional aun no son del todo claros. Igual que hace cinco años, México está por detrás de Chile en cuanto a acceso a internet; entre los países de la OCDE, es la nación en la que una menor cantidad de empresas está conectada a esta red y la velocidad del servicio también sigue estando entre las más bajas de América Latina.  

La EDN marcó la agenda de digitalización del gobierno mexicano y buscó dar impulso al acceso y utilización de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) entre la población. Yolanda Martínez Mancilla, quien sustituyó hace apenas unas semanas a Alejandra Lagunes al frente de la estrategia, no duda en usar toda una serie de indicadores, objetivos, líneas de acción y habilitadores para demostrar los cuestionados avances en materia de transformación digital que ha tenido el país durante el actual sexenio.

En entrevista con El Economista, la coordinadora pone en primer lugar la infraestructura detrás del sitio Gob.mx como el mayor logro del gobierno mexicano en materia digital.

Gob.mx nace de un decreto presidencial que se publicó el 15 de enero del 2015, el cual nos dio 180 días para poner en operación el sitio. Tenemos hoy en día más de 720 millones de visitas”, dice Martínez orgullosa.  “Cuando el gobierno antepone las necesidades de los usuarios a cualquier otro interés, desarrollamos servicios de alto valor agregado para la ciudadanía”, remata.

Si uno entra a la página oficial de la Estrategia Digital Nacional, que también forma parte de Gob.mx, podrá encontrar un país de ensueño en materia digital: de las 69 líneas de acción que la administración del presidente Enrique Peña Nieto propuso como guías de la agenda digital del país, según la información mostrada por el sitio, se han completado poco más de 64, es decir 93 por ciento. Entre los objetivos de la EDN, todos llevan un avance mayor a 80% y de los habilitadores, todos muestran un avance de 100 por ciento.

En lugar de contribuir a la transparencia en materia de resultados de la EDN, estas cifras suman confusión a cualquier evaluación que se pueda hacer sobre esta política pública, según Jorge Bravo, académico de la UNAM, para quien son más las sombras que las luces las que rodean a la Estrategia Digital Nacional, sobre todo porque no hubo una estrategia efectiva de comunicación que diera a conocer los verdaderos logros de la EDN.

Para el académico especializado en telecomunicaciones y tecnologías de la información, desde su nacimiento, en 2013, la EDN careció de un auténtico liderazgo y tuvo un enorme defecto institucional, pues no contó con un presupuesto asignado. A esto se suma el que exista una confusión sobre lo que debía cumplir esta estrategia, debido a que desde su concepción, supuso una duplicidad de objetivos entre la Coordinación de la EDN y otras dependencias públicas, como la Subsecretaría de Comunicaciones de la SCT. 

Para Yolanda Martínez, esto se debe a que la EDN nació con una cualidad de transversalidad a todo el gobierno. A la Coordinación que ahora dirige se le encargó la tarea de organizar a las más de 299 dependencias del gobierno federal y buscar la armonización con las 32 entidades federativas y si bien, hace falta digitalizar muchos trámites tanto de nicho como aquellos orientados a la población en general, procesos como la inscripción a los sistemas de educación básica o el acta de nacimiento digital son para la coordinadora un gran avance.    

“El acta de nacimiento en línea manda un mensaje muy claro a toda la población del país de que el gobierno tiene la capacidad de ponerse de acuerdo. Antes de esta iniciativa, cada entidad federativa tenía un formato distinto de acta de nacimiento e incluso, los datos se capturaban de forma diferente. Hoy en día, la mayoría de las entidades tienen digitalizadas más de 80% del total de actas y todas tienen un formato único”, dijo Yolanda Martínez.    

El acta de nacimiento es el trámite con mayor nivel de aprobación entre los que figuran dentro de Gob.mx con 96% y hasta el momento han sido descargadas más de 800,000 actas.

Además de la concentración del gobierno en un solo portal, la EDN definió varios objetivos en materia de digitalización. Algunos son medibles, otros se mantienen en opacidad. Se planteó, por ejemplo, que México alcanzara los indicadores de Chile, el país líder de América Latina para el año 2018, algo que resulta difícil de lograr en menos de un año si se considera que el país está más de 20% por debajo de Chile en cuanto al número de usuarios con acceso a internet.

El documento de la EDN plantea que la primera meta de esta estrategia es alcanzar el promedio del índice de digitalización entre los países de la OCDE. En el 2013, mientras que México contaba con un índice de digitalización de 43 puntos, lo que lo colocaba en el lugar número 10 de la región de América Latina, el promedio de los países de la OCDE superaba los 60 puntos.            

Este indicador, sin embargo, no ha sido dado a conocer de nuevo desde el 2013, por lo que no es posible saber cuánto avanzó México en relación con los demás países de la OCDE. No obstante, entre los aspectos que se consideran para la elaboración del índice se encuentra la asequibilidad de los servicios de internet; la confiabilidad y capacidad de las redes; además de la ya mencionada accesibilidad.

En este sentido, México solo ha logrado avanzar en uno de estos cuatro elementos. El que hace referencia a la asequibilidad de los servicios, ya que después de la reforma en telecomunicaciones, estos se han reducido de forma considerable, pero en lo que se refiere a, por ejemplo, la capacidad de las redes, México está por debajo de todos los países de la OCDE y de muchos de América Latina, si se considera que la velocidad promedio de internet en México es de 7.5 Mbps y que más de 60% de las conexiones no superan los 4 Mbps.      

De acuerdo con Jorge Bravo, estas deficiencias de la conectividad afectan los derechos fundamentales de las personas. “Ya no sólo es cuestión de reducir la brecha digital, sino garantizar el acceso a los derechos fundamentales de las personas”, dijo.

En relación con el portal Gob.mx, el académico también encuentra deficiencias a la hora de medir el impacto que este pueda tener entre la población mexicana. La primera limitante es que no sabemos en realidad cuántos trámites existen en total dentro del gobierno, por lo que no es posible saber si los 5,000 que ahora pueden realizarse dentro del portal son muchos o pocos en relación con el total.

“Hay todavía muchos mexicanos digitales de segunda o mexicanos que ni digitales llegan a ser”, dijo Jorge Bravo.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx

erp