San Francisco.- Michael Dell abandonó en su momento el control del día a día del fabricante de computadoras que lleva su nombre, un experimento que fracasó y terminó relativamente pronto. Pero ahora está poniendo gran parte de su fortuna sobre la mesa para revertir la suerte de la empresa.

Michael Dell fundó la empresa en 1984 en la habitación de una residencia universitaria con 1,000 dólares y la llevó a la cima de la industria de los ordenadores. El lema del anuncio de televisión "Dude, you're getting a Dell (Colega, estás comprando un Dell)" se convirtió en una de las frases más conocidas a principios de los 2000.

El temprano éxito de su compañía lo hizo lo bastante rico como para iniciar un negocio llamado MSD Capital que emplea a 80 personas en tres ciudades y que invierte su dinero en desde acciones a inmobiliarias. Forbes lo sitúa entre los 50 multimillonarios más ricos del mundo, con una fortuna estimada en cerca de 16,000 millones de dólares.

Pero gran parte de su éxito sigue ligado a la empresa que fundó y de la que no ha sido capaz de distanciarse.

La primera vez que cedió sus riendas fue en 2004, cuando su lugarteniente de años, Kevin Rollins, asumió el puesto de presidente ejecutivo. La empresa estaba en la cima del sector en ese momento, pero las ventas y el servicio a los clientes cayeron en los tres años siguientes y hubo una sensación general de alivio entre los inversores cuando Dell recuperó el mando en enero de 2007.

"No ha habido ningún cambio y el resultado final es que Michael fue el que construyó la compañía", dijo entonces el analista de Needham & Co Charles Wolf.

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HA NACIDO UNA ESTRELLA

En los seis años desde que Michael Dell recuperó el liderazgo, la cuota de mercado de la empresa ha caído aún más, al igual que sus acciones.

Dell, que obtiene más de la mitad de sus beneficios de la venta de computadoras personales C básicas y servidores, ha ido cediendo cuota de mercado ante HP y Lenovo, y junto con el resto de la industria lucha contra un descenso en la demanda de ordenadores personales.

Incluso con el aumento de precio desde que surgieron los primeros rumores de compra, las acciones de Dell tienen aproximadamente la mitad del valor que cuando recuperó el cargo. Eso sí, los títulos de HP han caído casi lo mismo.

Durante este tiempo el mercado ha cambiado drásticamente y las icónicas computadoras de Dell han perdido el favor de los consumidores e incluso las empresas se mueven hacia el negocio de las tabletas y los teléfonos avanzados, un mercado en el que Dell ha hecho algunas tentativas sin éxito.

Esta caída se vio magnificada por la confianza temeraria de Michael Dell, que a veces lo metió en problemas con sus compañeros, la más conocida con el fallecido cofundador de Apple, Steve Jobs.

Cuando Jobs volvió a liderar la compañía que había fundado en 1997, Dell sugirió que Jobs haría mejor cerrándola y devolviéndole el dinero a sus accionistas.

Nueve años después, Jobs tuvo la última palabra cuando la capitalización de mercado de Apple superó la de Dell. Incluso a pesar de su reciente caída, Apple sigue siendo más de 20 veces mayor que la anterior niña mimada de la industria.

Con Dell optando ahora por volver al sector privado, mucho dependerá de la voluntad de sus futuros socios para apoyar su potencialmente costoso cambio. Ya ha recibido algún apoyo a través de un préstamo de Microsoft para ayudar a financiar el acuerdo.

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