Las noticias más recientes sobre la efectividad de varias vacunas contra el virus SARS-CoV 2 han dado esperanza hasta a los mercados bursátiles globales, y aunque no sabemos qué tan efectiva será la distribución de miles de millones de dosis de vacunas entre la población de todo el mundo, es inevitable que tarde o temprano muchos oficinistas regresaran a sus espacios de trabajo y muchos estudiantes regresarán a sus aulas. ¿Qué pasará entonces con los recursos y los hábitos generados por la educación digital?    

Directivos de las industrias educativa y de tecnologías de la información están convencidos de que la educación digital llegó para quedarse, por la reducción de costos, por las nuevas necesidades de estudiantes y profesores y porque eso es lo que están diciendo las propias instituciones educativas. 

Llibert Argerich, vicepresidente de Marketing de Udemy, la plataforma de aprendizaje online Udemy enfatiza que el valor agregado de su tecnología es que permite a especialistas en una disciplina acceder a un mercado de 35 millones de estudiantes. Udemy es un marketplace con una oferta de 150,000 cursos en tecnología, marketing, negocios y otras materias, impartidos por 57,000 profesores en 65 idiomas.

“Con clases tradicionales, los maestros pueden llegar a unos cuantos miles de personas, con clases de entre 60 y 100 personas. Con Udemy, un profesor tiene acceso a millones de estudiantes en cientos de países”, dijo Argerich en entrevista. 

Argerich mide el crecimiento de la industria de la educación digital en términos temporales. Para él, la adopción de cinco años de este tipo de servicios se ha concentrado en sólo cinco meses y es este el mayor aliciente de la inversión de 50 millones de dólares que la firma acaba de recibir por parte de y que la ha llevado a estar valuada en más de 2,000 millones de dólares. 

El destino de los recursos obtenidos mediante esta ronda de financiamiento serie F será, según Argerich, la mejora de su plataforma tanto para los estudiantes como para las empresas que buscan satisfacer las necesidades de capacitación de sus trabajadores. También, la compañía planea seguir expandiendo su presencia dentro de las ciudades donde cuenta con una oficina, entre las que están Denver, Dublín, Sao Paulo y San Francisco.  

¿Cantidad contra calidad?    

Con la cantidad de cursos que ofrece Udemy en su marketplace, resulta difícil pensar en un control de calidad centralizado de cada uno de los contenidos que se publican en su plataforma. La compañía tampoco se encarga de realizar un control exhaustivo de sus contenidos, sino que, de acuerdo con Argerich, la eficacia de los cursos que ofrecen está basada en la ley de la oferta y la demanda:    

“Cuando un instructor crea un curso, hay una señal social que el modelo de negocio genera, es decir, cuantos más estudiantes tenga un curso, cuanto más altas sean las valoraciones que dejan los estudiantes, esos cursos generan una señal de calidad y el algoritmo está calibrado para que estos sean los cursos destacados en el marketplace, por eso los instructores aprenden también de las valoraciones”, dijo.

Aunque esto puede ser posible para plataformas independientes como es el caso de Udemy, Coursera o Platzi, en el caso de la educación formal, aquella que todos cursamos según el modelo de nuestro país y que va desde la educación básica hasta la superior, la calidad de los cursos a distancia que se han vuelto obligatorios con la pandemia de Covid-19 requiere de ciertas garantías. 

Esto si se tiene en cuenta, como afirma Luis Arís, gerente de Desarrollo de Negocios de Paessler en América Latina, que la educación en línea era una tendencia que ya venía mostrando crecimientos de 15% año con año antes de que iniciara la pandemia de Covid-19, lo que se aceleró hasta mostrar tasas de crecimiento de 100%, por lo que las instituciones educativas han comenzado a darse cuenta de que resulta indispensable contar con ciertas aplicaciones y dispositivos dentro de su red para poder ofrecer eficazmente sus contenidos online.  

“La mayoría de las instituciones que ya estaban estructuradas fueron sobre todo las universidades y luego pasó a las escuelas de educación media superior y ahora en colegios de educación básicos”, dijo Arís en entrevista y agregó que gracias a este proceso de digitalización de las escuelas, muchas de estas instituciones se han dado cuenta de que pueden seguir operando a un costo mucho menor que cuando únicamente impartían clases presenciales. 

Entre los detalles de la implementación de esta tecnología que, de acuerdo con Arís, son fundamentales para establecer un modelo de educación digital está el garantizar la seguridad de la información que se transmite en las redes de las instituciones; realizar complejas integraciones que incluyen varios tipos de soluciones informáticas de generaciones distintas; pero también comprender el papel de la tecnología en la vida del estudiante dentro y fuera de los centros de estudio, por lo que es preciso ofrecer una conectividad a internet y una disponibilidad de los recursos que garanticen que la red sea estable.    

Además de la calidad técnica de las conexiones y los recursos tecnológicos involucrados en la educación digital, hay otras compañías que están interesadas en la calidad del propio proceso de aprendizaje remoto. Tal es el caso de Turnitin, una empresa con 20 años en el mercado que ayuda a asegurar la integridad en los procesos de educación e investigación.    

Las herramientas de Turnitin sirven para que los profesores evalúen los ejercicios de escritura de sus estudiantes y les ofrezcan una retroalimentación oportuna sobre todo en caso de que existan muestras de plagio dentro de sus trabajos.

“Al integrarnos completamente a las plataformas que usan los colegios, lo que aseguramos es garantizar la integridad de los trabajos de los estudiantes”, dijo María Belén Correa, gerente de Servicios Educativos de Turnitin y agregó que durante los meses que ha durado la pandemia se ha incrementado el número de clientes nuevos dentro de sus productos.

La directiva dijo que lo que escucha de sus clientes en el sector educativo es que la educación digital llegó para quedarse, sobre todo con modelos híbridos, que combinan las clases presenciales con la educación a distancia.

Esto se confirma con lo dicho por Argerich, de Udemy, para quien ha habido una transformación la cual no parece que vaya a dar marcha atrás: “Esto llegó para quedarse. La gente ha visto las ventajas: la diversidad, el acceso y la posibilidad de aprender. El modelo tradicional tendrá que adaptarse. Muchas organizaciones educativas van a tener que adaptar su modelo para ajustarse al comportamiento que se ha generado a partir de esta pandemia”.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx