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Sector Financiero

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Reducción del déficit se logró a costa de la inversión física; gasto en infraestructura cayó 28% anual

La reducción del déficit fiscal que se logró el año pasado se hizo a costa de la inversión física, uno de los rubros importantes del presupuesto público para detonar el empleo y la actividad económica, señaló México Evalúa.

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Belén Saldívar

La reducción del déficit fiscal que se logró el año pasado se hizo a costa de la inversión física, uno de los rubros importantes del presupuesto público para detonar el empleo y la actividad económica, señaló la organización México Evalúa

Los datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) mostraron que el año pasado se gastaron 769,961 millones de pesos, lo que representó una caída histórica de 28.4% anual

El nivel del gasto en inversión física también fue el menor del que se tiene registro desde el 2008, cuando se presentó la crisis financiera mundial. 

A su vez, los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) se ubicaron en un nivel de 4.8% del Producto Interno Bruto (PIB), que si bien representa una disminución desde el dato de 5.7% del año previo, no alcanzó la meta de 3.9% que se proyectó en el Paquete Económico 2025

“Se cumplió con 50% de la meta prevista (...) esto significa que el déficit se logró disminuir casi un punto del PIB, lo que no es un esfuerzo menor, especialmente ante el contexto económico (...) la consolidación fiscal se logró a costa de un fuerte recorte en la inversión física”, aseveró Mariana Campos, directora de México Evalúa. 

En este sentido, indicó que es importante detonar la inversión pública, dado que esta es antesala para la inversión privada. 

Por su parte, Jorge Cano, coordinador del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de la organización, indicó que el aumento de la deuda también propició el aumento del costo financiero y, por ende, del pago de intereses. 

El año pasado, el servicio de la deuda llegó a un nivel récord de 1.31 billones de pesos, que si bien quedó 77,600 millones por debajo de lo presupuestado, creció 9.8% anual y quedó en un nivel récord. 

De esta manera, por cada 100 pesos que se obtuvieron el año pasado por el pago de impuestos, 24 pesos se destinaron a pagar los servicios de la deuda.

Ante los retos que hay en materia de finanzas públicas, donde se suman las presiones del gasto, apoyos a Petróleos Mexicanos (Pemex) así como la ausencia de una reforma fiscal, la organización realizó una serie de recomendaciones, como impulsar el crecimiento económico; fortalecer la transparencia y la gobernanza de la fiscalización; contrarrestar el uso no productivo de la deuda pública; establecer garantías presupuestarias para sectores prioritarios; así como condicionar los apoyos a Pemex. 

Recursos por fiscalización 

En el análisis de la organización se destacó que, el año pasado, los ingresos que se obtuvieron por el pago de impuestos de los contribuyentes llegó a un nivel récord de 5.3 billones de pesos, un incremento anual de 4.6 por ciento.  

No obstante, señalaron que este crecimiento se debió, principalmente, al incremento en los actos de fiscalización hacia los contribuyentes, lo cual se le conoce como recaudación secundaria.  

En este sentido, Jorge Cano señaló que si bien esto ha podido sostener los ingresos tributarios en los últimos años, en un entorno de bajo crecimiento económico esto puede generar riesgos de sostenibilidad fiscal.  

Explicó que en el corto plazo esta fiscalización puede generar ingresos importantes; no obstante, su potencial es acotado y difícil de sostener.  

“Una estrategia excesivamente apoyada en cobros extraordinarios, litigios o regularizaciones puede introducir volatilidad en los ingresos públicos y aumentar la incertidumbre para los contribuyentes. Sin mayor crecimiento económico ni reformas que fortalezcan estructuralmente la recaudación primaria, la fiscalización corre el riesgo de convertirse en un sustituto frágil de una política tributaria de largo plazo”, indicó.  

Actualmente, México se ubica en el último puesto de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) respecto a sus ingresos como porcentaje del PIB.  

Los últimos datos del organismo internacional arrojaron que la recaudación de impuestos representa 17.7% del PIB, mientras que el promedio en la OCDE es de 34 por ciento.

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Gráfico EE

Ana.martinez@eleconomista.mx

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