El banco Standard Chartered Bank firmó un acuerdo final con el regulador bancario de Nueva York para pagar 340 millones de dólares y así poner fin a una demanda que lo acusaba de esconder transacciones prohibidas con Irán.

La entidad acordó el mes pasado pagar la multa luego de que sus acciones se hundieron por la amenaza de perder su licencia para operar en Nueva York. Las partes acordaron que las transacciones involucradas ascendían a 250,000 millones de dólares, dijo al anunciar el acuerdo Benjamin Lawsky, superintendente del Departamento de Servicios Financieros de Nueva York.

"Estamos complacidos de haber alcanzado este acuerdo final con el Departamento de Servicios Financieros y anhelamos resolver todos los temas pendientes con otros reguladores estadounidenses", dijo Julie Gibson, portavoz de Standard Chartered en Nueva York.

De acuerdo con el documento firmado el viernes, el Departamento de Servicios Financieros de Nueva York descubrió que el banco proveyó servicios a clientes iraníes al menos desde el 2001 al 2007.

Al procesar las transacciones, el banco borró o dejó en blanco la información sobre Irán. Esa práctica impidió que los reguladores "identificaran patrones sospechosos de actividad", dijo el regulador.

Junto con la multa de 340 millones de dólares, Standard Chartered acordó instalar un controlador externo por dos años y un controlador de lavado de dinero en su unidad en Nueva York.