El titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Rogelio Cerda Pérez, participó en la Segunda Cumbre del Consumidor del Grupo de los 20 (G20), llevada a cabo en Buenos Aires, Argentina, en el panel “Seguridad de Productos (Retos Emergentes)”.

En un comunicado, el funcionario federal expuso que toda la gama de acciones que realiza la Profeco en México con el fin de garantizar la seguridad física y la salud de los consumidores, se realiza tomando como sustento legal la propia Ley Federal de Protección al Consumidor.

Recordó que dichas disposiciones las elabora la Secretaría de Economía (SE), después de realizar una serie de ejercicios de corte científico y académico, donde intervienen cámaras de la iniciativa privada, universidades, productores, fabricantes, comerciantes y miembros de la Profeco.

“Hoy, todo producto que forme parte de una relación de consumo está sujeto al escrutinio e inspección de la Procuraduría Federal del Consumidor, buscando garantizar en este ejercicio la vida y la integridad física de los consumidores”, dijo, al precisar que este ejercicio de verificación incluye todos los productos del mercado, tanto de fabricación nacional como los de procedencia extranjera.

Agregó que en el desenvolvimiento del trabajo se coopera recíprocamente con el Sistema Aduanal Mexicano, la Secretaría de Salud federal, gobiernos estatales y municipales, así como organismos internacionales que trabajan en la Red de Consumo Seguro y Salud, y con la Cumbre de Seguridad de Productos de América del Norte.

“Profeco cuenta con un moderno laboratorio de estudios y análisis de productos que se ofrecen en el mercado regular mexicano, donde se realizan dos trabajos mensuales de estudio de calidad y seguridad, tanto de productos de consumo humano, como de artículos utilizados por los consumidores”, expuso.

Cerda Pérez refirió que algunas investigaciones concretas que en los últimos años han realizado en sus laboratorios han arrojado resultados negativos respecto del producto, y que por tanto, tuvieron evidentemente consecuencias legales que implicaron la pérdida total de los bienes encontrados en condiciones desfavorables para la seguridad de los consumidores.

Precisó que hace poco más de un mes se analizaron diversos productos alimenticios como galletas, cuyo resultado reveló que tres lotes contenían niveles de plomo por encima de lo permitido por la norma NOM-247-SSA1-2008 (.50 miligramos por kilo), lo que derivó en que el fabricante tuviera que retirar a nivel nacional 64 mil cajas del producto.

“Existe el invaluable apoyo de la comunidad internacional que con esfuerzos como este foro, realizado por la hermana República de Argentina, y que hoy nos reúne, nos permite tener información de los riesgos que entraña el uso de determinados productos en nuestros países, en nuestra región o en nuestro hemisferio”, dijo.

Indicó que un ejemplo de lo anterior es la información proporcionada a Chile respecto del alcohol de agave que pretendía ingresar a ese país como tequila, lo que derivó en un decomiso histórico de más de 15 mil botellas que no ingresaron al mercado regular de ese país, lo que “es un ejemplo válido de los alcances que la cooperación entre países puede generar”.

El funcionario federal subrayó que estos resultados confirman que se va por el camino adecuado, pero como todo en el quehacer humano, es mejorable.