Para Guillermo Ortiz, el presidente del Consejo de Administración de Grupo Financiero Banorte México tiene una posición privilegiada en comparación a los otros países emergentes para resistir la salida de flujos de capitales en dichas economías.

En una conferencia con analistas en Nueva York durante el Cemex Day , el banquero habló sobre la economía mexicana y sus fortalezas en comparación a otros países emergentes, destacando el papel de las reformas estructurales recién aprobadas por el ejecutivo federal, así como el impacto positivo que tendrá para el país la recuperación de Estados Unidos.

Cuestionado por el mexican moment , el directivo explicó que a diferencia del año pasado cuando se tenían muchas expectativas para el país y que las reformas eran solo un proyecto, este año son una realidad, enfatizando la reforma energética que permitirá a México tener precios más competitivos en energéticos.

Dijo que las economías emergentes se han visto afectadas por la desaceleración en el crecimiento de China, lo cual ha impactado las manufacturas y exportaciones de varios países, así como por procesos políticos (elecciones), falta de reformas estructurales y aplicación de políticas insostenibles.

Agregó que el peso mexicano, pese a afectarse por la volatilidad internacional, se ha depreciado menos que las monedas de Brasil, Turquía, India, Indonesia y Sudáfrica, entre otros. Además de que menos del 10% de las exportaciones tienen como destino Europa y China, regiones en desaceleración, en tanto que para Brasil dichos mercados significan cerca del 40% y hasta rebasan el 50% para Chile.

En sentido contrario, destacó que la recuperación de Estados Unidos, que advirtió será el líder en la recuperación de las economías desarrolladas, ayudará a dinamizar la economía mexicana, al estar estrechamente ligadas.

El directivo de Banorte refirió que la desaceleración en la economía mexicana durante el año pasado derivó de problemas con la crisis del sector de la construcción, que además de verse afectado por los problemas financieros de las principales empresas del sector, enfrentó un retraso en el gasto público, lo que se dijo se revertirá este año.

Y es que dice que en contraste con el crecimiento de 1% que se estima haya aumentado el PIB durante el 2013, para 2014 se podrá alcanzar un crecimiento de 3 a 3.5%, derivado de un crecimiento de 1% de la demanda externa, 0.3% por la normalización del gasto público, 0.4% de la política fiscal cíclica, 0.2% de la reforma financiera y 0.2% de la reforma energética.

Sin embargo, el directivo advirtió que la reforma fiscal, sobre la cual ya había mostrado su descontento en ocasiones anteriores, disminuirá 0.5% el potencial de crecimiento de México para el año pasado.

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