Al corte de agosto los ingresos acumulados en el año por remesas sumaron 32,931, millones de dólares, monto nunca antes visto para este periodo, informó Banco de México.

Aún si desacelera la velocidad de estos envíos en lo que resta del año, el 2021 quedará registrado como el que ha visto el mayor envío de remesas en la historia, anticipó el gerente de Estadísticas Económicas del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA), Jesús Cervantes.

El experto estima en entrevista, que el flujo total de remesas a México desde el último día de diciembre del 2020 al último día de este año, podría superar los 49,000 millones de dólares. Esto si se asume incluso una desaceleración el flujo mensual de envíos, que en agosto de este año, completaron seis meses consecutivos arriba de los 4,000 millones de dólares.

El récord de ingresos por remesas se alcanzó el año pasado, en plena pandemia, cuando entraron al país 40,606 millones de dólares.

Información del Banco de México muestra que tan sólo en agosto, los ingresos por remesas que llegaron a las familias mexicanas sumaron 4,744 millones de dólares.

Este flujo mensual de los llamados migradólares, es el mayor registro para cualquier mes desde que comenzó la medición en 1980 e incorpora un aumento anual de 32.7 por ciento. Esta entrada histórica de remesas en agosto del 2021 es explicada por las mejoras en las condiciones de empleo en Estados Unidos, particularmente los ocupados por la población hispana, coincidieron el experto del CEMLA y el economista senior de BBVA, Juan José Li Ng. 

Ocho meses creciendo

La información del Banco de México muestra que las remesas familiares acumuladas durante los primeros ocho meses del año sumaron 32,931 millones de dólares; esta cifra representó una expansión anual de 24.8% respecto del mismo lapso del año anterior y se convierte también en el flujo más alto para un periodo de enero a agosto desde que se tiene registro.

Para ponderar el tamaño de estos envíos, basta recordar que a estas alturas del año pasado, los 1.8 millones de hogares receptores en México ya habían captado 26,395 millones de dólares.

El Secretario General de la Organización para las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, explicó en su mensaje durante la jornada dedicada a las remesas en la reciente Asamblea, que “hay muchas razones por las que las remesas disminuyeron menos de lo esperado en la pandemia de Covid-19. La principal es que los migrantes dan prioridad a las necesidades de sus familias reduciendo el consumo personal y recurriendo al ahorro”.

Con el dólar a favor

La información del Banco de México muestra que la remesa promedio captada en agosto por cada una de las familias receptoras del país ascendió a 387 dólares, con lo que registra una moderación desde la media de 390 dólares que captaron en julio.

Sin embargo, a esta desaceleración el número de transferencias en las que llegaron a México fue de 11,261 millones, lo que incorpora un incremento mensual de 5.46 por ciento.

Un ingreso familiar que además se fortalece al pasarle el filtro cambiario, tal como lo explica desde Nueva York el economista para América Latina de Goldman Sachs, Alberto Ramos.

“Los hogares mexicanos receptores, percibieron un aumento de 13.3% real anual en su giro de remesas en agosto, pues los envíos llegan en pesos mexicanos, que es como gastan, consumen o ahorran”.

Banco del Bienestar, lejos de ser el principal pagador

Remesas, un importante potencial desaprovechado en México: CEMLA

En países como el Salvador hay un programa que permite el pago directo de colegiaturas, servicio telefónico y luz desde Estados Unidos con las remesas.

Los crecientes flujos de efectivo a México dirigidos por trabajadores que han migrado al exterior representan un importante potencial de inclusión financiera, aseguró el gerente de Estadísticas Económicas del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA), Jesús Cervantes.

El experto del CEMLA mencionó el caso de países como El Salvador, donde hay un programa que permite el pago directo de colegiaturas, servicio telefónico y luz.

En República Dominicana y Costa Rica también pueden pagar directamente las colegiaturas y en Haití, hasta las despensas.

Cervantes detalló que en México se ha aprovechado para el pago a proveedores de materiales para la construcción, pero matizó que el sector financiero no ha sido exitoso en desarrollar productos atractivos para potenciar sus ventajas.

Al inaugurar la primera sucursal del Banco del Bienestar en Tláhuac, el Presidente confió que la red de sucursales de esta institución facilitará el manejo de las remesas sin cobrar comisiones.

El experto explicó que el Banco de Bienestar tiene mucho camino por recorrer antes de convertirse en pagador de remesas.

“Cuando un mexicano envía remesas al país desde un punto de Estados Unidos, paga una comisión que se distribuye entre todas las entidades involucradas en que llegue la transferencia: el local o estanquillo, o gasolinera desde donde hace la operación, la remesadora que hace la transacción (como Western Union o MoneyGram) y el pagador en México. Banco de Bienestar sería el pagador en México”, planteó el experto.

Para que el Banco de Bienestar entre en el proceso de envíos de remesas más allá de ser un pagador, tiene que buscar permisos de transferencia de dinero que involucran a las autoridades en Estados Unidos.

ymorales@eleconomista.com.mx