Integrado por 50 instituciones —siete más que cuando empezó la actual administración— hoy “el sistema bancario mexicano funciona muy bien”, pues tiene una cartera de crédito con crecimientos importantes, bajos niveles de morosidad, buena capitalización y liquidez.

Bernardo González Rosas tiene apenas unas semanas como presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), pero cuenta con una amplia trayectoria en el sistema financiero mexicano en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el Bansefi y la propia CNBV.

“Falta poco para que concluya la administración. Recibí una comisión bancaria que funciona muy bien, que ha cumplido con el objetivo de mantener la estabilidad y el sano desarrollo del sistema financiero. En el sector bancario, la verdad es que ha habido avances muy relevantes: empezamos en la administración con 43 bancos, hoy tenemos 50 operando. Obviamente hay altas y bajas de bancos. Hubo tres fusiones; dos bancos dejaron de operar. Pero tener 50 instituciones financieras operando y haciéndolo de manera sana y creciendo, es muy importante”, señala.

En entrevista, destaca que la reforma financiera del 2013-2014 ha sido un elemento fundamental para que hubiera más competencia en el sector, lo que generó, por ejemplo, que del 2016 al 2017 la cartera creciera casi 10%; mientras que el índice de morosidad se ubicó en 2.1%, el menor de los últimos 11 años; además de un índice de capitalización de 15% en promedio y el de liquidez de 182 por ciento.

“Entonces el sistema bancario funciona muy bien. Las tasas de interés incluso han bajado. Por ejemplo, las de créditos personales bajaron 13.3 puntos de diciembre del 2013 a diciembre del 2017. Esto es un beneficio directo a la gente y que viene de la competencia (...) entonces el sistema está creciendo, lo está haciendo de forma sana, están bajando las tasas con las cuales se ofrecen los financiamientos al público en general. El sistema está bien”, enfatiza.

El funcionario asegura que actualmente no hay ningún banco que se encuentre en una situación de alerta.

“Hoy el sistema financiero está sano, creciendo (...) y estamos revisando a cada institución en lo individual. Todas las instituciones tienen particularidades, y ahí evidentemente hay cosas que los supervisores estamos revisando puntualmente. Pero lo que sí podemos decir es que, a nivel de sistema, estamos bien capitalizados, con suficiente liquidez y creciendo y generando también utilidades”, enfatiza.

IDENTIFICACIÓN DE CLIENTES, ENTRE LOS RETOS

Bernardo González reconoce, no obstante, que hay retos para el sistema bancario en materia de supervisión, tal es el caso de la incorporación de las nuevas medidas en materia de prevención de lavado de dinero, y que se centran sobre todo en que los bancos cuenten con una matriz de riesgos de este tema, y la identificación de los beneficiarios finales.

“Lo que se estableció en las recientes disposiciones que emitió la Secretaría de Hacienda es que lo que se tiene que hacer es identificar quién es la persona que está detrás de una persona moral, o sea la persona física detrás de una persona moral. ¿Esto qué quiere decir? Que no se tienen que quedar únicamente con la declaración que hace el cliente cuando va a abrir una cuenta, por ejemplo, una chequera, sino que tienes que ir más allá para tratar de comprobar quién es la persona física detrás de las personas morales, quién tiene el control de la entidad”, afirma.

En su último reporte sobre México, el Grupo de Acción Financiera Internacional señala este tema como uno de los pendientes.

Otro reto dentro del sistema bancario, destaca el funcionario, es la identificación de los usuarios para evitar el robo de identidad, ello, a través de elementos biométricos, reglas que se dieron a conocer en el 2017 y que todos los bancos deberán cumplir.

“Van muy bien. Distintos bancos ya tenían medidas biométricas para identificar a sus clientes. Lo que hace la regla es que les pide que validen esa base de datos que ya habían creado, con una base de datos oficial como la del INE que tiene huellas digitales, y pues que te garantiza checar si efectivamente la persona que tiene registrada un nombre, pues es la que tiene credencial de elector”, puntualiza.

El funcionario destaca que parte de su labor al frente de la CNBV será garantizar un cierre ordenado de la administración, y considera que la siguiente deberá seguir cumpliendo con mantener la estabilidad y el sano desempeño del sector financiero, “de todas las entidades de las cuales estamos a cargo de su supervisión, que son más de 5,000”.

NO HAY NÚMERO MÁGICO DE BANCOS

El presidente de la CNBV considera que no hay números mágicos de bancos dentro de un sistema, pues constantemente entran nuevos, salen, hay fusiones y otras transacciones.

No obstante, reconoce que después de un proceso de expansión como ya lo ha habido en México, es natural que empiece a verse una consolidación.

“Yo creo que esto es algo que se podrá ver en el tiempo aquí en nuestro país. Sí ha habido una expansión importante de instituciones y seguramente también veremos consolidaciones, es parte normal de la vida de una industria y de empresas. Al final sí son bancos, pero no dejan de ser empresas”, dice.

Lo que sí afirma es que sigue habiendo interés de instituciones tanto nacionales como extranjeras, de entrar al mercado bancario mexicano.

De los procesos de fusión de Banorte con Interacciones y de compra del Deutsche por parte de InvestaBank y de Bankaool por parte de Ve por Más, explica que son procesos que se siguen revisando y están en trámite, lo mismo que la autorización para el inicio de operaciones de Banco Progreso de Chihuahua, mismo que lleva años en la antesala.

eduardo.juarez@eleconomista.mx