La sociedad cooperativa de ahorro y préstamo (socap) Caja Popular Mexicana ha detectado algunas turbulencias en el cumplimiento de pago de los créditos que otorga, sin que hasta el momento esto se traduzca en un crecimiento acelerado en su índice de morosidad, indicó su director general, Cirilo Rivera Rivera.

De acuerdo con el directivo de la socap más grande del país, de un total de 157 instituciones de este tipo, desde hace varios meses se ha detectado cierto retraso en los pagos de los financiamientos, a la par del poco crecimiento económico que tuvo la economía mexicana en la primera parte del año. Sin embargo, el directivo indicó que poco a poco la situación se ha corregido y se espera cerrar con mejor dinamismo en la última parte de este 2019.

“Desde hace tres meses, hemos tenido un incremento en los volúmenes de retraso en los pagos, pero todavía está en un rango bastante controlable. Es más, el mes pasado y éste ya se está comportando más favorable”, detalló en entrevista Rivera Rivera.

El directivo de la cooperativa comentó que estos retrasos obedecieron en parte al poco crecimiento económico del país. En el segundo trimestre del año, la economía creció 0.1%, lo que para Rivera Rivera afectó a parte de los socios de Caja Popular Mexicana que cuentan con algún préstamo de la entidad.

“Lo que pasa es que la gente se va adaptando. Son situaciones reales del mercado y situaciones que impactan en su bolsillo. Lo que nos da esperanza es que la gente considera a Caja Popular Mexicana como una de sus prioridades por si algo se les descompone (en su economía)”, explicó el director general de la socap.

A marzo del 2019, esta entidad contaba con una cartera de crédito del orden de 34,000 millones de pesos, con un índice de morosidad de 2.84 por ciento. Para Rivera Rivera, en estos últimos meses la morosidad de la entidad se ha mantenido en un rango de 2.7 a 2.9%, sin que existan, hasta el momento, focos rojos sobre un crecimiento inusual en este indicador.

“Sabemos que si se sigue recrudeciendo todo esto (el deterioro de la economía), en primera instancia las que sufren los efectos son las entidades financieras, por todo lo que tenemos colocado, pero hasta el momento vamos bien (...) Son situaciones del mercado que hay que asumir y en su caso mitigar”, expresó el directivo que concentra su actividad crediticia en préstamos al consumo y en menor medida a créditos para la vivienda.

Más operaciones

En los últimos meses, en el sector financiero se habla de propuestas de regulación diferenciada para que las entidades financieras cumplan con obligaciones en función de su tamaño.

En la actualidad, Caja Popular Mexicana es la socap más grande de su sector, con activos que superan 55,000 millones de pesos, es decir, una participación de más de 35% de todo su sector.

En este contexto, Rivera Rivera indicó que, si bien la regulación diferenciada pudiera beneficiar a las socaps más pequeñas del sector, esto también podría implicar más obligaciones para Caja Popular Mexicana al ser la más grande. Sin embargo, puntualizó que si esto sucediera también se pediría que esta organización pudiera tener permitidas más operaciones.

“Si la regulación implicará más obligaciones a Caja Popular Mexicana, la caja lo que pediría es abrirle el umbral de operaciones, que pueda realizar al cumplir esa regulación”, comentó Rivera Rivera, quien destacó que la cooperativa respeta las reglas que tiene que cumplir.

Asimismo, el directivo comentó que en el sector de socaps se busca que puedan integrar su membresía de socios a cooperativas de otro tipo, como de consumo, agrícolas y pesqueras, entre otras, pues en la actualidad no lo pueden hacer, lo que limita el crecimiento del sector cooperativo en general.

A marzo pasado, la socap atendía a 2.6 millones de socios, de los casi 7 millones de socios que atiende todo el sector de socaps autorizadas en el país.