Madrid.- La situación de Bankia, cuarto banco español, nacionalizado por su fuerte exposición a activos tóxicos, puede ser peor de lo previsto: tras la promesa del gobierno de "apoyar plenamente sus necesidades de capital" pedirá, según la prensa, entre 15,000 y 20,000 millones euros.

Después de una primera ayuda pública de 4,465 millones de euros el 9 de mayo -mediante la transformación en acciones de un crédito del fondo público para la reestructuración del sistema bancario español, FROB- que conllevó la nacionalización parcial del banco, la factura siguió creciendo.

"Sobre lo que va a necesitar Bankia, cada día aparece una nueva cifra de capital", señala Daniel Pingarrón, analista de la firma de corretaje IG Markets.

Se empezó con unos 4,000 millones (...) de ahí se pasó a unos 7,000, tras la comparecencia de (ministro de Economía, ndlr) Luis de Guindos esta semana ya eran 8,750, y hoy se habla de unos 15,000 millones. Es cada día peor", afirma.

Esta última cifra, que no fue aún confirmada oficialmente, era citada el viernes por toda la prensa española.

Bankia, que debía celebrar por la tarde una reunión de su consejo de administración, convocó una rueda de prensa el sábado para desvelar sus "planes de saneamiento y recapitalización" tras una auditoría realizada por la firma Deloitte.

Por precaución, la cotización de Bankia fue suspendida por la mañana en la bolsa de Madrid, diez meses después de su salida al mercado, el 20 de julio de 2011.

En aquel momento, su entonces presidente Rodrigo Rato, muy conocido en España por haber sido ministro de Economía y director gerente del FMI, se congratuló por esta introducción en bolsa de "un punto de referencia para el sector bancario español".

Pero un año después, Rato tuvo que dimitir, la cotización del título se derrumbó a un 40% de su precio de salida de 3.75 euros y, con el rescate del Estado, "Bankia va a ser prácticamente pública", señala Pingarrón.

Según este analista, el gobierno podría sumar a Bankia otras dos cajas de ahorros intervenidas, Novacaixagalicia y CatalunyaCaixa, para crear "lo que supondría el mayor banco público de la historia de España", para sanearlo y revenderlo después.

El ministerio de Economía, contactado por la AFP, se negó a comentar al respecto.

El ministro De Guindos aseguró el miércoles que "el gobierno apoyará plenamente las necesidades de capital que resulten" del plan de viabilidad de Bankia, entidad que representa el 10% del sistema financiero español.

Surgida de la unión de siete cajas de ahorros en 2010, Bankia "es una entitad con muchos problemas que necesita una muy profunda reestructuración", considera Alberto Roldán, analista de la firma Inverseguros.

Bankia tiene 3 problemas: es el banco más expuesto al sector inmobiliario, es un banco que está expuesto al 100% a la economía española al contrario de Santander o BBVA, y por supuesto en tercer lugar, la falta de confianza (...), todas las dudas sobre los balances que presentó Bankia", agrega Pingarrón.

El banco tiene una cartera inmobiliaria de 37,500 millones de euros, 31.800 millones de los cuales son considerados tóxicos por su valor incierto, entre créditos de duduso reembolso y terrenos y edificios confiscados en un mercado devaluado.

Inyectándole fondos públicos "se ataja gran parte del problema", considera Roldán, pero no resuelve todos los problemas de España, cuyo sector bancario, debilitado desde el estallido de la burbuja en 2008, "va a seguir manteniendo el foco de incertidumbre".

Y, subraya, "en el año 2012, se están nacionalizando entidades, algo que estaba haciendo Europa en el año 2008. Llegamos con un retraso importante, se ha perdido mucho tiempo".

El rescate público de Bankia "no cambia mucho las cosas", dice Pingarrón. "Lo que va a ocurrir es que se va a agotar el fondo del FROB, se va a tener que renovar con más deuda pública y con esto no se transmite más confianza" a los mercados, concluye.

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