El Banco Nacional Suizo (BNS) retiró el cambio mínimo establecido para el franco suizo con respecto al euro, el eje principal de su política monetaria desde hace más de tres años, y bajó los tipos de interés al -0.75%, anunció este jueves.

Tras estas medidas, la moneda única europea perdía el 29% de su valor con el franco suizo y se cambiaba a 0.85 francos suizos frente a los 1.20 francos del miércoles. Al mismo tiempo, la Bolsa suiza se desplomaba 6.6 por ciento.

La tasa de interés principal, el margen de fluctuación del Líbor a tres meses, ha sido revisada a la baja, pasando a una zona que oscila entre el -1.25% y el -0.25%, en vez del -0.75% al 0.25% vigente hasta ahora, informó en un comunicado.

"Para que su supresión (la del cambio mínimo) no suponga un endurecimiento inoportuno de las condiciones monetarias, el Banco Nacional baja considerablemente los tipos de interés", explicó la entidad.

El banco central helvético justificó esta decisión por las disparidades entre las políticas monetarias que se han traducido en el debilitamiento del euro ante el dólar, y como consecuencia en la depreciación del franco suizo ante el billete verde.

"En este contexto, el Banco Nacional ha llegado a la conclusión de que ya no se justifica mantener el cambio mínimo", explica en el comunicado.

En septiembre de 2011, en plena crisis del euro, el BNS impuso una tasa de cambio mínimo de 1.20 francos suizos por euro, para luchar contra la reevaluación de la divisa, un valor refugio por excelencia, que afectó seriamente a las empresas exportadoras suizas.

En un primer momento, esta medida dio sus frutos, pero el franco suizo no ha dejado de reevaluarse a lo largo del 2014 con respecto a la moneda única.

La fortaleza de franco franco suizo con la moneda europea, que empezó a tomar fuerza con la crisis de Ucrania, se acentuó a lo largo del año debido a las diferencias crecientes entre la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) y la de la Reserva Federal estadounidense (Fed) entre las que el BNS se ha visto atrapado.

En diciembre, ante las turbulencias sufridas en los mercados de divisas a raíz de la caída del rublo, el BNS se vio obligado a proceder a un nuevo ajuste e impuso una tasa negativa para los depósitos de los bancos en la entidad.

En el futuro, el BNS seguirá teniendo en cuenta la evolución de los mercados de divisas para definir su política monetaria, informó este jueves.

"También intervendrá en caso necesario en este mercado con el fin de influir en las condiciones monetarias", subraya.

erp