Es evidente que, a medida que la tecnología continúa madurando y expendiéndose, la integración de las tecnologías emergentes como la Inteligencia Artificial, el aprendizaje automático y la biometría se está volviendo esencial en el camino de las empresas hacia un futuro digital.

En esta transición el Low-Code juega un papel clave, ya que, a pesar de que los métodos de desarrollo tradicionales y el rol de los equipos de TI nunca desaparecerán, será posible la adquisición de estas tecnologías de manera rápida, segura y eficiente a la par que estos equipos se concentran en tareas de nivel superior.

De hecho, Gartner predice que para el 2025, el 70% de las aplicaciones desarrolladas por empresas utilizarán tecnología Low-Code o No-Code, frente a menos del 25% en 2020. Esto se debe a que esta tecnología permite a las empresas crear aplicaciones web y móviles utilizando procesos y plantillas específicos para su industria sin la necesidad de crear software desde cero, lo que ahorra un tiempo de ejecución esencial.

Hoy, la adopción de plataformas Low-Code ayuda a eliminar los cuellos de botella comunes en empresas con poca experiencia tecnológica o con departamentos de TI bajo inmensas cargas de responsabilidad. Además, ha sido un gran aliado para las compañías en tiempos donde hay escasez de programadores y talentos de TI disponibles.

Los profesionales de RRHH creen que encontrar desarrolladores calificados es uno de los grandes desafíos que están enfrentando, un problema que se agravará cuando las empresas busquen ocupar nuevos roles tecnológicos y expandir las capacidades digitales. Como resultado, se están utilizando plataformas Low-Code para apoyar a los desarrolladores, permitiéndoles trabajar en varios proyectos al mismo tiempo y dándoles la oportunidad de enfocarse en otros objetivos menos mecánicos como producir software que esté en línea con las necesidades del negocio y el usuario.

El código del mañana, ¿hacia dónde va?

A medida que el Low-Code continúa madurando y elevándose para convertirse en una herramienta común de nivel empresarial, es inevitable que se produzcan nuevas opciones. Hoy se ha vuelto una tecnología cada vez más compleja que busca integrar más estándares de la industria en términos de seguridad y funcionalidad integral.

Además, de cara al futuro y a la par de que las plataformas Low-Code vayan más allá de su función como tecnología beta, se está buscando incorporar y conectar con tecnología de sectores especializados, incluido el reconocimiento facial, la biometría, la inteligencia artificial, el machine learning, la realidad aumentada y la realidad virtual. Y es que estas tecnologías emergentes son cada vez más relevantes y necesarias para las empresas modernas que buscan obtener una ventaja competitiva.

De hecho, en la actualidad, las organizaciones que no aprovechen el progreso en campos como la inteligencia artificial, la banca abierta y otros aceleradores actualmente disponibles, correrán el riesgo de quedarse atrás o incluso desaparecer del mercado. De esta manera, las plataformas Low-Code pueden ayudar a garantizar que las empresas mantengan la agilidad y el dinamismo al reducir los tiempos de entrega, limitar los errores con los ciclos de producción de software e incorporar estas tecnologías emergentes. Si bien sigue incrementando el número de corporaciones que recurren a estas plataformas para desarrollar rápidamente nuevas soluciones digitales que les permitan mantenerse alineados con las necesidades de los consumidores, la tecnología Low-Code apenas ha comenzado a demostrar su potencial, y se espera que su adopción y múltiples aplicaciones de uso continúen aumentando.

La pandemia no solo ha acelerado las demandas de servicios tecnológicos, también ha hecho evidente la necesidad del rápido desarrollo de aplicaciones y canales digitales para satisfacer cada vez más tareas cotidianas en línea. Frente a este escenario, los expertos predicen que este comportamiento continuará incluso una vez que la situación sanitaria haya terminado, por ello Low-Code es esencial para una rápida transformación digital.

*El autor es director comercial de Veritran.