La organización México Social documentó que durante el primer trimestre de 2020 se presentaron 63,104 denuncias por delitos contra la familia, lo que significó un 20.7% más respecto del mismo periodo del 2019.

Con base en estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), México Social indicó que a lo largo del 2019 se registraron 239,219 carpetas de investigación iniciadas por delitos contra la familia, la cifra más alta que se ha registrado históricamente en el país.

Mencionó que en el primer trimestre de 2019, el número de denuncias por estos delitos fue de 52,253, es decir, 21.84% del total anual.

“Frente a esos datos, en el primer trimestre de este año (2020) ya se ha llegado a 63,104 denuncias por delitos contra la familia, es decir, 20.7% más respecto del mismo periodo del 2019”, destacó.

México Social mencionó que de continuar la tendencia al alza, al final del año podría llegarse a una cifra aproximada de 288,737 denuncias, cifra que, al ubicarse por fuera de los intervalos de confianza de los promedios de los últimos cinco años, “no se explicaría por el azar o el factor tiempo, sino por efectos del confinamiento de la pandemia de la nueva cepa del coronavirus”.

La organización mencionó que en el mes de marzo del 2019 se presentaron 19,258 denuncias por el grupo de delitos contra las familias, mientras que en marzo del 2020 asciende a 23,214 casos, cifra que se ubica por arriba de la más alta registrada para el año 2019, que se registró en mayo, con 22,772 denuncias.

“Esto significa que en marzo de este año se tiene un registro 2% superior en el número de denuncias por delitos contra la familia, respecto del mes más violento del año pasado”, planteó.

Refirió que desde el año 2019 ha documentado un incremento constante de las denuncias por delitos contra la familia.

“Esto implica una triple posibilidad: a) puede ser que la violencia en las familias sea constante y que se estén incrementando las denuncias, b) puede ocurrir que la violencia se esté incrementando y que ante tal incremento se haya incrementado proporcionalmente el número de denuncias o c) que estén ocurriendo ambas cosas: es decir, que simultáneamente esté incrementándose la violencia y, a la par, tanto en términos absolutos como relativos, esté incrementando la denuncia. Lo que es un hecho es que, en medio del Covid-19, creció la violencia en las familias”, expuso.

México Social planteó al gobierno federal la urgente necesidad de reactivar el Sistema Nacional DIF.

“Una de las instituciones más abandonadas en México es el Sistema Nacional DIF, la cual se vuelve hoy crucial en la construcción de una política integral de protección de las familias; pues asumir que por sí mismas, millones de familias van a salir adelante, en términos de salud mental, emocional y lazos de solidaridad y cariño en su interior, constituye un yerro mayúsculo, pues las condiciones materiales, económicas y sociales que ya eran adversas para las familias, se agudizarán y profundizarán en medio de la pandemia”, consideró.

Segob da seguimiento al tema

En ese marco, este martes la secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero encabezó una reunión a distancia para dar seguimiento a la estrategia de intervención interinstitucional impulsada por el gobierno federal para mantener ambientes de convivencia en los hogares mexicanos.

Se realizó la primera reunión virtual nacional de líneas telefónicas de ayuda a violencias, que incluye al 911 y estatales.

La titular de Gobernación detalló que las líneas telefónicas de ayuda son parte del eje de protección cuyo objetivo es “crear un mecanismo de coordinación nacional para la atención y seguimiento de denuncias de violencia contra las mujeres, niñas, niños y adolescentes”.

Es fundamental -continuó— que la ciudadanía cuente con un canal único de atención y de canalización en casos de emergencia y que esté disponible las 24 horas del día y en donde toda persona que necesite ayuda pueda recibir eficazmente y en el menor tiempo posible el apoyo o la ayuda correspondiente.

“Enfrentamos enormes desafíos para proteger a la población de la pandemia del Covid-19 que pone en riesgo la vida de muchas personas. De igual forma, debemos sumar esfuerzos para enfrentar la pandemia de la violencia que es la pandemia silenciosa, pero también la que provoca dolor, cuesta miles de vidas al año y trunca miles de proyectos de vida”, exhortó Sánchez Cordero.

La titular del Inmujeres, Nadine Gasman Zylbermann, aseveró que la estrategia impulsada por el gobierno federal tiene como propósito preservar la vida y la integridad de las mujeres, niñas, niños y adolescentes; construir familias fuertes y cambiar el paradigma de violencia; de ahí que las líneas de emergencia tienen una función relevante, tanto así que el Consejo Nacional de Salubridad las catalogó como servicios esenciales dentro de la contingencia sanitaria.

Por su parte, el secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna), Ricardo Bucio Mújica, señaló que es necesario identificar a nivel nacional los servicios de canalización de llamadas telefónicas de emergencia que coadyuven a la seguridad de niñas, niños, adolescentes y mujeres durante el periodo de contingencia sanitaria, así como analizar las preocupaciones comunes y propuestas para el fortalecimiento de estos mecanismos de ayuda a la ciudadanía.

El representante del Servicio de Atención y Apoyo 911, Óscar Laguna Maqueda, mencionó que ese servicio de emergencias cuenta con áreas sólidas de atención como protocolos generales y específicos de atención en llamadas de emergencia, un catálogo nacional de incidentes y una red nacional de capacitadores, entre otras.

jmonroy@eleconomista.com.mx

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